Conexión Oscar 2018: Reivindicando que es gerundio

Conexión Oscar 2018: Reivindicando que es gerundio

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Querido primo Teo:

Hemos echado de menos muchos nombres entre los candidatos a la 90ª edición de los Oscar y que han estado presentes en la carrera. Entre ellos Judi Dench, que en “La reina Victoria y Abdul” ha hecho una de las interpretaciones más hermosas de su carrera, James Franco, que ha bordado su encarnación de Tommy Wiseau en “The disaster artist”, y que probablemente se ha visto perjudicado por el escándalo tras las acusaciones recibidas por acoso sexual (aunque jamás sabremos cómo fueron realmente sus votaciones ni sometiendo tortura a un empleado de PwC), Emma Stone, cuyo talento ha ido más allá al lograr desaparecer al meterse en la piel de la tenista Billie Jean King en “La batalla de los sexos”, o Holly Hunter, que volvió a recordarnos a todos lo estupenda que es y lo desaprovechada que está en Hollywood en “La gran enfermedad del amor”. Y son muchos los actores que han merecido tener mejor suerte en esta carrera estando algunos de ellos presentes en la conversación e incluso ganando premios de la crítica. Otros deberían haberlo estado y no dejo de pensar en que habrían estado de ser más respaldados por la prensa.

James McAvoy (Múltiple)

La suya ha sido una de las ausencias más flagrantes de esta temporada. Algunas de las Asociaciones de Críticos menos mediáticas han tenido el valor de reivindicarle en una fase de premios que, por lo general, se caracteriza por la inercia tendiendo muchas veces a intentar adivinar los Oscar. Cualquier reconocimiento hacia el trabajo de James McAvoy en “Múltiple” de M. Night Shyamalan se queda corto al lado de su descomunal interpretación. Y es que el actor escocés asumió el desafío de interpretar a un hombre con personalidad múltiple y que está explorando una nueva que es muchísimo más peligrosa que las anteriores consiguiendo lo que con semejante material era imposible y es que, en ningún momento, pierde los papeles y convierte a la película en un circo insoportable. Habría sido un desastre si ese papel hubiese caído en manos de otro actor al que le encante exhibir su poderío interpretativo.

Es una pena que “Múltiple”, habiendo gustado tanto a la crítica y a los espectadores (fue uno de los primeros éxitos del 2017), haya quedado tan olvidada en el reparto de galardones. Probablemente porque es una propuesta que no ha trascendido a su género y que ha salido perdiendo al lado de “Déjame salir” de Jordan Peele que sí lo ha hecho al hablar de una manera tan original del racismo en la sociedad usamericana. Era la oportunidad perfecta para reconocer el talento de un actor que a lo largo de algo más de una década de trabajo en Hollywood (se dio a conocer con “El último rey de Escocia” de Kevin Macdonald que le proporcionó el Oscar a Forest Whitaker) no ha dejado de demostrar que es altamente eficaz en cualquier terreno.

Barry Keoghan (El sacrificio de un ciervo sagrado)

El actor irlandés de 25 años Barry Keoghan se ha convertido en una de las grandes revelaciones del año gracias a su participación en “Dunkerque” de Christopher Nolan y, sobre todo, por su trabajo en “El sacrificio de un ciervo sagrado” de Yorgos Lanthimos. En el film interpreta a Martin, un adolescente que entabla una relación aparentemente inocente con el cirujano que encarna un estupendo Colin Farrell. Conforme ese chico se va introduciendo en la familia vamos conociendo la verdadera naturaleza de ese vínculo y sus intenciones. Keoghan está extraordinario en la piel de ese joven inquietante y consigue dos cosas sumamente difíciles: la primera es que tengamos ganas de acabar con él y la segunda es que entendamos su venganza.

Barry Keoghan pudo haberse llevado el premio al mejor actor en el pasado Festival de Cannes pero el Jurado presidido por Pedro Almodóvar optó por la interpretación de Joaquin Phoenix en “En realidad, nunca estuviste aquí” a la que no hay que objetarle nada pero es un personaje que ya hemos visto en otras ocasiones y que un actor con su talento borda sin pestañear. Habría sido una gran oportunidad para situar en el mapa la actuación de Keoghan y le habría ayudado a mantenerse a flote tras el funcionamiento tan discreto que ha tenido “El sacrificio de un ciervo sagrado” que en los Estados Unidos no ha cumplido las expectativas tras el buen rendimiento que tuvo en ese mercado “Langosta”, que llegó a ser nominada al Oscar en la categoría de mejor guión original. Ha estado nominado a algún premio de la crítica y opta al Independent Spirit y es una lástima que no haya llegado a más.

Florence Pugh (Lady Macbeth)

Florence Pugh nació cuando el talento de Kate Winslet comenzó a ser premiado por “Sentido y sensibilidad” que le hizo obtener su primera candidatura al Oscar. Y viendo el trabajo que hace la joven actriz en “Lady Macbeth” no he dejado de pensar en que el cine británico ha encontrado a su nueva joya de la corona. Es exagerado lo que estoy diciendo y a lo mejor dentro de unos años esta muchacha de 22 años acaba como tantas otras siendo pasto del “¿Qué fue de….?” por culpa de las malas decisiones o simplemente de la mala suerte pero es que es asombroso el dominio que tiene en todo su momento de un personaje tan complejo que pasa de la candidez al empoderamiento cuando comienza a indagar en su verdadera naturaleza para sobrevivir en un mundo que la tiene oprimida. Lo es más demostrando tanta madurez interpretativa con su primer papel protagonista.

De haber tenido la campaña adecuada Pugh habría estado realmente en la conversación. Y ni siquiera ha sido apoyada por los suyos; se llevó el BIFA, pero ha sido nominada al Bafta como estrella emergente y no en la categoría de mejor actriz por este trabajo. Si estuviésemos en los años 90 ese premio sería suyo de una manera incontestable.

Cynthia Nixon (Historia de una pasión)

Verla entre las finalistas al premio a la mejor actriz por “Historia de una pasión” de la Sociedad Nacional de Críticos me hizo gritar un “¡Justicia!” porque ha sido muy triste que su trabajo en este film de Terence Davies haya pasado tan de puntillas. La actriz, que ya estuvo en la conversación de manera momentánea por “James White”, está en un estado superlativo interpretando a la poetisa Emily Dickinson, una mujer atormentada que dudaba de su propio talento (tan solo se publicaron una docena de sus textos mientras vivía y fueron alterados por sus editores) y que durante sus últimos años decidió encerrarse a cal y canto en un búnker. Una actuación semejante era carne de premios pero el film de Davies es tan sobrio y tan alejado de las producciones de época “de tacitas” que se apartó completamente de los radares.

Rachel Weisz se quedó a las puertas de la nominación por “The deep blue sea” de Terence Davies. La actriz había cosechado excelentes críticas por interpretar a una mujer atormentada por el peso del adulterio y llegó a tener premios de Asociaciones de Críticos, entre ellos el del Círculo de Críticos de Nueva York. El film de Davies era muy pequeño, no salió de su nicho, pero Music Box tenía a una estrella con Oscar para avalar su promoción. Con Cynthia Nixon, que incluso ha recibido mejores críticas por “Historia de una pasión”, la misma distribuidora no se ha atrevido a promoverla porque era una inversión perdida. Cynthia Nixon se dio a conocer al gran público gracias a su interpretación de Miranda en “Sexo en Nueva York” pero ella es muchísimo más que esa serie de la HBO. Solamente le queda la “O” para completar el EGOT, ya cuenta con 2 Emmy, 2 Tony y 1 Grammy. Pero no es una estrella de cine y no le sentó nada bien que, por ello, el papel protagonista de la adaptación cinematográfica de su galardonada “Rabbit hole” fuese a Nicole Kidman, porque iba a garantizar la financiación y la atención mediática, y ahora ha sufrido la tiranía de un sistema que ningunea a las actrices de mediana edad que no gozan del estatus de popularidad. Al menos Nixon puede considerarse afortunada gracias a su reconocido prestigio.

Vicky Krieps (El hilo invisible)

“El hilo invisible” de Paul Thomas Anderson ha sido una de las grandes sorpresas de las nominaciones a los Oscar ya que ha ido muchísimo más allá de lo que nos podíamos imaginar al no haber estado tan presente en la temporada de premios previa a las candidaturas, también es verdad que fue una de las últimas en llegar. Y tras ver el film tengo la sensación de que el amor académico se ha quedado muy corto porque se echan en falta las candidaturas en los apartados de guión, montaje, fotografía, diseño de producción, sonido y actriz para su gran revelación, Vicky Krieps.

Alma (un nombre idóneo) es una joven camarera que se topa con alguien que puede sacarle de su mundo y ofrecerle una vida mejor, pero no se esperaba que ese príncipe con un apetito voraz era en realidad un tirano. Entre los dos se establece un vínculo enfermizo y un juego de poder porque la chica se niega a aceptar que para él ella es otra pieza de usar y tirar en su admirada casa de costura. El papel era un desafío para la actriz luxemburguesa por su complejidad y porque había que enfrentarse a un actor tan metódico como Daniel Day-Lewis. Y el resultado es brillante, Krieps está en todo momento a la altura de quienes tiene alrededor y con su compañero de reparto consigue tener una química extraña pero que se adecúa a la perfección a esta cinta en la que Max Ophüls se ha reencarnado en Paul Thomas Anderson para rodar su versión de “Cincuenta sombras de Grey” en la que, lamentablemente, no hay bolas chinas.

Patrick Stewart (Logan)

“Logan” ha entrado en los Oscar en la categoría de mejor guión adaptado y es una excelente noticia para esta producción de superhéroes que fue excelentemente recibida por la crítica y el público. A pesar de esto su llegada a estos premios no ha estado tan clara ya que, a no ser que se trascienda el género, se mira por encima del hombro a este tipo de propuestas; “El caballero oscuro” de Christopher Nolan estuvo y se llevó de manera póstuma el Oscar al mejor actor de reparto para Heath Ledger porque el film fue el verdadero acontecimiento cinematográfico del 2008.

De no haber estado tan reñida la entrada en la categoría de los actores secundarios Patrick Stewart no debería haberlo tenido difícil para conseguir su primera candidatura. Y es que el actor británico, en su despedida del personaje Charles Xavier, está realmente cautivador. En “Logan” vemos a un hombre derrotado por la demencia senil y que por su mutación le hace tener unos ataques letales. No hay ni un solo momento en el que Stewart no te encoja el corazón con su interpretación. Afortunadamente el actor sí ha optado a diversos premios de las Asociaciones de la Crítica, de las menos mediáticas. Insuficiente para una edición tan saturada de aspirantes.

Armie Hammer (Call me by your name)

Fue descubierto en el reparto de “La red social” de David Fincher y su privilegiada presencia (más que el talento que se le puede adivinar) le abrió las puertas de Hollywood así que Armie Hammer estaba destinado a convertirse en una estrella. “Blancanieves (Mirror, mirror)” y, sobre todo, “El llanero solitario” no funcionaron bien y la prensa comenzó a considerar una decepción a Hammer, cuando él no fue ni de lejos el causante de dichos fracasos. Eso le ha creado un serio problema de inseguridad que estuvo a punto de que dejara escapar la gran oportunidad que estaba esperando; la ofrecida por Luca Guadagnino a través de “Call me by your name” y que le ha llevado a abandonar ciertas redes sociales. El papel de Oliver era un regalo y Hammer lo ha exprimido al máximo, jamás le habíamos visto tan cómodo, magnético, carismático y seductor, y conforme va enamorando a Elio nos va conquistando a nosotros (o deseamos tener a alguien así en nuestra vida aunque sea por un espacio breve de tiempo o queremos ser como él).

Hammer necesitaba tener el papel para demostrar que es muchísimo más que un hombre con una belleza insultante, es decir, que puede ser una estrella y que sobre todo es un actor magnífico. Queda por ver cómo evolucionará su carrera a partir de ahora pero ojalá esto suponga un punto de inflexión en ella. Estuvo en los Globos de Oro pero con un apartado tan reñido se ha quedado en muy poco más. Y ha sido una lástima.

Riley Keough (Lovesong)

“Lovesong” pasó por el Festival de Sundance de 2016 y Netflix la estrenó en su plataforma a inicios del año pasado. El film tuvo buena aceptación pero no generó el ruido suficiente para que la compañía decidiese hacer campaña, cosa que sí ha hecho por “Mudbound” de Dee Rees que le ha supuesto una mayor inversión y también que era la película con la que se debía ir a por todas.

El film de So Yong Kim ha supuesto la confirmación del talento de Riley Keough que se dio a conocer gracias a la serie “The girlfriend experience” y que ha intervenido en “Mad Max: Furia en la carretera”, “American honey” y “La suerte de los Logan”. La nieta del gran Elvis Presley interpreta a Sarah, una mujer casada (con Cary Fukunaga nada menos) que tiene una hija y que se descubre que se ha enamorado de Mindy (Jena Malone) su mejor amiga tras pasar un fin de semana con ella. La relación entre ambas se enfriará por eso de no querer asumir los sentimientos y al cabo de un tiempo Sarah es invitada por Mindy para que acuda a su boda. Es imposible no verse reflejados en la protagonista porque, a no ser que seas un afortunado, todos hemos pasado o pasaremos por el trance de enamorarnos de la persona que no debemos. Keough está magnífica porque, con lo mínimo, transmite todo lo que su personaje lleva dentro y consigue momentos preciosos como, por ejemplo, cuando se reencuentra con la persona que quiere y no puede estar como ella desearía. Nadie se acordó de ella en esta carrera de premios y no se merecía ser ignorada.

Ray Romano (La gran enfermedad del amor)

Del reparto de “La gran enfermedad del amor” fue Holly Hunter quien acaparó la atención mediática y tenía razones para ello ya que la presencia de la actriz ganadora de un Oscar por “El piano” en la gran pantalla es cada vez más escasa y, además, en el film de Michael Showalter hace un trabajo espléndido interpretando a la suegra. Pero ha sido injusto que haya eclipsado la actuación de Ray Romano que está igual de bien que ella.

El cómico, que alcanzó la popularidad gracias a la serie “Todo el mundo quiere a Raymond” por la que ganó 3 Emmys (en calidad de actor y productor), da vida a Terry, el padre de la novia del protagonista que tiene que lidiar con tres frentes: el primero es con la misteriosa enfermedad que ha contraído su hija y que la ha dejado en estado de coma, el segundo es con la sorpresa de que ésta está manteniendo una relación con un pakistaní, y el tercero (y el que le resulta mucho más difícil) el que mantiene con su mujer que, como es normal, cuestiona la atención hospitalaria y que no le ha perdonado una infidelidad, algo que también es comprensible. Lo que hace Romano es muy sutil y sabe aprovechar cada momento en el que está presente, especialmente en el que le habla de su complicada situación conyugal a su yerno. El actor no ha sido víctima de la promoción, ni de la feroz competencia en el apartado de secundarios, no habría estado en la conversación de ninguna manera porque se tienden a destacar interpretaciones más llamativas, pero merecía al menos una reivindicación.

Mary Carmen Rodríguez

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Comentarios

Loli Fernández - 09.02.2018 a las 06:45

Totalmente de acuerdo con Florence Pugh y Barry Keoghan, porque para mí han sido las dos mejores interpretaciones del año, por encima de cualquiera de los nominados al Oscar.

Lo de Barry Keoghan ha sido tan brutal que he visto en diversas webs y foros ganar premios populares entre sus usuarios, lo cual tiene aún más mérito teniendo en cuenta que su película ha pasado desapercibida para muchos y no teniendo, por tanto, una masa social detrás como puede ocurrir con otros actores de filmes más mediáticos.

Una pena que, como dice el artículo, la carrera de premios muchas veces se base en la inercia, lo que unido a la falta de valentía de muchas asociaciones, hace que a menudo haya nombres que son descartados de la carrera desde el principio pese a merecerse los premios más que nadie.

Ivo - 09.02.2018 a las 21:06

Barry Keoghan es inferior a casi todos los nominados, solo me parece superior a Dafoe. La mitad de la interpretación de Keoghan proviene de su físico, Kidman se lo come. Además muchos de los premios de la crítica no votan en base de inercia y tampoco lo han nominado mucho. En webs y foros todo lo gana, de forma merecida, Chalamet. Es bueno que tengas tus favoritos, pero tampoco hay que mostrar tanta subjetividad y fanatismo. A Pugh todavía no la he visto, pero viendo las notas bajas de la película en todos los sitios donde votan fans no me espero gran cosa.

Ancalagon - 10.02.2018 a las 02:15

Lo de que la interpretación de Keoghan proviene de su físico es la mayor chorrada que he leído en internet en mucho tiempo. Y lo de que hay muchos premios de la crítica que no votan en base a la inercia es mentira, porque en todos, absolutamente todos, la mayoría de las películas nominadas son las mismas, como mucho cambian los ganadores. De hecho, incluso en los premios más “alternativos”, las películas que logran nominaciones importantes y no son las habituales de la carrera son una clara minoría.

Lacasito - 10.02.2018 a las 02:27

Ivo, manda narices que critiques a alguien de subjetividad y fanatismo cuando tu mensaje es fanatismo puro. Yo también he visto foros donde ha ganado Kheogan en mejor actor de reparto, aunque no lo pongo aquí por no hacer spam y por respeto a esta página. La referencia a Chalamet directamente es absurda, dada cuenta de que Chalamet compite siempre como protagonista y Kheogan normalmente como secundario. Y lo de “no esperarte nada” de una interpretación por la nota general de una película en valoraciones por fans ya es para descojonarse de lo ridículo que resulta. Hay cientos de ejemplos de actuaciones memorables en películas peores que Lady Macbeth.
El fanatismo que destila tu comentario es de tal magnitud que hasta te has buscado la manera de replicarle a alguien su opinión sobre una actuación… ¡¡¡que tú ni siquiera has visto!!! Alucinante.

Loli Fernández - 10.02.2018 a las 02:55

Ivo, gracias por recordarme algo tan absurdo como que mi opinión es subjetiva, sobre todo teniendo en cuenta que mi mensaje comienza con un clarísimo “PARA MÍ” precisamente para dejar claro que es mi opinión personal y subjetiva.

Lo de que en todos los webs y foros gana Chalamet es falso, porque en unos ha ganado y en otros no, y en cualquier caso es irrelevante para mi argumentación, dada cuenta de que en los foros a los que yo me refiero o bien participan en categorías distintas o bien Chalamet ni siquiera compite (caso de muchos foros españoles que solo tienen en cuenta las películas estrenadas en España en 2017 porque Call Me by Your Name ni siquiera había sido estrenada en nuestro país en el momento de dar esos premios). Sin ir más lejos, en los propios premios de esta web Chalamet no participaba por esa razón y Kheogan estaba nominado a mejor actor de reparto gracias a los votos de los lectores.

Lo de que no te esperas nada de Florence Pugh porque la película tiene notas bajísimas no tiene sentido y doy por hecho que tú eres consciente de ello y que solo lo decías para intentar desacreditar mi comentario.

Un consejo, aprende a respetar las opiniones de los demás, porque criticar de fanatismo la opinión personal de alguien no habla muy bien de ti. Más aún teniendo en cuenta que yo he dejado claro que es mi opinión personal, mientras que en tu comentario no hay el más mínimo rastro de “para mí” o “en mi opinión” a pesar de que haces usos de argumentos como mínimo discutibles y en algunos casos directamente falsos, como ese “en webs y foros todo lo gana Chalamet”.

Peletero - 10.02.2018 a las 05:05

La carrera de premios es inercia en un 95%. Quien no entienda eso es que vive en otro mundo. Afortunadamente, todavía existe ese 5% que hace que, de vez en cuando, haya alguna nominación inesperada en los Oscar.

Adèle - 10.02.2018 a las 06:35

Pues a mí, más que Hammer, me gustó el que hace de padre de Chalamet, sobre todo en esa escena del final en la que habla con el hijo. Me parece de lo mejor de la película.

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