Conexión Oscar: Las 30 mejores actrices protagonistas ganadoras del Oscar (Del 21 al 30)

Conexión Oscar: Las 30 mejores actrices protagonistas ganadoras del Oscar (Del 21 al 30)

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Querido primo Teo:

Tras conocer hace unas semanas nuestros favoritos en las categorías de mejor actriz de reparto y mejor actor de reparto, me he sentido como Zofia Zawistowski decidiendo qué hijo salvar de la cámara de gas eligiendo a las 30 actrices que figuran en este ranking, tanto por las excelentes interpretaciones que me he dejado fuera como por lo duro que es escoger y aún más ordenar por orden de preferencia. Probablemente cuando leas esta serie de artículos me arrepentiré de esta lista y estaré amenazando al señor Gonzalo con el mangual para que me deje estar editando continuamente el texto. He intentado ser lo más cuidadosa a la hora de hacer la selección, guiándome por mis preferencias personales, también por algunos de los premios más significativos, y tratando de abarcar toda la Historia de los Oscar, ya que esa ha sido la clave de este contenido especial.

30º Norman Shearer por “La divorciada” (1930)

Norma Shearer era una de las primeras estrellas de la MGM y estaba casada con el jefe de producción del Estudio, Irving G. Thalberg. Él se había hecho con los derechos para la adaptación cinematográfica de “La divorciada”, la novela de Ursula Parrott, y pensó que Joan Crawford era perfecta para el papel de Jerry Martin, y no su mujer ya que tenía demasiado cultivada su imagen de buena chica, el físico tampoco le acompañaba, no tenía buenas piernas y por mucho que se esforzara en corregirlo era bizca. Ella hecha una furia dijo “¡te vas a enterar!” y le pidió a su amigo Ramón Novarro que le pusiese en contacto con un fotógrafo y se hizo una sesión en donde sacaba a la leona feroza que llevaba dentro. Thalberg vio que Norma era creíble siendo endiabladamente sexy y le dio el papel. “La divorciada” de Robert Z. Leonard narraba la historia de una mujer que decide vengarse de su marido infiel poniéndole los cuernos con su mejor amigo, él le pedirá el divorcio y ella cultivará una vida fiestera como válvula de escape.

La película estrenada en el año 1930 se convirtió en un éxito y también en una amenaza para la sociedad más puritana, aunque su final peque de conservador, y Norma Shearer, que está realmente perfecta explorando su vena más encantadora y picantona, rompió con su anterior imagen y pasó a ser el prototipo mujer liberada algo que siguió explotando hasta que comenzó a ponerse en práctica el Código Hays. La ceremonia de los Oscar se celebró dos semanas antes del estreno oficial de “La divorciada”, aún quedaba tiempo para que la Academia estableciese sus reglas de elegibilidad, y eso no impidió que el film consiguiese 4 nominaciones, mejor película, dirección, actriz y guión.

En la tercera edición de los Oscar, la Shearer, que tenía 27 años, también fue nominada por “Their own desire”. Su principal rival era Greta Garbo por una de sus interpretaciones más icónicas “Anna Christie” ya que fue su primer film sonoro, la sueca también optaba a la estatuilla por “Romance” y las otras aspirantes eran Gloria Swanson (“La intrusa”), Nancy Carroll (“The devil’s holiday”) y Ruth Chatterton (“Sarah and son”). Norma Shearer optó al Oscar en otras cuatro ocasiones por “Un alma libre”, “Las vírgenes de Wimpole Street”, “Romeo y Julieta” y “María Antonieta” y tras sus últimos fracasos comerciales decidió retirarse de la circulación y prácticamente de la vida pública en el año 1942.

29º Greer Garson por “La señora Miniver” (1943)

Greer Garson en La señora Miniver

Con su clase y su talento para el drama, la británica Greer Garson se convirtió en una de las principales estrellas de la MGM durante los años 40. También era una de esas pelirrojas incandescentes que tan bien retratadas fueron en technicolor. Llegó a la adaptación cinematográfica de “La señora Miniver” de Jan Struther, dirigida por William Wyler, de rebote ya que fue un papel rechazado por Norma Shearer, el arrepentimiento por su decisión tras comprobar el éxito que tuvo el film influyó en su retirada del mundo de la interpretación. “La señora Miniver” se centraba en una acomodada familia británica que sufre las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y el proyecto comenzó a gestarse en el año 1940, pero su guión se fue modificando conforme se fue definiendo la posición de los Estados Unidos en el conflicto estrenándose meses después de que el país entrase en la guerra.

Garson borda el retrato de esta mujer cuyo mundo comienza a desmoronarse cuando Vin su hijo mayor le anuncia que tiene novia (la adorable Teresa Wright, justa merecedora del Oscar a la mejor actriz de reparto por su interpretación) y decide alistarse en las Fuerzas Aéreas. Algo que personalmente me hace gracia es ver a Greer Garson en plan “cougar” contemplar y besar al actor Richard Ney, que interpreta a Vin, con cara de “¡te espero en mi camerino, guapo!”. Los dos se liaron durante el rodaje y se casaron a los pocos meses, aunque la cosa apenas duró. “La señora Miniver” arrasó en la taquilla y también en los Oscar, llevándose 6 de las 12 estatuillas a las que optaba, entre ellas las de mejor película, dirección, sus dos actrices y guión.

Garson tenía en ese momento 38 años y ya era su tercera candidatura, fue nominada con su debut en Hollywood, “Adiós, Mr. Chips” y “De corazón a corazón”, y optó a la estatuilla en otras cuatro ocasiones por “Madame Curie”, “La señora Parkington”, “El valle del destino” y “Amanecer en Campobello”, y ostenta la marca de ser la única intérprete que ha sido nominada al Oscar a la mejor actriz principal durante cinco años consecutivos. Su gran rival ese año fue Bette Davis por la exitosa “La extraña pasajera”. Las otras aspirantes fueron Katharine Hepburn (“La mujer del año”), Rosalind Russell (“Los caprichos de Elena”) y Teresa Wright (“El orgullo de los yankis”). Greer Garson permaneció en activo hasta inicios de la década de los 80 y su último trabajo lo realizó en la mítica serie “Vacaciones en el mar”.

28º Julia Roberts por “Erin Brockovich” (2001)

Julia Roberts en Erin Brockovich

Julia Roberts era prácticamente una desconocida, a pesar de que ya tenía un Globo de Oro y una nominación al Oscar por “Magnolias de acero” cuando se estrenó “Pretty Woman” en el año 1990. Su éxito le convirtió en la nueva niña mimada de Hollywood y le proporcionó una segunda candidatura al Oscar. Y nunca llegó a perder tal status a pesar de algunas malas decisiones posteriores. Tras los éxitos de las comedias “La boda de mi mejor amigo” y “Notting Hill” se convierte en la mujer más influyente de Hollywood y en la actriz mejor pagada con “Erin Brockovich”, por la que cobró 20 millones de dólares.

El film, eficazmente dirigido por Steven Soderbergh, llevaba a la gran pantalla la historia real de una madre soltera en paro que comenzará a trabajar en el bufete de un abogado, que es interpretado por Albert Finney, y que terminaría liderando una demanda colectiva contra una compañía eléctrica que recibiría la mayor indemnización por daños y perjuicios de toda la Historia de los Estados Unidos. Los demandantes lograron 333 millones tras demostrarse que la compañía contaminó el agua durante tres décadas con cromo, que es un elemento altamente cancerígeno. Toda una golosina para una estrella tan carismática como la Roberts, que deslumbró al meterse en la piel de esa mujer bastante choni, malhablada, con muchas agallas y que no entiende de protocolos. La verdadera Erin Brockovich vendió su historia a la Universal por 100.000 dólares y el film recaudó en todo el mundo 256 millones. Tras el éxito de crítica y público nadie dudaba que la Roberts se iba a alzar con el Oscar a la mejor actriz, aunque tenía a una rival de la talla de Ellen Burstyn, que había hecho una de las interpretaciones más impactantes del año en “Requiem por un sueño”.

“Erin Brockovich” optó a 5 premios de la academia en los apartados de mejor película, dirección, actriz, actor de reparto y guión original. Julia Roberts tenía 33 años cuando se llevó el Oscar y, además de la Burstyn, tenía como competidoras a Laura Linney (“Puedes contar conmigo”), Joan Allen (“Candidata al poder”) y Juliette Binoche (“Chocolat”). Con “Erin Brockovich” Julia Roberts alcanzó la cima de su carrera, que posteriormente no se ha desarrollado de manera tan exitosa. Volvería a ser nominada por “Agosto” en donde demostraba todo su potencial como actriz dramática y que podía darle una tunda a Meryl Streep.

27º Janet Gaynor por “Amanecer”, “El ángel de la calle” y “El séptimo cielo” (1929)

Janet Gaynor en El séptimo cielo

A sus 22 años se convirtió en la primera ganadora del Oscar a la mejor actriz de la Historia y lo hizo por tres películas “Amanecer”, “El séptimo cielo” y “El ángel de la calle”, ya que se seleccionaron algunos de sus trabajos más representativos estrenados durante los años 1927/28. El suyo es un caso excepcional ya que a partir de las próximas ediciones solamente se galardonaría un trabajo, aunque sucedía algo que en la actualidad no está permitido y es que el mismo intérprete estuviese presente en la misma categoría por más de una película. Janet Gaynor en menos de dos años se había convertido en una de las principales estrellas de la Fox gracias a su físico menudo, su rostro angelical y porque dominaba la tragedia al tener una portentosa habilidad para dotar de sensibilidad y gran carga dramática a sus trabajos. Todo eso le convertía en una actriz perfecta para conmover al espectador, y efectivamente es lo que hace con sus tres interpretaciones galardonadas por la Academia.

En “Amanecer”, una de las joyas de la filmografía del director alemán F.W. Murnau y por extensión del cine mudo, interpreta a la esposa de un campesino que desconoce que su marido quiere deshacerse de ella para largarse con su amante, una arpía procedente de la ciudad. El film supuso el debut en el cine americano del director alemán, que fue fichado por William Fox para que llevase el expresionismo a Hollywood. Obtuvo un gran éxito de crítica y público, y eso que se estrenó poco antes de que “El cantor de jazz” revolucionase el mundo del cine, y sería la única ganadora del Oscar a la mejor película por su contribución artística, frente a la vencedora oficial que fue “Alas” de William A. Wellman y Harry d’Abbadie d’Arrast, llevándose también el premio a la mejor fotografía. En “El séptimo cielo”, una de las obras maestras de Frank Borzage, se metía en la piel de una desgraciada muchacha maltratada por su cruel hermana, que es rescatada por un limpiador de alcantarillas que se la llevará a vivir con él haciéndose pasar por un matrimonio. Todo un fenómeno en la taquilla de la época que se saldó con otros 2 Oscar, los de mejor dirección y guión adaptado. Y en “El ángel de la calle”, también de Borzage, daba vida a una pobre joven que se ve obligada a prostituirse para pagar las medicinas que necesita su madre gravemente enferma y que terminará escondiéndose en un circo ambulante y enamorándose de un pintor. Curiosamente esta película estuvo presente en los Oscar durante dos años, al año siguiente de que se llevó el premio a la mejor actriz, optó en las categorías de fotografía y dirección artística. La Academia aún estaba en período de pruebas.

Gaynor realizó un gran trabajo en las tres películas, lo suyo era pura sensibilidad y encanto y tenía una presencia tan luminosa que es imposible que no te cautive, y con ella la Academia mandó un mensaje a las actrices “si quieres un Oscar sigue el ejemplo de la Gaynor en Amanecer y ponte una peluca espantosa”. Pero si tuviese que quedarme con una de las tres elegiría su Diane de “El séptimo cielo”. Gaynor está soberbia en la piel de esta mujer que encontrará la salvación gracias al amor. Su principal rival fue Gloria Swanson, arrebatadora en la piel de una prostituta que se convierte en la obsesión de un predicador en “La frágil voluntad”, la tercera candidata al premio era Louise Dresser por “Emigrantes”. Janet Gaynor logró sobrevivir a la llegada del cine sonoro y volvió a ser candidata al Oscar por la primera versión de “Ha nacido una estrella” en el año 1938, ese mismo año se retiraría de la interpretación, volvería de manera temporal durante la década de los 50. Y sus últimos trabajos fueron una intervención en “Vacaciones en el mar” y “Harold y Maude” sobre los escenarios de Broadway.

26º Susan Sarandon por “Pena de muerte” (1996)

Susan Sarandon en Pena de muerte

A mediados de la década de los 90 Hollywood le debía un Oscar a Susan Sarandon, no le premiaron por “Thelma y Louise”, ni por “El aceite de la vida” y le nominaron por “El cliente”. En el año 1982 recibió su primera candidatura por “Atlantic City”. Pero la actriz es muy progre y formaba junto a Tim Robbins la pareja más políticamente comprometida de Hollywood, cada vez que intervenían en la ceremonia de los Oscar la directiva de la Academia se echaba a temblar, especialmente cuando se saltaron el guión previsto en la gala de 1993 y reivindicaron la acogida de haitianos enfermos de sida.

Fue precisamente Tim Robbins el que le brindó la oportunidad definitiva de ganar el Oscar con “Pena de muerte” en donde llevaba a la gran pantalla la historia de la monja Helen Prejean que se ha encargado de ejercer de asesora espiritual de los presos que están en el corredor de la muerte. El film se centra en la relación que se estableció con uno de esos condenados, Matthew Poncelet, magníficamente interpretado por Sean Penn, un ser realmente despreciable y que fue el responsable de la muerte de una pareja de jóvenes. “Pena de muerte”, una producción modesta, se convirtió en un éxito importante, tanto a nivel de crítica como de público, y colocó más cerca que nunca del Oscar a una Susan Sarandon que estaba excepcional en la piel de una monja que, por un lado quiere estar al lado de los familiares de las víctimas, y por el otro se esfuerza en conseguir que el condenado a muerte alcance la paz espiritual y pida perdón.

“Pena de muerte” consiguió 4 nominaciones al Oscar en los apartados de dirección, actor, actriz y canción. Susan Sarandon consiguió la estatuilla con 49 años teniendo como gran rival a Sharon Stone, que estaba deslumbrante en “Casino” de Martin Scorsese, aunque para mí la verdadera era Meryl Streep por “Los puentes de Madison”. Las otras aspirantes eran Emma Thompson (“Sentido y sensibilidad”) y Elizabeth Shue (“Leaving Las Vegas”). Es una lástima que su carrera posterior se haya desarrollado de una manera tan pobre, sigue siendo una intérprete soberbia, pero la industria del cine es cruel con sus actrices y no se escriben papeles para una de más 60 años concibiéndose casi todos para Meryl Streep. Cuesta asumir que una mujer tan absolutamente sexual como la Sarandon cumpla dentro de unos meses los 70 años.

25º Helen Hunt por “Mejor imposible” (1998)

Helen Hunt en Mejor imposible

Hasta el año 1997 Helen Hunt reinaba en la pequeña pantalla gracias a la comedia “Loco por ti”, por la que había sido premiada con el Emmy, y Hollywood estaba intentando convertirle en una estrella, haciéndole coprotagonizar la taquillera “Twister” de Jan de Bont. Llegó a “Mejor… imposible” de James L. Brooks, después de que se barajasen los nombres de Holly Hunter, Melanie Griffith, Uma Thurman e incluso el de Courtney Love. “Mejor… imposible” es una comedia romántica sobre cómo la demostración de afectos, como la amistad y el amor, pueden cambiar a una persona misántropa y neurótica. Hunt dotaba de gran autenticidad a su personaje, una madre soltera cuyo hijo está enfermo y que tiene que lidiar con un cliente realmente desagradable, interpretado por un Jack Nicholson convencido de que tenía que convertir el film en su espectáculo.

“Mejor… imposible”, que se estrenó pocos días después de “Titanic”, logró sobrevivir en la taquilla, fue bendecida por la crítica y confirmó a Helen Hunt, que en aquel momento tenía 34 años, como el prototipo de mujer normal, nada extraordinaria como para percatarte de su existencia, que bien puede ser tu vecina, tu compañera de trabajo o la cajera del supermecado en el que haces la compra. Fue por ese motivo por el que no llegó a convertirse en una estrella después de ganar el Oscar ni fue la primera opción para proyectos de cierta envergadura.

“Mejor… imposible” logró 7 candidaturas al Oscar, estando presente en los apartados de mejor película, actor, actriz, actor de reparto, para un magnífico Greg Kinnear, y guión original, y además de Hunt fue premiado Jack Nicholson que logró el tercer Oscar de su carrera. Su gran rival era Judi Dench por su interpretación de la Reina Victoria de Inglaterra en “Su majestad Mrs. Brown” aunque ninguna podía eclipsar a Kate Winslet que era la candidata más popular gracias a su magnífico trabajo en “Titanic”. Las otras aspirantes eran Helena Bonham Carter (“Las alas de la paloma”) y Julie Christie (“Afterglow”). Helen Hunt volvió a ser nominada al Oscar en el apartado de mejor actriz de reparto en el año 2013 por su interpretación de terapeuta sexual en “Las sesiones”.

24º Diane Keaton por “Annie Hall” (1978)

Diane Keaton en Annie Hall

Adorablemente imperfecta, así fue como presentó Woody Allen a Diane Keaton en “Annie Hall” y el mundo se enamoró de ella. La actriz ya era una estrella emergente gracias a su participación en “El padrino” y sus primeras colaboraciones con Allen, y se había creado en el mundo del espectáculo una fama de bicho raro, dándose a conocer cuando estaba trabajando como suplente en el montaje original del musical “Hair” en los escenarios de Broadway al negarse a desnudarse. Con “Annie Hall” Woody Allen deconstruía la comedia romántica al analizar las causas del fracaso de una relación, teniendo tintes autobiográficos ya que él y Keaton habían sido pareja en el pasado decidiendo escribir una versión mejorada de su musa, que en la vida real es así de neurótica, torpe, autocrítica y estrafalaria. El vestuario que lucía en el film era el suyo.

“Annie Hall” era una pequeña producción que se convirtió en todo un fenómeno cinematográfico en el año 1977, ya que no solo fue un título venerado por la crítica, sino que fue todo un éxito de taquilla, probablemente hoy no lo sería debido a su carácter tan poco convencional, consiguiendo la proeza de ser la vencedora en los Oscar frente a “La guerra de las galaxias” de George Lucas. Ganó 4 estatuillas, imponiéndose en los apartados de mejor película, dirección, actriz y guión original, y Woody Allen llegó a ser nominado en la categoría de mejor actor.

Diane Keaton tenía 32 años cuando logró el respaldo de los académicos, su gran rival era Jane Fonda que se quedó acariciando su segundo eunuco dorado por “Julia”, lo lograría un año después por “El regreso”. Las otras aspirantes fueron Shirley MacLaine (“Paso decisivo”), Anne Bancroft (“Paso decisivo”) y Marsha Mason (“La chica del adiós”). Diane Keaton volvió a estar presente en los Oscar con “Rojos”, “La habitación de Marvin” y “Cuando menos te lo esperas” y comparte con Alfredo Landa el hecho de haberse convertido en un género cinematográfico.

23º Shirley MacLaine por “La fuerza del cariño” (1984)

Shirley MacLaine en La fuerza del cariño

Cuando Shirley MacLaine subió al escenario del Dorothy Chandler Pavilion a recoger su Oscar por “La fuerza del cariño” cerró su discurso diciendo “Me lo merezco” y no podía tener más razón. Estaba a punto de cumplir los 50 y esa era su sexta candidatura tras “Como un torrente”, “El apartamento”, “Irma la dulce”, “Paso decisivo” y por la dirección del documental sobre las mujeres en China “The other half of the sky: A China memoir”, lamentablemente no lo fue por su desgarrador trabajo en “La calumnia”, y nadie negaba que era una de las actrices más extraordinarias que se habían conocido en las últimas décadas gracias a su encanto, carisma y su descomunal talento tanto para la comedia como para el drama.

“La fuerza del cariño” de James L. Brooks, adaptación de la novela de Larry McMurty, es un melodrama sobre el vínculo entre una temperamental viuda y su hija, interpretada eficazmente por Debra Winger. La MacLaine está espectacular en la piel de esta mujer de marcado carácter que mantiene una relación de amor y odio con su hija, ya que no aprueba las decisiones que ha tomado en su vida, y a la que pierde por culpa de un cáncer. “La fuerza del cariño” era una producción modesta que se convirtió en un “sleeper” en el año 1983, recaudó más de cien millones de dólares y fue la gran vencedora de los Oscar al alzarse con 5 estatuillas, mejor película, dirección, actriz, actor de reparto para Jack Nicholson (que interpretaba al vecino amante de la MacLaine) y guión adaptado.

La cinta tenía otras 6 nominaciones, entre ellas la de Debra Winger como actriz principal, y John Lithgow como actor de reparto. La MacLaine era indudablemente la gran favorita al premio, precisamente era su compañera de reparto su gran rival, aunque también competían Jane Alexander (“Testamento final”), Meryl Streep (“Silkwood”) y Julie Walters (“Educando a Rita”). MacLaine estuvo a punto de volver a los Oscar por sus trabajos en “Madame Sousatzka”, por la que ganó el Globo de Oro, y “Postales desde el filo”. Sigue en activo y verla hace unos años en la serie “Downton Abbey” fue una gozada.

22º Kathy Bates por “Misery” (1991)

Kathy Bates en Misery

La adaptación cinematográfica de “Misery”, la novela de Stephen King, llevada a cabo por Rob Reiner nos descubrió el talento extraordinario de una actriz llamada Kathy Bates. Hasta ese momento su carrera se había desarrollado principalmente en el teatro, fue candidata al Tony por la obra “Buenas noches, madre” y protagonista de “Frankie & Johnny”, cuya versión cinematográfica tuvo a una pareja tan poco perdedora como la formada por Al Pacino y Michelle Pfeiffer, y sus intervenciones tanto en la pequeña como en la gran pantalla eran más bien escasas.

En “Misery” interpretaba a Annie Wilkes, una enfermera que rescata tras un accidente de tráfico a un famoso escritor de novelas románticas (James Caan) del que es una gran admiradora y que monta en cólera al comprobar que el autor ha acabado con la protagonista de su serie literaria, por lo que la existencia del herido se convertirá en un verdadero infierno. Annie Wilkes se convirtió en uno de los personajes más icónicos del cine de la década de los 90 y su éxito se debe fundamentalmente a la escalofriante interpretación de Bates. La actriz tenía 42 años cuando alcanzó la popularidad y logró el Oscar. Su gran rival era Julia Roberts por su icónica “Pretty woman”, pero en absoluto hay que desmerecer a las otras candidatas: Joan Woodward (“Esperando a Mr. Bridge”), Anjelica Huston (“Los timadores”) y Meryl Streep (“Postales desde el filo”).

Kathy Bates no tiene un físico que le ha permitido ser una estrella pero sí que le ha posibilitado explotar su condición de actriz de carácter, tanto en cine, teatro y televisión, actualmente es imposible apartarla del universo de “American horror story” de Ryan Murphy. Volvió a los Oscar como actriz de reparto en las películas “Primary colors”, por la que habría sido una justa vencedora, y “A propósito de Schmidt”.

21º Nicole Kidman por “Las horas” (2003)

Nicole Kidman en Las Horas

A inicios del siglo XXI la actriz australiana estaba gozando de su mejor momento profesional. En el año 1995 la crítica se dio cuenta de que era muchísimo más que la señora de Tom Cruise gracias a su interpretación en “Todo por un sueño” de Gus Van Sant y durante los siguientes años se puso a las órdenes de Jane Campion, en “Retrato de una dama”, Stanley Kubrick en “Eyes wide shut” y Alejandro Amenábar en “Los otros”, y había demostrado sus grandes dotes para el musical en “Mouling Rouge” de Baz Luhrmann por la que había recibido una nominación al Oscar.

Antes de ponerse a las órdenes de Lars Von Trier en “Dogville” se metió en la piel de la escritora Virginia Woolf en la adaptación cinematográfica de la novela “Las horas” de Michael Cunningham llevada a cabo por Stephen Daldry. La historia está contada desde tres puntos de vista diferentes, desde el de Virginia Woolf, en el momento en el que comenzó a gestar la novela “La señora Dalloway”, y desde los de dos lectoras que quedaron marcadas por la obra, excelentemente interpretadas por Julianne Moore y Meryl Streep. “Las horas” es una película coral y Kidman no sale más que sus compañeras de reparto pero Virginia Woolf era quien servía de hilo conductor de la trama, por lo que fue promovida como actriz principal por Miramax. “Las horas” fue un éxito de crítica y también de público, esto es realmente importante ya que a pesar de tener en su reparto a Streep, Kidman, Moore y a Ed Harris era un film sumamente artístico que difícilmente iba a conectar con el espectador. Optó a 9 Oscar, entre ellos los de mejor película, dirección, actriz, actriz de reparto (Julianne Moore), actor de reparto (Ed Harris) y guión adaptado. Solamente consiguió el de mejor actriz, Moore tenía que haber ganado y Harris también habría sido un digno vencedor en una categoría que tenía muy buenos competidores. Es injusto decir que la actriz ganó el Oscar por la nariz protésica que lucía, ni puñetera gracia hizo el comentario realizado por Denzel Washington cuando dijo que ella era la vencedora. La actriz borda la interpretación de la escritora que está totalmente destruida por sus numerosas crisis de salud mental; su escena en la estación de tren cuando está decidida a recuperar su vida en Londres es realmente desgarradora, y consigue que nos olvidemos de que luce un aparatoso maquillaje.

En realidad la Kidman tenía dos grandes rivales, por un lado estaba Julianne Moore en “Lejos del cielo”, que era la favorita de los críticos, y por el otro Renée Zellweger que jamás ha estado tan deslumbrante como en “Chicago”. Las otras aspirantes también tenían méritos ya que eran Diane Lane (“Infiel”) y Salma Hayek (“Frida”). Nicole Kidman tenía 35 años cuando se alzó con el Oscar y su carrera posterior ha estado marcada por sus aciertos (“Dogville”, “Reenarnación”, “Stoker”) y por sus errores (“Embrujada”, “Grace de Monaco”) pero nadie puede negar que es una de las intérpretes más valientes que trabajan actualmente en Hollywood. Volvió a ser nominada por “Los secretos del corazón” e injustamente se quedó a las puertas por su bestial trabajo en “El chico del periódico”.

Mary Carmen Rodríguez

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Comentarios

William Harford - 15.07.2016 a las 23:59

A mi particularmente, me gusto más Diane Lane en infiel q Kidman en las horas. Para mí Lane tiene una de las mejores secuencias de la historia a nivel interpretativo, cuando va sola en el tren recordando lo que le acaba de suceder. Y la Kidman me encanto en “el chico del periódico” pelicula q vi hace poco y me parece muy infravalorada.

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