Querido diario

Cine en serie:

Cine en serie: "Te encontraré", o salir de una celda para entrar en una herida

Querido Teo.

Hay una clase de historias que se nos graban con facilidad. Historias en las que un inocente, condenado por un crimen que no cometió, resiste. No solo resiste el encierro: resiste el olvido, la desesperanza, la tentación de rendirse. Y, a menudo, esa lucha íntima contra el sistema, contra la culpa ajena y contra el propio pasado, conmueve más que cualquier persecución o estallido. Este tema es una mina emocional inagotable. Desde "En el nombre del padre" (1993) hasta "Cadena perpetua" (1994), pasando por series como "Rectify" (2013-2016) o "The night of" (2016), nos aliamos con ese protagonista que lo ha perdido todo menos la dignidad. ¿Por qué funciona tan bien esta fórmula? Tal vez porque conecta con un miedo básico: el de ser castigado sin razón, el de vernos atrapados sin salida mientras el mundo sigue, el de necesitar creer que incluso en las peores circunstancias aún queda margen para la esperanza.

Hollywood canalla: La caza de brujas sufrida por Charles Chaplin, de la tempestad de Lita Grey a la calma de Oona O'Neill

Hollywood canalla: La caza de brujas sufrida por Charles Chaplin, de la tempestad de Lita Grey a la calma de Oona O'Neill

Querido primo Teo:

Cuando la actriz Geraldine Chaplin evoca a su padre, en sus palabras se entrelazan el orgullo de ser la hija de uno de los mayores genios del siglo XX y una sensación agridulce: la de tener que justificarse ante una sociedad moralista que no dudó en condenar a Charles Chaplin por su conocida atracción hacia mujeres muy jóvenes. Geraldine nació de la relación entre el director y Oona O'Neill, iniciada cuando la joven (hija del dramaturgo Eugene O'Neill) tenía apenas 18 años, mientras que el creador de "Tiempos modernos" (1936) ya había alcanzado los 54. Sin embargo, y de forma casi paradójica, Oona representó para Chaplin no una repetición mecánica de sus impulsos sentimentales, sino su punto de inflexión: en ella encontró una serenidad desconocida, un amor leal y una estabilidad que contrastaban con décadas de relaciones turbulentas. Oona no solo aceptó el pasado del cineasta, sino que asumió un papel protector frente al mundo exterior, convirtiéndose en su aliada más firme en los años de mayor hostilidad pública y política, y también en la guardiana silenciosa de su intimidad en los años de exilio en Suiza.

Cine en serie:

Cine en serie: "El juego del asesino", o la sospecha viviendo enfrente

Querido Teo:

La frase que pone en marcha "El juego del asesino" podría parecer una despedida corriente, una de esas fórmulas que se dicen al salir de una tienda o al despedirse de un maître en un restaurante conocido. "Hasta otra". En inglés, "Catch you later". Pero para Huw Miller, 55 años, detective recién jubilado y hombre que lleva tres años durmiendo mal por un caso que le venció, esas palabras no son una cortesía. Son una llave. Abren una habitación cerrada dentro de su cabeza, una habitación llena de víctimas, errores, expedientes y culpa. Y, desde ese instante, nosotros entramos con él, aunque ya sepamos que en las habitaciones de las casas tranquilas las cortinas no deberían moverse tanto.

Cine en serie:

Cine en serie: "El cabo del miedo", o como Javier Bardem asalta una casa

Querido Teo:

La nueva "El cabo del miedo" comienza con una imagen, la nuca de Bardem con un ojo tatuado, y una idea, Max Cady ya no regresa como culpable que ha cumplido condena, sino como hombre liberado por nuevas pruebas, un ex convicto que puede presentarse ante el mundo con una palabra peligrosa en la boca: injusticia. Ahí cambia todo. En las películas anteriores bastaba con temer a Cady. En la serie, antes de temerle, tenemos que preguntarnos qué hicieron con él, qué sabían Anna y Tom Bowden, qué callaron y hasta qué punto una familia respetable puede construirse sobre el daño de otro. Esa es la grieta por la que entra Javier Bardem, y entra con una calma de depredador que ha leído el manual de instrucciones de la casa.

Cine en serie:

Cine en serie: "El cabo del miedo", o la historia de una historia

Querido Teo:

Esta es una de esas historias, pocas, que nacen una vez y luego renacen y renacen. Primero fue una novela de 1957, "Los verdugos", de John D. MacDonald. Después fue una película en blanco y negro de 1962, estrenada en España como "El cabo del terror". Casi treinta años más tarde volvió con Martin Scorsese, Robert De Niro, Nick Nolte, Jessica Lange y Juliette Lewis, ya con el título que muchos espectadores recordamos como "El cabo del miedo". Ahora regresa como serie, con Javier Bardem convertido en Max Cady, y lo más inquietante no es que la historia vuelva, sino que vuelva a parecer actual.

Celda de cifras: Steven Spielberg divide ante la crítica pero marca uno de sus mejores datos en taquilla

Celda de cifras: Steven Spielberg divide ante la crítica pero marca uno de sus mejores datos en taquilla

Querido Teo:

Había expectación máxima con "El día de la revelación" de Steven Spielberg que, no obstante, ha tenido que sufrir una enfrentada división de opiniones que ha empañado un poco el regreso a la ciencia ficción del celebrado director. Entre los que se dejan llevar por la pura evasión que, en el fondo, es lo que es este canto de entendimiento frente a los demás, y los que achacan sus debilidades en el guión y la incapacidad de Spielberg para mantener el interés y aportar algo que no hayamos visto ya, embebido como está por la nostalgia de un tipo de cine que ya no tiene el impacto de antaño en el público de hoy. 44 millones que arrojan un acumulado de 92,9 millones y que, a pesar de todo, no le impiden ser el mejor debut para una película de Spielberg desde "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal" (2008).

Podcast

Podcast "El Cine de LoQueYoTeDiga" nº 488 (17x21): La ciencia ficción de Steven Spielberg y recuerdo a Josefina Molina

Steven Spielberg estrena "El día de la revelación" y el hecho de que el director llegue a las pantallas siempre es un acontecimiento enarbolando con cierta nostalgia una cinta en la que defiende la capacidad de evocar y soñar pero también la necesidad de comunicarnos con aquellos que son diferentes a nosotros. Su regreso a la ciencia ficción hace que exploremos en las incursiones del maestro en el género de la mano de Mary Carmen Rodríguez (también editora del podcast). In Memoriam dedicado a Josefina Molina y Marjane Satrapi y en Leer cine, la biblioteca sonora de Carlos López-Tapia, "Audrey íntima" de Sean Hepburn Ferrer y Wendy Holden, una mirada a la mujer detrás del mito. ¡Muchas gracias por escucharnos!

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Cine en serie: "El testigo", o el eco de la víctima

Querido Teo:

Esta historia te llevará a hacerte una pregunta. ¿Cuáles son tus recuerdos más antiguos? ¿Qué memoria tienes de ti mismo y de lo que te rodeaba a los tres años de edad? La pregunta surge inevitablemente al terminar el primer capítulo. En el verano de 1992, toda Inglaterra quedó impactada por un asesinato sin sentido. La víctima era una madre joven, de poco más de 23 años, que paseaba con su hijo por uno de los parques más tranquilos de una zona acomodada de Londres. El niño se llamaba Alex y fue el único testigo del asesinato de su madre. Esta serie muestra el crimen en el primer minuto y medio, y lo hace sin que veamos la agresión ni una gota de sangre. Morbo cero. Es una decisión importante para marcar el tono de lo que los tres capítulos de "El testigo" van a mostrar. Lo que más interesa no es la investigación, aunque esté incluida, sino indagar en qué ocurre con una vida marcada desde la infancia, y durante años, por ser la prueba única del crimen.

Clark Gable y Carole Lombard, la pareja que definió al Hollywood clásico

Clark Gable y Carole Lombard, la pareja que definió al Hollywood clásico

Querido primo Teo: 

Si la relación entre Brad Pitt y Angelina Jolie ha definido el Hollywood de lo que llevamos de siglo XXI, y la de Elizabeth Taylor con Richard Burton instauró un nuevo paradigma cultural, la unión de Clark Gable y Carole Lombard elevó a las estrellas a una categoría inédita: la de una realeza moderna, magnética y distante, sometida a un escrutinio hasta entonces reservado a las monarquías europeas. Sin embargo, su historia pertenece a una estirpe excepcional: la de los amores que, nacidos en el corazón industrial de Hollywood, logran quebrar su artificio y asentarse en lo auténtico. En una fábrica de sueños donde los Estudios construían romances como parte de su maquinaria publicitaria, el suyo fue una excepción: una relación sin guion, sostenida por una verdad indomable que desentonaba con el brillo perfectamente administrado del "star system".

Cine en serie:

Cine en serie: "Las cuatro estaciones", o cómo reírse de la madurez sin molestar

Querido Teo:

El año pasado nos llevamos una sorpresa agradable cuando una serie de ocho capítulos impactó en nuestras pantallas dejando un reguero que afectó a todos aquellos que disfrutan de los cincuenta con suficiente experiencia como para saber aplicarse tiritas en las heridas de toda convivencia. "Las cuatro estaciones" parecía, de entrada, una comedia amable sobre matrimonios que viajan juntos, comen juntos, se interrumpen juntos y se quieren con esa mezcla de lealtad y agotamiento que solo se consigue después de muchos años. Luego vimos que la serie tenía más filo del que aparentaba. No era una postal de amigos maduros con casas bonitas, sino una radiografía con mantel, copa, maleta de fin de semana y una pregunta rondando por debajo de cada conversación. ¿Cuánto de lo que llamamos estabilidad es cariño y cuánto es costumbre con buena cartera?