En la ensenada de Hasslevikarna, isla de Nordkoster, la diferencia de nivel entre flujo y reflujo suele oscilar entre cinco y diez centímetros, salvo cuando hay marea viva, un fenómeno que se produce cuando el sol y la luna se alinean con la tierra. entonces la diferencia alcanza casi el medio metro. La cabeza de un ser humano mide más o menos veinticinco centímetros de alto. Se suponía que esa noche habría marea viva. Pero en ese momento había marea baja. La luna llena había absorbido las aguas renuentes hacía unas horas, dejando al descubierto un fondo alargado y húmedo. Unos pequeños cangrejos de playa iban y venían por la arena como reflejos resplandecientes en la luz acerada. Los caracoles resistían adhiriéndose con más fuerza que de costumbre a las piedras. Las criaturas vivas del fondo marino sabían que el mar lo inundaría todo al cabo de su momento cíclico. ESO también lo sabían tres de las figuras que había en la pla ya. Incluso sabían cuándo ocurriría, precisamente dentro de un cuarto de hora. Entonces las primeras olas suaves humedecerían todo lo que se había secado y pronto la estruendosa presión allá fuera impulsaría una ola tras otra, hasta que la marea alta alcan zara su punto máximo. La marea viva que supondría casi medio metro entre el fon do y la superficie. Así pues, tenían tiempo. El hoyo que cavaban estaba casi lis to. Tenía más o menos un metro y medio de profundidad y unos sesenta centímetros de diámetro. El cuerpo quedaría perfecta mente encajado en la arena. Solo sobresaldría la cabeza. La cabeza de la cuarta figura, la que estaba de pie un poco apartada de los demás, con las manos atadas a la espalda. Su larga melena oscura ondeaba ligeramente en la suave bri sa, su cuerpo desnudo resplandecía, su rostro estaba sin maqui llar y sereno. Solo sus ojos revelaban una extraña ausencia. Con templó un rato cómo cavaban. El hombre de la pala la sacó del hoyo, vertió la arena sobre el montón acumulado y se volvió. Listo. Visto desde la lejanía, desde las rocas tras las que el chico se había escondido, reinaba un extraño silencio sobre la playa ba ñada por el claro de luna. Unas figuras oscuras en la arena, a lo lejos, ¿qué estarían haciendo? No lo sabía, pero oyó el estruen do del mar que se acercaba y vio cómo conducían a la mujer desnuda por la arena húmeda. No parecía ofrecer resistencia. También vio cómo la metían en un hoyo. El chico se mordió el labio inferior. Uno de los hombres volvió a rellenar de arena el hoyo. El barro húmedo se cerró alrededor de la mujer como cemento mojado. Cuando las primeras y escasas olas empezaron a lamer la playa, solo sobresalía la cabeza de la mujer. Su larga cabellera se fue mojando, un pequeño cangrejo se agarró a un mechón de su pelo oscuro. Entretanto, la mujer miraba fijamente la luna, la cabeza inmóvil. Las figuras se alejaron un poco y se situaron entre las dunas. Dos de ellas parecían inquietas, la tercera estaba tranquila. Contemplaban la solitaria cabeza iluminada por la luna en lo que pronto sería el fondo del mar. Esperaron. La marea viva llegó súbitamente. La altura de las olas au mentaba con cada pasada y el agua cubría la cabeza, metiéndose en la boca y la nariz de la mujer. Tragó agua y al volver la cabeza recibió una nueva ola en el rostro. Una de las figuras se acercó a ella y se puso en cuclillas. Sus miradas se cruzaron. Desde su escondite, el chico advirtió la subida del nivel de las aguas. La cabeza de la mujer desaparecía y volvía a aparecer. Dos de las figuras oscuras habían desaparecido, la tercera estaba subiendo por la playa. De pronto se oyó un terrible grito: la mujer en el hoyo aullaba fuera de sí. Resonaba en la ensenada llana y reverberó contra la roca tras la cual se escondía el chico, justo antes de que la siguiente ola cubriera la cabeza de la mujer y el grito se ahogara. Entonces el chico echó a correr. Y el nivel del agua subió y el mar se calmó, oscuro y brillan te, y bajo la superficie la mujer cerró los ojos. Lo último que sintió fue otra suave patadita, apenas apreciable, en el vientre. — 2 — 001-460 Marea viva.indd 10 23/01/2013 12:24:46 — 1 — 001-460 Marea viva.indd 10 23/01/2013 12:24:46 001-460 Marea viva.indd 1 23/01/2013 12:24:46