Cine en serie: "Dark winds", o el último aliento de Robert Redford
Querido Teo:
El reciente estreno de la cuarta temporada de esta serie cierra su primer capítulo con una frase: "Dedicado a Robert Redford". En las tres primeras temporadas Redford estuvo presente, en la cuarta había muerto. Hay finales que parecen escritos por un guionista con demasiado gusto por el símbolo. Robert Redford, que había sido el muchacho dorado de "Dos hombres y un destino", el periodista de "Todos los hombres del presidente", el director de "Gente corriente" y el fundador de Sundance, terminó dejando una de sus últimas huellas en una celda de "Dark winds", sentado ante un tablero de ajedrez junto a George R.R. Martin. "¿Pero no es ese Robert Redford?", te sale en voz alta, porque la escena dura poco, casi un suspiro, pero funciona como una firma. El hombre que había peleado durante décadas para que el cine mirara hacia historias y personas apartadas, se despide en una serie donde los policías navajos son el paisaje humano y el centro moral de la historia.




