Conexión Oscar 2018: Festival de Toronto (II): “On Chesil Beach”, “Suburbicon”, “Victoria & Abdul” y “Euphoria”

Conexión Oscar 2018: Festival de Toronto (II): “On Chesil Beach”, “Suburbicon”, “Victoria & Abdul” y “Euphoria”

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (3 votos, media: 4,67 de 5)
Loading...

Deja tu comentario >>

Querido Teo:

Segunda jornada del Festival de Toronto en el que hemos podido ver un drama romántico con ecos al pasado, una mala película de los Coen sin ser de ellos, la eficiencia de Judi Dench recuperando su papel de reina Victoria de Inglaterra y el debut como productora de Alicia Vikander en una culebronesca película de hermanas.

“On Chesil Beach” de Dominic Cooke es un drama romántico sobre una joven pareja que pasa su noche de bodas en un hotel cercano a la playa que da título a la película. Allí ocurrirán una serie de hechos, marcados por la moral de la época y las diferentes concepciones que tienen del sexo, que marcarán su relación para siempre en unos años en los que “El amante de Lady Chatterley” sigue prohibida y todavía no ha comenzado el fervor de The Beatles. Herederos de todavía una sociedad británica puritana y marcada por la tradición, nos encontramos ante dos jóvenes que han cumplido casándose con lo que la sociedad esperaba de ellos, arrastrados por la inercia de su tiempo, pero sin haciéndose las preguntas sobre lo que verdaderamente sienten y lo que quieren y necesitan para ser felices. Billy Cooke y Saoirse Ronan (en su regreso a la literatura de Ian McEwan tras “Expiación”) adoptan dos personajes marcados por las taras emocionales que arrastran y que condicionan su relación incipiente sustentada en cimientos más débiles de los que creían en un primer momento; seguramente por el hecho de haber dado el paso sin haberse conocido todavía lo suficiente y sin ser conscientes de las consecuencias de esa decisión. Saoirse Ronan vuelve a brillar en un papel que vuelve a afrontar con una inusitada madurez a pesar de su juventud pasando de una chica inocente y conformista a una persona que se decide (aunque sea tarde) a coger las riendas de su destino. Su compañero es Billy Howle, una combinación de Eddie Redmayne y Domhnall Gleeson, que consigue su primer protagonista en cine resolviéndolo con determinación y aplomo viendo como sus sueños de futuro pueden verse truncados de un soplido.

Toronto2017OnChesilBeach01

La película se desarrolla en prácticamente todo el metraje en las cuatro paredes de esa habitación en la que acabará confluyendo el conflicto de pareja y la diatriba a la que se enfrentan ya como casados, recordando al cine de Bergman, y sólo saliendo de allí para saltar en el tiempo al momento en que se conocieron, a las circunstancias familiares de cada uno, en unos años nada fáciles, y después para definitivamente rompernos con un epílogo separado en dos saltos temporales (1975 y 2007) que terminan cerrando la historia de dos personajes en la que siempre sobrevolará la pregunta de lo que fue, lo que es y lo que pudo ser jalonado por una ambientación pulcra y una música exquisita pero que centra todo (de una manera casi teatral) en la relación, amor y choque de dos personajes (elevados por dos intérpretes que actúan como si llevarán en el oficio cuatro décadas) y que sufrieron como el tiempo que les tocó vivir no fue el mejor de sus aliados a pesar de la evidencia de que siempre estuvieron enamorados lo que no hace más que inundar de tristeza la premisa y el desarrollo de la historia.

Toronto2017OnChesilBeach02

“Suburbicon” es el sexto largometraje como director de George Clooney que ha confirmado aquí las malas críticas cosechadas en el Festival de Venecia. Una película de los Coen sin ser de ellos y en la que Clooney acaba construyendo un circo de tres pistas en el que nada funciona. Un drama familiar, una intriga criminal, el conflicto por las revueltas raciales en un barrio residencial y cine gore en una cinta con víctimas, sangre y en el que el tema de los conflictos en contra de la raza negra quedan muy metidos a calzador sólo para constatar ese batiburrillo en el que Matt Damon y Julianne Moore hacen lo que pueden con unos personajes cargantes y aborrecibles.

Toronto2017Suburbicon02

La cinta se desarrolla en un complejo residencial en la América de los 50 en el que un tipo corriente acaba teniendo problemas con la mafia en un vecindario hipócrita que también protagoniza una lucha racial con un ataque a una familia negra que vive allí y que desmonta esa apariencia de barrio blanco y perfecto en una sociedad supremacista, que guarda miserias en la alfombra y que, indudablemente, tiene analogías con el momento actual que ha llevado a que un país como USA llevara a la Casa Blanca a Donald Trump. Una película tosca, grotesca, pero no divertida, y superficial con personajes insatisfechos que acaban en una maraña más negra que costumbrista y que el director rueda con desgana como un producto muy menor de su filmografía y del género en el que sólo destacaría a Oscar Isaac en sus dos escenas (robaescenas nato) y el niño Noah Jupe que interpreta a Nicky, el hijo de los personajes de Damon y Moore, y que es el único que pone un poco de cordura (tanto en su personaje como en su interpretación) a este esperpento.

Toronto2017Suburbicon01

“Victoria & Abdul” confirma que es una apuesta demasiado tentadora para no salir de aquí siendo por los menos finalista del premio del público. Los ingredientes son claros y no son otros que una película amable, histórica, emocional y que aprovecha una anécdota de un personaje no conocido por el gran público para construir una cinta que acabe provocando el beneplácito del mismo. Es decir, la crítica la tratará con escepticismo pero el espectador medio saldrá favoreciendo el boca-oreja. Es a lo que se está abonando Stephen Frears que, tras ser respaldado con los Oscar en “The Queen”, continúa en el mismo perfil de protagonista pero rebajándole el tono dramático para hacerlo muy digerible para todos. Es el caso de “Philomena” o “Florence Foster Jenkins” y es que, tras contar la historia de la peor soprano del mundo con cierta ironía e inocencia, ahora hace lo propio con los últimos años de la reina Victoria de Inglaterra y la relación que tuvo con Abdul, el que fuera su asistente personal en sus últimos tiempos y que (debido al rechazo que por su religión y forma de ser extrovertida con la monarca) fue sepultado por los archivos de la Historia hasta que se conoció su figura en el año 2010.

image

La película explora la relación de confianza y complicidad a través de un personaje que supone un soplo de aire fresco para la hastiada y cansada reina que, ante el peso de la corona y los protocolos, ve como su poder se vuelve en contra de ella siendo un instrumento tanto de su pueblo como de los suyos; especialmente una corte real que no quiere perder su estatus de poder y más con la llegada de un hindú como asesor real cuando la India todavía era colonia del gran imperio británico. Quizás se pase de caricaturesca, aunque sea de manera muy didáctica, contando esos tejemanejes de las personas que rodeaban a la reina y especialmente los movidos por su hijo que, tras la muerte de la reina en 1901, sería coronado como Eduardo VII. La película alcanza grandes cotas, no sólo por el oficio de Frears y ese estilo juguetón e ingenio con el que narra el choque cultural y social de ambas culturas, a través de la curiosidad de una reina que en sus últimas fechas se mostró interesada en la cultura de la India gracias a la influencia que le supuso Abdul (interpretado por un jovial y empático Ali Fazal), sino por la habitual sobresaliente interpretación de Judi Dench que denota maestría y sensibilidad mostrando a una reina tan caprichosa y dogmática como vulnerable y víctima de las obligaciones de un cargo tendente a la rigidez anacrónica. Sería bastante poético y tentador que Dench se alzara con un Oscar por este personaje después de que consiguiera su primera nominación al premio por el mismo personaje allá por 1998 gracias a “Su majestad Mrs. Brown”.

Toronto2017Victoria&Abdul01

Alicia Vikander se estrena como productora con “Euphoria”, cinta que también protagoniza y que cuenta la historia de dos hermanas en permanente conflicto marcado por cierto desequilibrio tanto psicológico como físico; nómadas en su vida y en su destino pasando de la confianza ciega al reproche continuo. Una película fallida en el que, a pesar de los esfuerzos tanto de la actriz sueca como de Eva Green que asume el papel con más posibilidades de lucimiento, no pueden hacer nada con un guión que no va a ningún sitio y que deriva en situaciones ridículas protagonizadas tanto por ellas como por los secundarios a los que dan vida Charlotte Rampling, Charles Dance y Adrian Lester.

Toronto2017Euphoria

Nacho Gonzalo

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario