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Espresso: Diane Arbus, la fotógrafa de los desfavorecidos
1 de Mayo de 2007

Querido primo Teo:

Después de un par de retrasos se estrena este viernes en los cines españoles “Retrato de una obsesión”, película con la que Nicole Kidman vuelve a las pantallas después de no aparecer en ellas desde el ya lejano Septiembre de 2005 cuando estrenó uno de los fracasos del año, la adaptación de la serie de los 60 “Embrujada”.

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Después de ello, y de algunos proyectos poco afortunados como “Oscura seducción” y “Las mujeres perfectas”, Nicole ha tenido la oportunidad de volver a un gran papel dramático como es el de la fotógrafa usamericana Diane Arbus adaptando el libro que escribió sobre ella Patricia Bosworth. Después de ganar el Oscar por encarnar a Virginia Woolf, era una buena táctica para volver a la senda del reconocimiento ya que Arbus también fue una artista con muchos puntos en común con la autora de “La señora Dalloway”.

EssDianeArbus_Fotonino1962.jpgDiane Nemerov nació en el seno de una de las familias judías más importantes y adineradas de Nueva York en 1923. En su infancia nunca le faltó de nada ya que su función en la vida parecía destinada simplemente a formar una familia y hacer feliz a su marido y a sus hijos. Todo parecía que iba a ser así porque cuando sólo contaba con 18 años se casó con Alan Arbus, un eminente fotógrafo.
Todo el dinero de la familia provenía de los ingresos de la profesión de Alan que cada vez fue a más. Diane se interesó desde el primer momento por el trabajo de su marido y de cómo a través de las lentes de la máquina de fotografía retrataba pequeños retazos de la propia vida. Esta comenzó a ayudarle y participó como fiel mano derecha en los encargos que Alan recibía de publicaciones como Vogue y Esquire.

Diane Arbus comenzó a independizarse y a volar sola. La fotografía ya era su gran pasión y por eso tomó clases de 1955 a 1957 con la fotógrafa austriaca Lisette Model, con la que trabó una buena amistad. Precisamente en estos años, en los que Diane antepuso claramente en su escala de valores el trabajo a la familia, se divorció de Alan. Este cada vez estaba más celoso de las inquietudes artísticas de Diane y todo lo que ello implicaba, como que no tuviera tiempo para dedicarse a las labores de la casa y al cuidado de los hijos que tenían en común.

EssDianeArbus_Fotofamiliadisfuncional1965.jpgUna vez divorciada en los sesenta, Diane marcó su particular estilo fotográfico que fue llamado por algunos “La parada de los monstruos”, ya que consistía en retratar a los más necesitados y a los pertenecientes a clases sociales desfavorecidas. Se interesó especialmente en gente marginada de la sociedad como enanos, gigantes, familias disfuncionales, prostitutas o exhibicionistas para lo que recorrió los barrios más pobres de Nueva York.
La mayor parte de su obra tenía como característica común que los personajes miraban directamente a la cámara, lo que hacía que el flash revelara sus defectos produciendo en el espectador “temor y vergüenza”.
El momento álgido de su carrera se produjo en 1967 cuando triunfó con la exposición “New sensations” en la que mostraba gran parte de su obra. A partir de aquí, entró en una espiral depresiva muy afectada por todo lo que había vivido y se suicidó en 1971, pocos días antes de que la Bienal de Venecia anunciara que su trabajo había sido seleccionado para participar en la prestigiosa Bienal de Venecia, siendo la primera fotógrafa estadounidense de toda la historia que enseñó sus fotos en tal marco artístico.

Una mujer con un estilo fotográfico único y siempre inclinada a los más desfavorecidos, lo que le provocó continuas depresiones debido a su latente sensibilidad por lo que esta clase de la sociedad sufría.
Ahora, la Kidman la resucita en pantalla grande acercando una figura que sufrió el síndrome pleno del “gran artista”, tanto para bien como para mal. El éxito y el fracaso combinado en una fotografía con muchos claroscuros.

Tu primo.
Coronado

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