Centenario Katharine Hepburn: “En el estanque dorado”, la escena

Centenario Katharine Hepburn: “En el estanque dorado”, la escena

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Querido primo Teo:

Ya en los años 70, Hepburn realiza papeles importantes en más adaptaciones a la pantalla de clásicos teatrales, como el de Hecuba en Las Troyanas (1971) de Eurípides junto a Irene Papas y Vannesa Redgrave. Además, encarna a Eula Goodnitgh en “El rifle y la biblia” (1975), un film del Oeste junto a John Wayne que recuerda demasiado a un intento por resucitar el espíritu de “La reina de África”.

Pero fue a principios de los 80 cuando la Hepburn interviene en su última gran película. Fue en la conmovedora “En el estanque dorado” (1982) junto a Henry Fonda, una película llena de ternura y con cierta añoranza de los tiempos pasados que le permite conseguir su cuarta estatuilla en la que sería su última nominación al Oscar. Un absoluto record de estatuillas para una actriz, que aún nadie ha podido superar. Además, aunque Meryl Streep tenga el record en la actualidad en 14 nominaciones, la Hepburn es la única intérprete en conseguir 12 nominaciones, todas como actriz principal, nunca como actriz de reparto.
A pesar de que en el rodaje se llevó bien con Henry Fonda, con el que nunca había trabajado, la Hepburn tuvo una relación algo tensa con Jane Fonda que en la película interpretaba a la hija de ambos. Las dos fueron candidatas en los Oscar de 1982. La Hepburn como actriz principal y la Fonda como actriz de reparto. El gran ego interpretativo que tenían las dos provocó que esa candidatura fuera como una pequeña y particular batalla entre ambas. Katharine tenía tres Oscar y Jane, a pesar de ser bastante más joven, ya tenía dos. Cuando la Hepburn ganó la estatuilla no dudó en llamar a la Fonda y, además de preguntarle por la delicada salud de su padre, soltarle un: “Ahora ya nunca podrás alcanzarme”. Una frase impropia de Kate que sólo podían surgir cuando su gran ego se veía amenazado y acosado.

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Precisamente en esa última candidatura, la Hepburn compartió nominación con Meryl Streep que era candidata por “La mujer del teniente francés”. La Streep ya tenía un Oscar y pronto ganaría el segundo por “La decisión de Sophie”, pero a pesar de que la Streep estaba destinada a convertirse en otra gran dama de la interpretación, Hepburn nunca tuvo un especial apego por el estilo de Meryl al que despectivamente se refería como “tic tic tic”.

Esa cuarta estatuilla, que como era tradición en ella tampoco recogió, supuso el broche de oro a una brillante carrera. Su último gran papel. Sólo le quedarían algunas pequeñas intervenciones en películas como “La última solución de Grace Quigley” (1985) en el que interpreta a una anciana que contrata a un sicario, Nick Nolte, para matar a sus amigos que ya sufren los achaques de la edad y el de la anciana tía Ginny en la película de Warren Beatty, “Un asunto de amor” (1994), su última aparición en el cine. Cuando su estado de salud se agrava se retira a Connecticut donde vivió sus últimos años de forma tranquila y reposada con los típicos achaques de la edad, además de un temblor heredado que afectaba progresivamente a sus articulaciones. Allí murió a los 96 años el 29 de Junio de 2003 habiendo marcado el cine del siglo XX como una de sus mejores y más destacadas actrices de todos los tiempos.

Los Oscar la homenajearían al año siguiente con un video que repasaba sus doce candidaturas a la prestigiosa estatuilla. Pero la sombra de Kate haría que el caprichoso destino la volviera a poner en el candelero dos años después de morir cuando otra Cate, Cate Blanchett, ganaba el Oscar por interpretar a la Hepburn en “El aviador”. Es lo que tienen las grandes.

Tu primo.
Coronado

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