In Memoriam: Anna Karina, la musa de la Nouvelle Vague

In Memoriam: Anna Karina, la musa de la Nouvelle Vague

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (2 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando…

Deja tu comentario >>

Querido Teo:

El nombre de Anna Karina estuvo envuelto de misticismo tanto por lo exótico del mismo como su aura de icono de todo un movimiento como el de la Nouvelle Vague gracias a sus trabajos con Jean-Luc Godard, el que fuera su primer marido entre 1961 y 1967. Una de sus mejores decisiones fue abandonar su Dinamarca natal para probar suerte en París, comenzando como modelo para revistas y marcas. No es extraño que tardara poco en ser descubierta ante su mirada fascinante y presencia hipnótica. La vida de Anna Karina se ha apagado a los 79 años.

A los 17 años, y huyendo de una infancia de pobreza y los abusos de un padrastro violento, llegó a París en autostop a finales de los 50 donde coincidió con Coco Chanel y se codeaba con el ambiente artístico y bohemio de la época en el Barrio Latino. Godard se quedó fascinado con ella cuando la vio en un anuncio para una marca de jabón y, aunque le ofreció un pequeño papel en “Al final de la escapada”, que ella rechazó ya que no quería enseñar sus pechos, no fue hasta “Una mujer es una mujer” (1961) cuando se inició la colaboración entre ambos. Karina interpreta a una joven veinteañera de provincias que abandona a su marido y a su hijo para intentar iniciar una carrera como actriz en París pero, ante las dificultades de la vida en la ciudad del Sena, termina ejerciendo la prostitución. Cine intelectual y rompedor iniciando una alianza con Godard que continuaría en “El soldadito” (1963), “Banda aparte” (1964), “Alphaville” (1965), “Pierrot el loco” (1965), “Origen USA” (1966) y el corto “Anticipación, o el amor en el año 2000” (1967).

Su flequillo, sensualidad enigmática y acento exótico pero sutil le convirtió en todo un icono de la época que sería explotado por otros directores como Jacques Rivette en “La religiosa” (1966), Luchino Visconti en “El extranjero” (1967), George Cukor en “Justine” (1969), Tony Richardson en “Risa en la oscuridad” (1969), Rainer Werner Fassbinder en “La ruleta china” (1976) o Raoul Ruiz en “La isla del tesoro” (1984). Su intensa colaboración con Godard impidió que rodara con otros nombres consagrados del movimiento de la Nouvelle Vague como Truffaut, Chabrol o Resnais.

Trabajó en “El mago” en 1967, adaptación cinematográfica de la novela de John Fowles publicada dos años antes en 1965, realizada por el director Guy Green, al lado de estrellas como Michael Caine y Anthony Quinn. También con directores como Jean Aurel, en adaptaciones de libros de Stendhal como “Del amor” (1964) y “La miel” (1967), y colaboró con el cineasta André Delvaux en los años 70 y 80, por ejemplo en la película “L'oeuvre au noir” (1988). Volvió a trabajar con Jacques Rivette en “Alto bajo frágil” (1995).

Una carrera internacional e inquieta ya que rodó en un gran número de países y en 1973 fundó su propia productora (Raska) que le permitiría debutar como directora en “Vivre ensemble”, experiencia que repetiría en “Victoria” (2008). Novelista de cuatro libros, también pudo lucir su voz en películas como la comedia musical “Anna” (1967) musical realizado para la televisión francesa por el director Pierre Koralnik con canciones escritas y compuestas por Serge Gainsbourg.

En el año 2000 el también cantante y compositor Philippe Katerine produjo y compuso para Anna el disco “Une histoire d'amour”, que fue acompañado de una gira de conciertos. En 2005 grabó “Chansons de films”, una antología de canciones de películas, y en los últimos años sólo tuvo esporádicas apariciones públicas para recibir homenajes propios de su aura de leyenda.

La relación con Godard marcó su carrera y también le agotó a muchos niveles como hace unos años comentó en una entrevista en Vogue: "Fue una historia muy bonita, pero era agotadora para una chica tan joven", más cuando la personalidad errática del director le llevaba a ausentarse en días prolongados ante sus muchos compromisos y amistades en todo el mundo que hacía que siempre llevara el pasaporte encima. Se casaron en 1961, al estar ella embarazada de un niño que perdieron, y tras el divorcio la actriz tendría otros cuatro matrimonios.

Vídeo

Vídeo

Vídeo

Vídeo

Nacho Gonzalo

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario