Conexión Oscar 2021: Festival de Toronto: "Pieces of a woman"

Conexión Oscar 2021: Festival de Toronto: "Pieces of a woman"

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Querido Teo:

"Pieces of a woman" de Kornél Mundruczó ha llegado al Festival de Toronto como una de las películas destacadas de la temporada desde que la cinta se viera en Venecia consiguiendo la Copa Volpi a la mejor actriz y certificando su acuerdo de distribución internacional con Netflix. Un retrato desolador que deja como titular el gran trabajo de una actriz destinada a grandes cosas como Vanessa Kirby.

"Pieces of a woman" (Kornél Mundruczó)

Un mismo dolor y diferentes maneras de vivirlo como erosión de una pareja

A lo largo de un año en la película se narra el devenir de una pareja de treintañeros que, inicialmente destilan libertad, complicidad y ganas de comerse el mundo, que sufren un baño de realidad cuando durante el parto en el que van a tener a su primer hijo éste muere nada más nacer. El mayor terror que pueden tener unos padres cuando llevan a cabo los preparativos del gran momento se traduce en una primera media hora tan descarnada como escalofriante en la que se muestra de manera explícita el proceso de dar a luz, entre contracciones, miedos e inexperiencia, y más cuando cómo es el caso tienen que acudir a una partera ya que ambos han decidido tener a su hijo en casa.

Eso es lo que más se va a destacar de una película que, una vez ahí, se mueve entre los añicos de una relación que ya por siempre estará marcada por la tragedia y que ha hecho volar por los aires no sólo la confianza sino realmente el amor en el que se cimentaba la relación, sobre todo por el hecho de que dos almas rotas, a pesar de compartir tragedia, sufren tener necesidades propias y encarar su "vía crucis" de maneras muy diferentes. Es ahí cuando la película se pone más intensa y pomposa abrazando el “indie”, las referencias metafóricas y sobre todo el deambular de dos personas sin rumbo y en las que no caben palabras de consuelo de los que intentan comprender un dolor  del que sólo es conocedor quién lo ha vivido.

Es posible que la película a partir de ahí no termine de encontrar el tono y lo que haga es alargar el proceso de duelo que ambos llevan a cabo y que se mueve entre el proceso judicial ante la acusación de negligencia médica, que les hará revivir lo ocurrido, o la necesidad de poner distancia frente al otro, incluso teniendo otras relaciones, para que mirarse frente a frente no suponga recordar lo sucedió. Es en ese punto cuando “Pieces of a woman” nos lleva al tono de “La desaparición de Eleanor Rigby” (2014) en la que un trauma minaba a una pareja incapaz de comprenderse y llegar a un punto de convivencia necesitando imperiosamente soltar lastre el uno del otro.

“Pieces of a woman” abraza también el cine de personajes de la década de los 70 pudiendo ser heredera de Bergman y Cassavetes a lo que contribuye el guión de Kata Wéber, pareja del realizador. Ese tono demasiado denso y, en ocasiones artificial, se eleva gracias al calibre actoral en el que destaca una estupenda Vanessa Kirby en un papel en el que la actriz de “The crown”, y que hasta ahora en el cine había hecho sobre todo pequeños papeles en películas de acción, se luce ante el que va a ser uno de los roles de su carrera por mucho más que haga en adelante. Shia LaBeouf siempre impecable en esos personajes que le exigen encauzar su habitual rebeldía en una rabia contenida que es imposible mantener a raya en todo momento y un gusto ver a Ellen Burstyn como la madre de ella, una superviviente de los campos de concentración que también viene de una vida baqueteada por el trauma y que alcanzan cotas de magisterio cuando discuten la una con la otra ante sus diferentes perspectivas de ver el drama.

"Pieces of a woman" va de más a menos pero deja una primera media hora escalofriante por lo descarnado de lo que narra a calzón quitado y un conjunto irregular pero acertado sobre la incapacidad de entender el duelo que no es propio y que cada uno tiene que aprender a depurar a su modo por muchos abrazos reparadores que los otros intenten dar. Un drama complejo y certero psicológicamente ante una tragedia que, a pesar de su poca probabilidad ante los avances de la sociedad, siempre cierne su sombra como la peor vivencia posible para una persona por lo que tiene de improviso, expectativas rotas y, sobre todo, impotencia que paraliza.

Nacho Gonzalo

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