Cine en serie: “The blacklist”, con una condición

Cine en serie: “The blacklist”, con una condición

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (5 votos, media: 4,60 de 5)
Cargando…

Deja tu comentario >>

Querido Teo:

Prácticamente no hemos tenido tiempo de digerir todos los nuevos pilotos que se han emitido en las últimas semanas, y ya tenemos noticias de algunas series nuevas que han conseguido firmar para completar esta temporada. En este caso te hablo de “The blacklist”, una nueva serie procedimental de la NBC con criminales que ayudan al FBI, agentes que empiezan su primer día de trabajo con una sorpresa y algún que otro personaje que parece que tiene algo que ocultar.

El piloto abre con una escena sorprendente, en la que Raymond “Red” Reddington, uno de los criminales más buscados por el FBI, se planta en sus oficinas y se entrega voluntariamente a las autoridades. Preguntado por sus motivos, responde que sólo hablará con una persona, Elizabeth Keen, una agente novata que “casualmente” ha empezado su trabajo en el FBI ese mismo día.

Una vez que el agente encargado del caso de Reddington localiza a la agente Keen, Reddington expone sus condiciones, les ayudará a capturar una serie de importantes criminales que figuran en su lista negra particular, pero sólo a cambio de inmunidad por sus crímenes anteriores y con la condición de que la agente Keen forme parte de toda la investigación.

Se plantea así un formato muy clásico de investigación, en el que cada semana vamos asistiendo a un nuevo caso en el que Reddington pone un nombre sobre la mesa, algunas pistas acerca de cómo localizarle, y luego la agente Keen y sus compañeros hacen el trabajo sucio de capturarles. En este aspecto la serie no innova nada, por lo que la atención se centra en otro punto de la historia, ¿qué gana Reddington con todo esto? Los federales son muy reacios a negociar con criminales, y al parecer su lista de crímenes es bastante extensa, por lo que debía imaginar que el trato no iba a ser tan sencillo. Además, ¿por qué esa fijación en la agente Keen? Los dos primeros episodios nos bastan para formarnos una opinión acerca de esta última pregunta, pero precisamente por lo obvio que le resulta a todo el mundo parece que debamos esperar algún tipo de sorpresa más adelante.

La serie, además del misterio que rodea la relación entre Reddington y Keen, nos abre otros dos frentes para mantener las cosas interesantes. Uno de ellos tiene que ver con el beneficio que saca el criminal de todo este tinglado, haciéndonos pensar que tal vez el asunto de la inmunidad no sea más que una excusa, y que todo esto sea parte de un plan mayor que de momento no somos capaces de ver. El otro tiene que ver con un secreto que la agente Keen descubrirá acerca de su compañero sentimental, aunque también nos quedará de momento la duda de si no estará también Reddington implicado de alguna forma en ello.

Lo mejor de la serie según casi todo el mundo que ha visto estos primeros episodios es sin duda el personaje de Reddington, interpretado por James Spader. Inteligente, educado, siempre manteniendo la compostura, nos recuerda al Hannibal Lecter de Anthony Hopkins. Este parecido se hace aún más aparente cuando se le pone cara a cara con la agente Keen, aunque ésta ya se parece menos al personaje metódico de Jodie Foster. En lugar de eso, Megan Boone da vida a un personaje que llega tarde a su primer día de trabajo en el FBI, que además ha concertado una cita ese mismo día para una entrevista de adopción, y que aparentemente tiene una pareja que guarda unas cosas muy curiosas de las que ella no tenía ni idea.

En cuanto a los secundarios, veremos algunas caras conocidas, como la de Diego Klattenhoff (“Homeland”) y Harry J. Lennix (“Dollhouse”) como agentes al frente de la investigación, Ryan Eggold (“90210”) como Tom, la pareja de la agente Keen, y Parminder Nagra (“Alcatraz”, “Urgencias”) como la agente Malik.

No es una gran serie, pero sí es una serie decente que al menos no nos va a dejar colgados a media temporada (que consiga una renovación ya es otra historia). James Spader por sí solo ya es una buena excusa para verla, ya que aprovecha cada uno de los minutos que tiene en pantalla para robar la escena. Lo malo es que de momento no aporta nada especialmente original, y a menos que esa trama principal entre Reddington y Keen se desarrolle un poco más, lo más probable es que acabe con un público compuesto por fans del género procedimental y poco más. De momento, y a falta de seguir poniéndome al día con todos los estrenos y series que vuelven esta temporada, el señor Spader se ha ganado un hueco en mi calendario.

Vídeo

Atentamente.
Profesor Falken

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

David Volcano - 16.10.2013 a las 12:49

“…nos recuerda al Hannibal Lecter de Anthony Hopkins”
Quizá una manera demasiado educada de decir “…copia descaradamente a…”

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario