"Leer 'Lolita' en Teherán"
La web oficial.
El argumento: Cada jueves por la mañana a lo largo de dos años, Azar Nafisi, una valiente y brillante profesora iraní, reúne clandestinamente en el salón de su casa a siete de sus alumnas más aventajadas a fin de leer libros prohibidos: obras de Jane Austen, Henry James, Scott Fitzgerald y, por supuesto, de Vladimir Nabokov, el autor de “Lolita”. Mientras las jóvenes poco a poco se expresan a través de los libros, se dan cuenta cómo sus propias vidas se van transformando y mezclando con la trama de las obras a las que se entregan.
Conviene ver: “Leer ‘Lolita’ en Teherán” parte del regreso de una profesora iraní a su país a finales de los 70 topándose con los estragos de un régimen absolutista y patriarcal que elimina libertades y deja a las mujeres en un papel accesorio e invisible. Un lugar marcado por la opresión y en el que, a pesar de tener la posibilidad de huir, la protagonista no puede desligarse de su familia y sus orígenes intentando crear una burbuja propia que no impida que se pueda compartir cultura a pesar de la oposición del sistema. Un ejercicio de resistencia artística de una profesora y sus siete alumnas que desde la clandestinidad defienden el valor de la cultura a través de una serie de reuniones semanales que conforman un club de lectura sobre libros prohibidos en cuyas historias conocerán más cosas de ellas mismas y del entorno que les rodea. Golshifteh Farahani encabeza el reparto de una cinta que no renuncia a la esperanza con la cultura como bandera a la hora de enarbolar el amor, el respeto y la libertad. Una película con buen mensaje y buenos valores, que hace que se conecte con estas mujeres, pero cuyo resultado no está a la altura por repetitiva y por la escasa fuerza de su estructura narrativa sostenida de manera fragmentada y dividida a través de diversos capítulos con títulos de libros prohibidos y que supone un retrato de Irán desde la revolución islámica de 1979 hasta la llegada del siglo XXI. Es por ello que la denuncia queda demasiado subrayada no sabiendo captar el sufrimiento que han vivido millones de mujeres tanto en la actualidad como a lo largo de las décadas. Un melodrama academicista, inane y con un punto superficial en el retrato social que lleva a cabo y que desaprovecha el poder emocional de lo que cuenta no sabiendo desarrollar su premisa conceptual quedando como un ejercicio de rebeldía inocuo con mucho de discursivo y con poca capacidad atrayente.
Conviene saber: Eran Riklis dirige la adaptación de la novela de Azar Nafisi.
La crítica le da un SEIS












