San Sebastián 2004. Cine, pintxos y público.

San Sebastián 2004. Cine, pintxos y público.

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (Sin votaciones)
Cargando…

Deja tu comentario >>

Querido diario:

Mientras mi amigo el Venas me ayuda a limpiarme la baba que me chorrea después de meterme de lleno en mi colección de Sofía Loren en su cumpleaños, se me activa el chip que tengo insertado en el cerebro de Mary War. Al principio me ha costado entenderlo, pero luego he conseguido algo coherente que, digo yo, algo tendrá que ver con la realidad. El changurro afecta al silicio del chip. Esto es lo que he sacado…

“Vaya, el tiempo acompañó mi llegada y en vez de aterrizar en San Sebastián, parecía haber aterrizado en el Caribe. Lo mejor era quitarse cuanto antes la parte gastronómica, así que me enfrenté de inmediato a una de esas barras saturadas de pintxos para resolver el “mono” de la gula y poder olvidarme de ello durante los diez días que me esperan. Estudié la barra pensando en Woody Allen, al que trajeron aquí antesdeayer con su mujer y cuando le pusieron delante un plato de gambas, las rechazó diciendo que él no comía cosas con cabeza ni con antenas. Yo sí.
Total, me dispuse a hacerle la entrevista a Woody, agradecida por su rechazo hacia el marisco, así el resto tocamos a más. Llegué a la habitación del María Cristina donde Woody esperaba sentado, pero con la cabeza casi entre las piernas, en un acceso de timidez profunda. Está delgadísimo, con los mismos zapatos granates de las fotos publicadas estos días, pantalón y calcetines beige, y camisa un poco arrugada. Casi le tuve que poner el micro entre las piernas hasta que se relajó y levantó un poco la cabeza, no entiende la adoración que despierta y está superado. Todo el tiempo rehuyendo mi mirada y aparcando la suya en la traductora.

Después de hacer unos ejercicios respiratorios para aguantar lo que me esperaba, me metí las cuatro películas del domingo, así, sin anestesia. Y lo primero con lo que me encuentro es que en la primera que me como… ¡salgo yo!. Es “Je t´aime… moi non plus”, una película de María de Medeiros sobre directores y críticos. Va sobre el daño que se hacen mutuamente unos a otros, que interesará sobre todo a los críticos y a los directores, y a los que aspiren a ser alguna de esas dos cosas. Y también a las madres de los periodistas que salimos en la peli, yo 18 segundos gloriosos.

Hablando de madres, Aristarain presentó “Roma”, que es el nombre de su madre. Me pareció excesivamente larga y va sobre las madres, un homenaje a ese amor capaz de aguantarlo todo por el hijo. Hasta ahora es lo más interesante de las películas a concurso.

También me encontré madres donde no las esperaba. En “Nine songs” (“Nueve canciones”). Allí estaban muchas de esas señoras de “bien vestir” que son la columna vertebral del poder en el País Vasco. ¿Qué hacían en una película cuyo argumento consiste en nueve canciones salpicadas con nueve “polvazos” con eyaculaciones y todo?, ¿Se habían metido allí despistadas porque todos los cines estos días están a reventar?


Acabaron los nueve polvos que han despertado tanta crítica desde que se supo de la película y esperé a ver como reaccionaban. Abuchearon un poco al terminar, pero se comportaron con mucha contención, aguantaron el tirón sin desmayos y con pocos aspavientos. Una decía que “Pueden aprender alguna cosa viéndola”, (O ella ya lo sabía o había tirado la toalla), otra comentaba “La gente está muy necesitada” (Tampoco sabría decir si no era su caso por estar bien surtida en ese sentido o por jubilación sexual).

Acabé el día en la fiesta de “Roma”, un coñazo morrocotudo, donde puedo intuir que el único que se lo pasó bien debió de ser Juan Diego Botto, que se agarraba a una chica como un surfero a su tabla en mitad de una tormenta. Aunque igual era su hermana que le hacía el favor de “bloquearle” para evitar la aproximación de fans. Yo ni siquiera pude ver la cara de la chica porque ella estaba encima y el debajo. Para mi fue sólo una melena.

Hoy pienso concentrarme en los azafatos que cuidan de Woody Allen y Annette Bening, que ya está aquí. Ya os contaré mañana.

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario