Cabaret

Los 11 mejores musicales del cine, ¡empieza el espectáculo!

Los 11 mejores musicales del cine, ¡empieza el espectáculo!

Querido Teo:

El pasado 20 de Julio se estrenó  “Mamma Mia! Una y otra vez”, continuación de "Mamma Mia!" (2008), la cinta basada en el musical del mismo título inspirado en las canciones del mítico grupo ABBA y que es la segunda película musical más taquillera de todos los tiempos con unos 610 millones de dólares de taquilla mundial. Sin duda todo un fenómeno (al igual que su versión teatral) que cumple ya la friolera de 10 años. Y nada mejor que una refrescante secuela, que hace las veces de precuela, para conmemorar dicho aniversario. Y es que el musical es un género que gusta al gran público desde su origen allá por los años 20, aunque su recorrido hasta nuestros días tampoco ha sido un camino de rosas.

La imagen de la semana

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Querido primo Teo:

* Así luce Emma Stone como la protagonista de “Cabaret” en el revival de Broadway que hace unos meses protagonizó Michelle Williams. Una estrella de las muchas que cada vez más combinan los sets de rodaje con las tablas.

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Querido primo Teo:

* @pablomoloco nos descubre en Twitter una imagen de Michelle Williams y Alan Cumming en la premiere en Broadway del revival de "Cabaret" que protagonizan, nada más y nada menos, que Michelle Williams (su debut en este campo) y Alan Cumming (que retoma el papel por el que ganó el Tony en 2008). Dirigen Sam Mendes y Rob Marshall, encargándose este último también del aspecto coreográfico. Las críticas del espectáculo ya empiezan a ser bastante positivas defendiendo a una Williams que, después de asumir el reto de encarnar a Marilyn Monroe, ahora hace lo propio emulando al personaje icónico de Liza Minnelli.

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Los cabarets de "Cabaret" (VII)

Querido Teo:

Para muchos el mejor momento de “Cabaret” no está en sus coreografías musicales, ni en la interpretación de sus protagonistas, sino en el único número rodado fuera del Kit Kat Club. Durante una fiesta campestre en un pueblo donde se detienen los protagonistas, se levanta sobre las demás la voz de un joven nazi que dice en su canción que el mañana le pertenece. Mientras los protagonistas conversan en su mesa, todos los que están en las otras han de ir alzándose e ir sumándose a la canción, hasta componer un coro vigoroso y entusiasta.

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Los cabarets de "Cabaret" (VI)

Querido Teo:

La ceremonia de los Oscar premió a “Cabaret” de una manera extraña. Se llevó 8, entre ellos uno para Bob Fosse y otro para Liza Minnelli, pero sin embargo no se llevó el de mejor película, alcanzando el récord de cinta más premiada sin ser la mejor película para los académicos. “El padrino” fue responsable de la curiosidad cinéfila, pero el impacto del musical fue enorm. Llevó incluso a que en Berlín exista desde hace unos años un Club Kit Kat que acoge a los fans de la película y de los locales que impregnaron la ciudad durante dos décadas bien estudiadas.

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Los cabarets de "Cabaret" (V)

Querido Teo:

Los nightclubs de Berlín en la década de 1930 eran alternativas populares a los cabarets más elegantes o más caros. Uno de los que llegó a ser más popular fue un local para lesbianas llamado Silhouette, un lugar donde la virginidad no era bienvenida, ni ofrecía a sus visitantes las comodidades de otros. Es estrecho y oscuro, pero contiene atracciones seductoramente modernas: un matón gigantesco llamado Johnny que protege la puerta y “cuida” de los habituales, uno o dos camareros negros, jovencitos travestidos, Marlene Dietrich cantando sobre un pequeño escenario y algunos atractivos más. Uno es una mujer pequeña y regordeta con un pelo rojo encendido. Es una asidua del Silhouette y, a pesar de que físicamente no vale mucho, se ha convertido por derecho propio en una de las estrellas del Cabaret. Se llama Claire Waldoff y es la primera mujer que lleva el pelo corto en Berlín. Suele vestir un cuello duro y corbata Eton, junto con una bufanda de tela escocesa, lo único que podía ponerse del traje completo estilo Eton que la policía le había prohibido vestir, ya que la ley de Berlín prohibía que las mujeres apareciesen vestidas de hombre en público a partir de las once de la noche.

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Los cabarets de "Cabaret" (IV)

Querido Teo:

Del Berlín que estaba recreando el equipo de “Cabaret” en 1971 no había quedado apenas nada, hasta su magnífica red de rieles para tranvías había sido destruida al 95%. Los bombardeos aliados destruyeron también todos sus famosos cafés, parte esencial de la cultura diurna berlinesa, como los cabarets lo eran de la nocturna.

Los cabarets de

Los cabarets de "Cabaret" (III)

Querido Teo:

El cabaret que reconstruye el cine para nosotros vive la década dorada entre los años 1924 y 1933, desde el fin de la inflación hasta la llegada de Hitler al poder. Esos años representan, a pesar de todo, una pausa en la serie de catástrofes de las que había sido testigo y víctima la población berlinesa desde 1914.

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Los cabarets de "Cabaret" (II)

Querido Teo:

El papel de "Cabaret" convirtió a Liza Minnelli en unos pocos meses en un icono de la modernidad ambigua, y su vida en un torbellino profesional acompañado por escándalos, drogas, y noches de fiestas eternas. En esos años Liza cantó en Madrid y en las entrevistas antes del concierto solía decir: “En realidad el alcoholismo es un gen. Si no lo creéis podéis comprobarlo. Yo me hice el test. No ha sido culpa mía haber terminado así. Toda mi familia tenía el gen”. La actriz se transformó en Sally Bowles, una chica que no habla de su madre, no es querida por su padre, y busca el éxito como cantante en la meca del cabaret: Berlín, la ciudad más efervescente de Europa.

Los cabarets de “Cabaret” (I)

Los cabarets de “Cabaret” (I)

Querido Teo:

El vuelo trasatlántico que llevaba a Bob Fosse hasta Berlín en 1971 no prohibía fumar, pero los compañeros de cabina del director no pasarían por alto a un viajero que encendía un cigarrillo tras otro, sin pausa. Fumarse seis cajetillas diarias exigía regularidad y constancia. A sus cuarenta y cuatro años se dirigía a rodar un musical que en realidad no lo era en el sentido tradicional, donde la gente se dice cosas cantando. Se trataba de hacer cine con la obra de teatro musical que, en 1961, había convertido a Judi Dench, a los treinta años, en la revelación de las tablas londinenses. Una década después, Fosse estaba casi seguro de que no había nadie en Hollywood con un recorrido como el suyo en los musicales, lo que no había impedido que fracasara con el que había rodado poco antes. La conclusión de su fracaso era que estaba demasiado pegado al teatro y el cine exigía lo que él pensaba hacer ahora con lo que le esperaba en Berlín. Darle vida a la cámara y usar luego el montaje como nadie lo había hecho. En el equipaje llevaba el origen de la historia, la edición que reunía los dos libros en los que se había inspirado el musical teatral. Significaba retroceder cuarenta años, hasta 1931, cuando Berlín fue durante siete años la ciudad europea más interesante y moderna, mientras los nazis comenzaban a extender su locura de poder.