ComiCine: ¡Cómics a mí!

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Querido Teo:

A finales de los 80, se publicaba en España la revista Comics Scene, versión traducida de la original estadounidense y dedicada principalmente a los superhéroes. En sus páginas finales se daba siempre cuenta de los proyectos de cine y TV en curso: compra de derechos, castings, preproducciones y rodajes, desde “El garaje hermético” de Moebius a Flash o la Liga de la Justicia. Los lectores observábamos incrédulos: muy probablemente la mayoría no vería jamás la luz, y los resultados de traspasar la viñeta a la pantalla hasta no habían sido demasiado afortunados. No obstante, entrenados en el arte de suspender la incredulidad con las aventuras mensuales de nuestros héroes siempre dejábamos hueco para un “¿y si?”. El alborozo cundió cuando Tim Burton convenció a Jack Nicholson de que se vistiera de Joker para aterrorizar Gotham City y “Batman” triunfó en la taquilla de 1989. En la posterior secuela disfrutamos de Michelle Pfeiffer y Danny de Vito como Catwoman y el Pingüino, consolidando la regla no escrita de que quien se vistiese de villano debía ser un actor de prestigio. En los años que siguieron, el género se nutrió de subproductos y vengadores callejeros, más fáciles de adaptar, principalmente, casi huérfanos de efectos especiales de relumbrón y mediocres en su mayoría, salvando unos cuantos retazos de esperanza.

Por citar unos cuantos, “El cuervo” se convirtió en 1993 en un film con cierto eco tras la trágica muerte durante el rodaje de su protagonista, Brandon Lee; “The shadow” nos dejó con las ganas de lo que pudo haber sido; “Spawn” fue poco más que una broma; los Batman de Joel Schumacher crucificaron a Bruce Wayne; Flash tuvo una más o menos correcta serie en televisión (para lo que se podía hacer entonces); una aguada Liga de la Justicia protagonizó un más que pésimo piloto; y “Blade” consiguió en 1998 un moderado éxito que dio origen a una trilogía.

La mayoría de los grandes héroes seguían ausentes; Superman descansaba tras cuatro películas y Spiderman, vistos los experimentos con él en los 70, no era precisamente un buen partido. El hoy imparable James Cameron escribió un guión para él pero se quedó con las ganas de filmarlo por un conflicto de derechos. Lástima. Incluso llegó a circular un póster hecho por un fan que mostraba como protagonista a una estrella en alza: ¡Leonardo Di Caprio!. Los asiduos a los correos del lector de Cómics Fórum, entonces editora de Marvel en España, sin duda lo recordarán.

Entretanto…

El mercado estadounidense del cómic vivía momentos dulces en los 90 a raíz de la especulación desbocada. Como si el mundillo fuera un parqué de bolsa, las editoriales lanzaban ediciones con portadas múltiples, de efecto holográfico, cromadas… y los fans se lanzaban a comprar copias y copias que esperaban revender más tarde por sumas astronómicas. Del número uno de los X-Men dibujados por el fan favorite Jim Lee, lanzado con cinco portadas distintas y otra edición que las recopilaba, se vendieron cerca de 8 millones de ejemplares. Ante el aparente esplendor, Hollywood intensificó su olfateo en busca de personajes que encumbrar, aunque siempre con modestos presupuestos y similares, si no desastrosos, resultados.

Tenía que llegar el inevitable tsunami que sigue a los especuladores, y vaya si llegó. Muchas de las pequeñas editoriales y sus universos recién nacidos fueron tragadas por la ola, e incluso la mismísima Marvel entró en bancarrota. En los años difíciles que siguieron, la Casa de las Ideas buscó formas de rentabilizar a sus personajes en otros medios, por lo que cedió derechos a diestro y siniestro. De ahí surgió la esperada adaptación “X-Men” en 2000, pero también las inenarrables “Daredevil” (2003) y “Los cuatro fantásticos” (2005), todas obra de Fox.

Pero quien hizo saltar la banca y convirtió a los superhéroes en estrellas de cine fue el amistoso y arácnido vecino lanzarredes de Brooklyn: ¡Spiderman!. Los Estudios habían comprendido que, gracias a la nueva generación de efectos especiales y con la pequeña ayuda del marketing, los supertipos y sus décadas de historias eran un oasis en un Hollywood en plena crisis de ideas, para el que además los adolescentes eran su principal objetivo. Los superhéroes ya no eran serie B, sino seres capaces de plantar cara a Shrek, Tom Cruise, Julia Roberts y quien se pusiera por delante.

Se busca visionario

Algunos de los grandes éxitos del género en la década de 2000 seguían la fórmula dictada por el Batman burtoniano: un joven director con sello personal, aliñado con unas gotas de atención de la crítica o suerte en taquilla. Fueron los casos de Bryan Singer, que popularizó a los superventas X-Men, y de Chris Nolan, capaz de resucitar al hombre murciélago tras la schumacheriana debacle del traje con pezones. Sam Raimi había cumplido los 43 cuando rodó “Spiderman” y se había movido más que nada en presupuestos escasos y recaudaciones magras, pero se había construido una reputación de director de culto.

Como es natural, mientras el cine de superhéroes se buscaba a sí mismo en plena explosión de la tecnología hubo de todo: desde obras cumbre como “Batman: El caballero oscuro”, récord de taquilla con más de 1.000 millones de dólares en todo el mundo, a bodrios como “Electra”, los dos castigadores o “El motorista fantasma”. El momento más ridículo se lo ganó la muy taquillera “Spiderman 3” con el bailecito del Peter Parker descontrolado; el más aburrido, el metafísico “Hulk” de Ang Lee. Pasado un tiempo, el mercado comenzó a saturarse y a provocar hartazgo ante la perspectiva de ver otra batalla más de supertipos en pijama y poco más. Los Estudios olieron el peligro, no fuera a desintegrase todo como en la crisis del cómic de los 90 de tanto humo vendido, y dejaron de apretar el acelerador, máxime cuando films que parecían un éxito seguro resbalaron al abismo (como “Watchmen”) o no produjeron ni frío ni calor (como “X-Men Orígenes: Lobezno” y “Superman returns”). La principal afectada fue Marvel, que había vendido alegremente derechos y perdido el control de algunos de sus mascarones de proa, ahora en riesgo de quemarse. Había que hacer algo. La editorial decidió tomar las riendas y crear su propio Estudio.

Hagan juego

Con su primera campanada, “Iron Man”, puso la primera piedra de un ambicioso proyecto para trasladar su mitología al cine. La primera jugada ha sido un poker de ases con las dos partes del vengador de hierro, “Thor” y en Julio “Capitán América”, todas interconectadas de alguna forma, algo que no se había hecho hasta ahora, y que espera culminar en repoker el año que viene con “Los vengadores” en 2012. Simultáneamente, Marvel TV se prepara para asaltar la televisión con una serie de Hulk a cargo de Guillermo del Toro.

Sus competidores, como Fox, no han tenido otra opción que espabilarse y reactivar los personajes en su poder, ya que de otro modo los personajes revertirían a Marvel. Pasada, esperemos, la era del cliché y los guantazos gratuitos, el género está en plena reinvención para seguir vivo. Muestra de ello es la reciente ”X-Men: Primera generación”, que revive a la academia del Profesor Xavier en forma de precuela con toques históricos y de espionaje, y el proyecto para traer de vuelta a Daredevil con una descarnada historia de caída a los infiernos, “Born again”. Warner, a la que pertenece DC Comics, editora de Batman y Superman, tiene claro que debe aprovechar mejor sus personajes pero avanza pasito a pasito, dubitativa. “Green lantern” acaba de descalabrarse, el tercer Batman de Nolan caerá como agua de Mayo en 2012 y el “Superman: Man of steel” de Zack Snyder vive en un “que será, será”. Más allá, habrá que ver.

Desde esta tribuna que gentilmente nos proporciona Lo Que Yo Te Diga, el equipo de Zona Negativa, más de once años y 600.000 visitas al mes nos avalan como web en español de referencia sobre cómic, os ofrecerá otra mirada al cine de superhéroes y a otras adaptaciones del noveno arte. ¿Qué leer si te interesó una película?. ¿Cómo descubrir la riqueza de un personaje tras un film decepcionante?. Esperamos que tanto este repaso a la historia del género como futuras colaboraciones te resulten útiles y entretenidas. ¡Nos leemos!.

Juan Peña (www.zonanegativa.com)

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Comentarios

Duende - 11.07.2011 a las 18:46

Soy ferviente seguidor de ambas webs, para mí la referencia en información cinematográfica una y de comic la otra. Enhorabuena por la colaboración y que sea para largo!

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