El papelón de su vida: Bette Davis

El papelón de su vida: Bette Davis

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Querido primo Teo:

A la hora de elegir el papelón de una leyenda como Bette Davis, los primos foreros votan con la seguridad de que Bette ya no tendrá actuaciones en el futuro que puedan todavía superar a la que elijan pero con la desazón de no saber con que quedarse de una filmografía larguísima y llena de títulos en la que la mujer de mirada pérfida aunó carácter y, en ocasiones, pura mala baba.

En “foto-finish” los foreros se han quedado con “La loba” tal vez porque sea el papel que mejor la define a ella. Cuando uno ve como el marido sufre un ataque al corazón y ella se mantiene sentada en el sillón con una frialdad tremenda sin socorrerle, uno se queda helado y respira aliviado de no haber sido destinado a ser uno de los cuatro maridos que a lo largo de su vida tuvo Bette, mujer de rasgos angulosos que siempre lograba hacerse con el hombre que en ese momento se le metía en el entrecejo.

En “La loba” la Davis trabajó con uno de sus directores fetiche como fue William Wyler. Fue la última vez que lo harían juntos pasando en poco tiempo del amor al odio. En “Jezabel”, la actriz había comenzado una relación con el director. Años después lo describió como el amor de su vida, y dijo que hacer la película con el había sigo la época más feliz de su vida. La película fue un gran éxito, y su interpretación le hizo ganar su segundo Oscar, por lo que se especuló que sería elegida para un papel parecido al de “Jezabel”, el de Scarlett O’Hara en “Lo que el viento se llevó”. Ella expresó su deseo de interpretar a Scarlett pero el productor David O´Selznick no estaba de acuerdo, aunque Warner había ofrecido sus servicios como parte de un trato que incluía a Errol Flynn y Olivia de Havilland. Le dolió tanto que nunca más permitió que en su presencia se hablara de la mítica película que al final protagonizó Vivien Leigh.

La relación flirteo entre Bette Davis y William Wyler quedó dinamitada cuando el fuerte carácter de los dos chocó en el rodaje de “La loba” ante la gran diferencia de criterio a la hora de abordar ese papel de mala pécora que inmortalizó a Bette. Ella logró su sexta nominación al Oscar pero siempre se arrepintió de que el orgullo la hubiera impedido trabajar en alguna ocasión más con el director que más le había entendido…

Bette fue la loba porque Jack Warner le debía a Sam Goldwyn casi medio millón de dólares que había perdido jugando a las cartas con él. El acuerdo fue sencillo. Goldwyn cedería a Gary Cooper a la Warner para “El sargento
York” y Jack Warner cedería a Bette a Goldwyn para “La loba”; la Warner pagaría a Davis y Goldwyn pagaría a Cooper.

Bette estaba convencida de que Goldwyn y el director Wyler pensaban que si la heroína de la historia no era algo más que un poco digna de simpatía, el público rechazaría la película. No era fácil aceptar a una mujer que durante la escena crucial en que su marido sufre un infarto se queda sentada, inmóvil, negándose con toda frialdad a ir a buscar la medicina.
Cuando Horace deja caer el frasco de medicamento y boquea para pedirle ayuda, Davis está derrumbada en el sofá. A partir de que Horace se levanta con dificultad de su silla de ruedas, Wyler divide la secuencia en dos planos, centrados en Bette, el segundo un poco más cerrado que el primero.

Los críticos que han descrito esta secuencia con el término foco profundo no se han fijado bien. el operador Gregg Toland, mantiene el objetivo enfocado sobre Davis y su mirada homicida, mientras que su marido va perdiendo foco, y pierde nitidez según su fuerza física también se pierde.Es decir no sólo no hay un foco profundo, sino que se emplea la pérdida de foco a favor de la sensación.

Wyler dejó que Bette pensara que no le estaba dando al personaje de Regina ningún matiz, si toda la maldad y la avaricia, pero sin su encanto, sin su ingenio, su sentido del humor y su atractivo sexual. Bette abandonó el Estudio en pleno rodaje y necesitó varios médicos y las llamadas personales, sucesivas y tranquilizadoras de Wyler y Goldwyn para regresar al trabajo.

Dos películas anteriores con Wyler el “despiadado”, así como el romance fracasado no facilitaban las cosas, y Bette terminó aquel rodaje «.pensando que había hecho una de las peores interpretaciones de mi vida»”.

Vídeo

Tu primo.
Coronado

 

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