Brokeback Mountain

"Brokeback Mountain", la polémica cinéfila

Querido primo Teo:

Se me ha encomendado la labor de defender una de mis películas favoritas de la década pasada, "Brokeback Mountain". A “Brokeback Mountain” le debo muchas cosas. Entre ellas, el haberme unido a esta página web. Y el inicio de una nueva e intensa fase de fiebre cinéfila. Antes de ponerme a escribir estas líneas estaba pensando que la labor que se me había confiado era fácil (aun teniendo enfrente a una “contendiente” tan capacitada como Rodasons) porque en mi cabeza y corazón “Brokeback Mountain” es, incuestionablemente, una película excepcional. Hay otras que sé que me tocará defender aquí que entiendo que sean más discutidas/discutibles pero para mí ésta nunca lo ha sido. Está en un olimpo personal y veo todos los motivos del mundo para adorarla. Recuerdo haberla revisionado (revisto, para que no se enfade la RAE, aunque suena aún peor, cosas del desuso) hace un par de años tras mucho tiempo sin verla (desde el 2006, año en el que la vi no menos de cinco veces, obsesiones nos da el Señor) y me emocionó tanto o más que la primera vez. Me volvió a dejar con el alma agonizando. Y eso no lo consigue cualquier película.