20 años no es nada

20 años no es nada: Primavera de 1999

20 años no es nada: Primavera de 1999

Querido primo Teo:

Avanzaba el año 1999 y nosotros asistíamos al pasar de los días con la mirada puesta en el tan ansiado año 2000 sin ser conscientes de que esos 90 días que transcurrieron entre Abril y Julio eran fundamentales para nuestra felicidad futura. En primer lugar porque esa selección española de fútbol que ganaba la final del Mundial sub-20 sería la base de la que, nueve años después, sería responsable de la edad de oro del fútbol español. Y en segundo lugar porque ese primero de mayo el canal Nickelodeon estrenaba “Bob Esponja”, probablemente la serie de animación más popular nacida en los últimos veinte años.

20 años no es nada: “Wild Wild West”, la película capital

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Querido Teo:

El 11 de Agosto de 1999 se produjo el último eclipse solar del milenio. A pesar de que fue un eclipse medio, el hecho de que afectara a un gran número de regiones densamente pobladas hizo que a fecha de hoy siga siendo considerado como el eclipse total de sol visto por un mayor número de personas en la Historia de la humanidad.

20 años no es nada: Invierno de 1999

20 años no es nada: Invierno de 1999

Querido primo Teo:

Comenzó en viernes el año 1999, como si el fin de siglo se hubiera conjurado con el fin de semana para dejarnos claro que esto se terminaba, que no daba más de sí. En Europa se acababa de instaurar el euro como moneda única para las operaciones intercomunitarias entre doce estados. Y en Estados Unidos Michael Jordan se retiraba del baloncesto y comenzaba el juicio al que se vio sometido Bill Clinton por aquel tema de la becaria, el puro, la mancha del vestido y aquella cosa tan posmoderna de “el sexo oral no es sexo”, que no dejaba de ser una reinvención del ya clásico “sólo la puntita”. En fin, todo claras señales de un cambio de ciclo que nosotros, por estar directamente imbuidos en ellas, no supimos interpretar. Es muy complicado percibir los síntomas de una época de cambio cuando uno está inmerso en ella. Como cuando uno escribe en Cinéfagos una sección periódica sobre el cine que se estrenaba en España hace veinte años y, apenas unos meses después, se encuentra publicando esos mismos artículos para los lectores de “El Cine de LoQueYoTeDiga”. Un cambio de paradigma importante que uno afronta con la misma ilusión con la que, en su adolescencia, entraba en la sala, cada fin de semana, para descubrir aquel estreno del que tanto se había hablado en Cartelera, Magacine o, y sobre todo, “El Cine de LoQueYoTeDiga”.