PAUL NEWMAN (conocido tanto por amigos como por enemigos como PL): la L significa «Leonard» o «lelo».Te responderá tanto si le llamas de una manera como de la otra. En su país natal, Estados Unidos, es con toda probabilidad conocido sobre todo por su espectacular y exitoso emporio alimenticio, gracias al cual, además de donar todas las ganancias del mismo a organizaciones benéficas, hizo salir por patas a Frank Sinatra del negocio de las salsas de espagueti. Además, las suyas propias están haciendo engordar a sus películas. Se licenció cum laude (en la especialidad de cervezas) en la Universidad de Kenyon y durante ese tiempo montó un negocio de lavandería que era el único en la zona gestionado por un estudiante. La Universidad de Yale le nombró doctor honoris causa por razones desconocidas. Ha ganado en cuatro ocasiones el campeonato nacional americano de carreras de coches deportivos (SCCA) y ha entrado a formar parte del Libro Guinness de los Récords como el corredor más veterano en ganar una carrera profesional, las 24 horas de Daytona, en 1995 cuando tenía 70 años. Está casado con la mejor actriz del mundo y fue el número diecinueve en la lista de enemigos de Nixon. Tiene en su haber, de manera puramente accidental, cincuenta y una películas y cuatro obras de Broadway. En general, los profesionales del ramo le consideran el peor pescador de la costa este de Estados Unidos.

 

A. E. HOTCHNER tenía el firme propósito de vivir de la abogacía, pero tras dos ridículos años ejerciendo como tal en un bufete, huyó a refugiarse en los cielos azules y salvajes de las fuerzas aéreas, jurando no volver a mirar nunca más en su vida nada que tuviera que ver con leyes. Después de la guerra, se convirtió en un cazarrecompensas literario, etapa durante la cual conoció a Ernest Hemingway, con el que estuvo vagando de acá para allá durante catorce años, un período aventurero entre dos amigotes que Hotch retrató en su libro Papa Hemingway, crónica de unos años que se ha publicado en treinta y cuatro países y se ha traducido a veintiocho idiomas. En aquellos momentos que los aliños para ensalada le han dejado un hueco, ha ido escribiendo quince libros, una docena de obras de teatro y musicales y ha compuesto la música de películas para televisión. Es doctor honoris causa por la Universidad de Washington, en la cual también obtuvo el título de Derecho, pero lo que más orgullo le produce es haber sido el campeón de las canicas de San Luis cuando estaba en sexto curso.