50 películas que hay que ver antes de morir: “La huída” (1972), la resurrección total de Steve McQueen

50 películas que hay que ver antes de morir: “La huída” (1972), la resurrección total de Steve McQueen

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Querido diario:

«Si quieres aprender algo sobre actuar en la pantalla, mira a los ojos de McQueen». (Sam Peckinpah)

Steve McQueen acababa de cometer uno de los mayores errores de su vida con “Las 24 horas de Le Mans”, al creer estar haciendo un documental y que los tres guionistas que tenía no eran tan importantes como para hacerles caso. El error había costado seis millones de dólares y se sumaban a los alarmantes resultados en la taquilla de sus últimas películas. Se encontraba además en un momento delicado de su vida personal, su esposa se había enamorado de otro y no había más salida que el divorcio, lo que implicaba ver menos a sus dos hijos.

Cayó entonces en sus manos un guión de William Goldman, uno de los mejores escritores de Holywood, sobre los dos últimos grandes forajidos del Oeste. Le gustó y pensó en su amigo y socio Paul Newman para ser Butch Cassidy mientras que él haría de Sundance Kid, en “Dos hombres y un destino” . Pero Fox no aceptó sus condiciones e incluso Newman dejó entrever que prefería a otro, de ser posible a Brando. Circuló el rumor de que Newman temía quedarse anulado en las escenas con McQueen, temor que tuvo cierta confirmación cuando coincidieron en “El coloso en llamas”. Luego su agente, reconvertido a productor, prefirió a Warren Beatty para “Los vividores”, y McQueen se asustó, porque en el nivel de protagonista donde quería estar, varios fracasos seguidos no suelen perdonarse. El que llevaba siendo su amigo y consejero en los últimos años, aguantó los gritos telefónicos del actor cuyo carácter conocía bien, y le hizo llegar tiempo después la propuesta de “La huida”. A Steve le gustó, se vio encarnando a un delincuente heroico como Bogart en “El último refugio”, el guión de Walter Hill estaba dedicado al director Raoul Walsh, y contenía aromas no sólo de “El último refugio”, sino también de “Al rojo vivo”. El autor de la novela era Jim Thompson, pedía una cantidad razonable por los derechos ya que había pasado una docena de años sin llegar a venderlos, él ya era un hombre mayor y conocía cien el negocio tras trabajar como guionista para Stanley Kubrick en “Atraco perfecto” y “Senderos de gloria”. Cerraron el trato y comenzó la busca de un director.

Escena de "La huida"

Peter Bogdanovich aceptó pero se echó atrás cuando le propusieron “¿Qué me pasa, doctor?”, actualización de “La fiera de mi niña”, soportando la reacción de McQueen, «Así que para ti Streissand es más importante que yo. Bueno, pues que te jodan. Buscaré a otro director”. Lo encontró en Sam Peckinpah, con quien había “fracasado” con la reciente “El rey del rodeo”, pero habían encontrado la manera de caerse bien gastándose bromas de “tipos duros”.

Aparte de un sentido del humor cavernícola, Los dos también compartían una necesidad, porque Peckinpah no veía más que números rojos en sus cuentas, y además se sumaba una casualidad. El propio Peckinpah se había interesado en la novela años atrás, lo había comentado con su autor, había pensado y trabajado en la historia, aunque la retirada de la Productora a última hora paró el proyecto, y ahora había llegado su momento de hacer cine negro.

El paso siguiente fue la actriz. El tema de pareja de atracadores es casi un subgénero y era esencial buscarle a McQueen una actriz que “aguantara” su fuerza ante la cámara. Peckinpah quería a Stella Stevens, que le había fascinado en “La balada de Cable Hogue”, pero estaba comprometida. Probaron a varias rubias como Angie Dickinson o Farrah Fawcett, hasta que se puso sobre la mesa la posibilidad de Ali MacGraw. Era una ex modelo recién llegada al cine que acababa de hacer llorar a media humanidad en la olvidada “Love Story”, además de recaudar en taquilla la cantidad inimaginable de cincuenta millones de dólares. Sólo había hecho dos películas y ni ella misma se consideraba buena actriz, pero estaba casada con uno de los hombres más poderosos de la industria, Robert Evans, el productor de Paramount que en ese momento se sumía en la producción de “El padrino”.

Jack Palance no pudo ser la tercera pata de la historia, el malvado, y apostaron por Al Lettieri, que le había dado un gran realismo a Sollozzo, el traficante de “El padrino”. Tal vez demasiado realismo ya que su hermano era un conocido mafioso de Nueva York, y él mismo había tenido alguna “experiencia” antes de probar como guionista y luego hacerse actor. Cuando se sintió tratado sin ningún respeto por McQueen en un momento del rodaje, se enfrentó con él y sacó una pistola de gran calibre, y desde ese día McQueen contrató a dos guardaespaldas que vigilaban a Lettieri durante las escenas que tenían juntos.

Peckinpah no se preocupó por el ego de sus actores ya que su propósito había sido conseguir el mayor realismo posible desde el primer momento, organizando el rodaje en el mismo orden en que transcurre la historia, algo inaudito en Hollywood. El propio Steve se concentró en cada detalle, desde la ropa y las gafas que llevaría su personaje, hasta cada uno de los coches o los tipos de armas, y pasó varios días en los talleres de una cárcel.

50pelisantesdemorirLahuidaCartelComenzaron con las escenas que se desarrollan tras los muros de la penitenciaría estatal de Huntsville, en Texas, en el invierno de 1972 y Peckinpah lo recordaba así: «Rodamos el principio de La huida en menos de tres días. Fuimos a Huntsville, y en cuanto vi aquellos ciervos dentro del recinto de la prisión supe que ése sería el plano inicial de la película. Era tan apacible que parecía un zoológico. Y después de eso, pasar de los animales a la torre de los guardias… era tan incongruente que me pareció estremecedor».

En busca del realismo consiguieron que no sólo todos los papeles de internos fueran encarnados por presos, sino que el celador, su equipo y los funcionarios americanos y mejicanos también se interpretaron a sí mismos, e incluso se usaron las verdaderas instalaciones de la policía de fronteras estadounidense para la secuencia nocturna del tiroteo.

Tras un par de broncas más entre director y protagonista, por el montaje y el cambio de la banda sonora a última hora, la película llegó al público, que acudió a verla hasta convertirla en el mayor éxito comercial de Peckinpah, que a partir de ese momento fue etiquetado como un director rentable, cuyo nombre atraería inversores a cualquier proyecto. Los poco más de 3 millones de dólares que costó se convirtieron en más de cincuenta tras la exhibición en todo el mundo. Había llegado a la cima de su profesión.

Steve McQueen ganó su primer millón de dólares y se enamoró de Ali MacGraw, que se convertiría en su pareja durante los siguientes siete años, además de recuperar el crédito perdido en “Las 24 horas de Le Mans”. Había “resucitado”.

Esta noche puedes verla a las 22:00 en TCM (dial 46 de Digital +)

Vídeo

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Comentarios

Messabina - 19.09.2009 a las 16:40

Canciones para un programa de radio que ya no está 🙁

Primera Hora
101 – Al Stewart – Year Of The Cat.
102 – Paul Young – Wherever I Lay My Hat (That’s My Home).
103 – Prefab Sprout – Bonny.
104 – The Christians – Words.
105 – Wilson Phillips – Hold On.
106 – Mike Oldfield – To France.
107 – Minnie Riperton – Lovin’ You.
108 – Tasmin Archer – Sleeping Satellite.
109 – Lisa Stansfield – All Around The World.
110 – Mark Knopfler – The Long Road.

Segunda Hora
201 – Christina Aguilera, Lil’ Kim, Mya & Pink – Lady Marmalade.
202 – Men At Work – Down Under.
203 – Boy Meets Girl – Waiting For A Star To Fall.
204 – Crowded House – Distant Sun.
205 – Tanita Tikaram – Twist In My Sobriety.
206 – Simple Minds – Don’t You (Forget About Me).
207 – The Smiths – The Boy With The Thorn In His Side.
208 – Wet Wet Wet – Goodnight Girl.
209 – Billy Joel – Piano Man.
210 – Don McLean – American Pie.

ananula - 19.09.2009 a las 17:37

Para no perdérsela, sensacional película. Felicidades por el artículo, lo he disfrutado ^__^

Héctor Morales - 05.06.2010 a las 20:06

Tremenda actuación del gran Steve, aun recuerdo cuando ví La Huida por primera vez, allá por el año de 1973, en Antigua Guatemala.

juncar - 03.07.2014 a las 21:54

Donde pudiera ver esa pelicula online hace mucho tiempo la vi y para mi una de las mejores peliculas de accion y de gran actuacion de Steve mc queen

Mariano cuevas - 01.12.2015 a las 20:04

Yo tambien la vi hace tiempo y me gusto mucho
quisiera volver a verla

Chris - 22.12.2018 a las 09:19

“La Huida” nos sumerge en una aventura que hace trizas la ética y la moral del ser humano donde éste se nos presenta como un animal salvaje (recordemos los primeros planos del film) sólo con el interés y la venganza como incentivo para su vida. El ritmo de la película es trepidante, consiguiendo el director elaborar un “thriller” de acción con aires de “western” (tiene mucho de “Grupo Salvaje”) y “road movie”, duro, sin concesiones, seco como el cine de Siegel, descorazonador y repleto de perdedores a la deriva como el de Huston y agresivo y directo a la yugular con ese distintivo toque del cine de los ’70, el mismo que poseían “Fuga sin Fin”, “French Connection” o la posterior “Ruta Suicida” de Eastwood, por poner ejemplos cercanos.
Mientras, seguimos a los protagonistas en una carrera contrarreloj donde serán perseguidos sin tregua, dos forajidos de la escuela de Bonnie y Clyde obligados a sobrevivir y a mantener viva la confianza y el amor, que se desmorona por momentos, en un mundo dominado por la corrupción, la maldad y la inmoralidad (lo mismo que hace la pareja de “Perros de Paja” y “Quiero la Cabeza de Alfredo García”), de hecho así lo afirmará el personaje que interpreta Slim Pickens, y donde de paso seremos testigos de algunas de las más excitantes secuencias jamás filmadas en la década (contando las muchas persecuciones o el enfrentamiento final en el hotel). Los personajes poseen los mismos rasgos que los de las novelas de Thompson, y Steve McQueen borda el de McCoy, el típico tipo duro que ni se anda con rodeos ni pestañea a la hora de matar, a la altura del Parker de las novelas de Westlake.

Es decir, el antihéroe por excelencia del cine clásico, de ese que ya no se ve hoy día (ningún héroe de acción actual freiría a ostias a una mujer ni diría a un niño que le va a romper los huesos), teniendo Peckinpah la habilidad de definir muy bien a estos personajes. Y aunque McQueen está que se sale no hay que olvidar a la guapa Ali MacGraw (que entablaria un idilio con el actor en el rodaje casándose poco después) logrando una gran química con él en pantalla, ni las impresionantes actuaciones de Al Lettieri como el loco de Rudy, Ben Johnson y Sally Struthers, todos al límite bajo el mando de un realizador cuyos rodajes han sido siempre de todo menos un remanso de paz (no iba a ser el de “La Huida” diferente, por supuesto).
Aun así, pese a la gran cantidad de problemas durante su filmación, podemos hablar de esta película, sin temor a equivocarnos, como uno de los “thrillers” más cínicos, tremendistas y sobre todo brillantes de la década de los ’70. Recuerdo que Roger Donaldson hizo un “remake” bastante mediocre con Alec Balwin y Kim Basinger en 1.994, pero…

¿quién quiere un puto “remake” cuando el original es de Sam Peckinpah?

Leonardo - 24.01.2019 a las 16:08

La vi anoche… Realmente impresionante su acción, su vertiginoso ritmo. cine puro cien por ciento.

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