Recordando clásicos: Gloria Grahame, un rostro indiscutible del noir clásico

Recordando clásicos: Gloria Grahame, un rostro indiscutible del noir clásico

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Querido primo Teo:

Gloria Grahame fue una actriz fantástica y fascinante, poseedora de un rostro singularmente atractivo y una presencia perturbadora y elegante en pantalla. De esas rubias del celuloide que no dejan indiferente a nadie, debido a su gran belleza y talento. Si Marilyn Monroe representaba la ingenuidad en pantalla, Gloria, a través de su pérfida mirada, respondería al polo opuesto, la perversidad en su más ardiente expresión, sus personajes no eran simples marionetas que rodeaban a la figura masculina de turno, si no que poseían múltiples aristas y una personalidad manipuladora y fuerte. Una de las grandes damas del noir clásico con una trayectoria en la que se encuentran títulos tan excelentes e importantes como ”Los sobornados”, ”Deseos humanos” o ”En un lugar solitario”. También me gustaría destacar ese magnífico filme llamado ”Miedo súbito” junto a la grandísima Joan Crawford. Además, participó en la cinta más conocida de Frank Capra, ”¡Qué bello es vivir!”. Se prodigó generalmente en papeles secundarios, pero siempre destacando y convirtiendose en una actriz imprescindible y a reivindicar. Fritz Lang fue un director recurrente en su filmografía, ya que fue uno de esos directores europeos (principalmente austríacos y alemanes) que emigraron a Hollywood y se curtieron dirigiendo films noir, junto a nombres tan imperecederos como Douglas Sirk, Otto Preminger, Robert Siodmak, Billy Wilder, etc…

Nacida como Gloria Hallward McDougal, un 28 de Noviembre de 1923 en Los Ángeles, California. Lleva en su sangre la actuación, su madre fue la actriz de teatro Jean Grahame, que ejerció de maestra de interpretación para su hija. Gloria actuó desde su tierna infancia. En 1944 Louis B. Mayer la vio en una obra en Broadway y le ofreció un contrato con su productora la MGM, debutando en la gran pantalla en ”Blonde fever” (1944), pero su primer papel destacable se produjo en la famosa ”¡Qué bello es vivir!” (1946). Su talento y sensualidad eran patentes, pero no encajaba en el patrón de estrella de la Metro. Debido a ello fue vendida en 1947 a RKO Pictures, pero tuvo el mismo problema. Su único éxito en tres años fue la magnífica ”En un lugar solitario” de su segundo marido, el mítico Nicholas Ray. Terminaría abandonando RKO.

Los 50 fueron su mejor época, en la cual consiguió un Oscar como mejor actriz secundaria por la estupenda ”Cautivos del mal” (siendo nominada anteriormente como secundaria en ”Encrucijada de odios” de 1947) y se consolidó como uno de los rostros femeninos más sobresalientes, personales e inimitables del cine negro clásico americano. Solía interpretar a femmes fatales, bordaba a esas almas turbias, atormentadas y desdichadas que eran la perdición de los hombres. A mediados de los 50, su carrera cinematográfica fue decayendo progresivamente, debido en gran parte a los malos resultados de una operación de un labio a la que se sometió, la cual perjudicó a su dicción a la hora de actuar. Durante los 60 y 70, combinó sus trabajos en el teatro con sus intervenciones televisivas y cada vez más esporádicas apariciones cinematográficas, hasta que en 1981, durante su período más ocupado en las tablas americanas y británicas, fue diagnosticada de cáncer estomacal, pero haciendo oídos sordos a su médico se trasladó a Inglaterra para proseguir con sus compromisos teatrales. Poco después, empezó a sentir los síntomas de su enfermedad durante un ensayo. Voló a Nueva York y a las pocas horas falleció. Era un 5 de Octubre de 1981 y contaba con tan sólo 57 años.

Tuvo un matrimonio muy complicado con Nicholas Ray y cuando rodaron ”En un lugar solitario” estaban inmersos en una conflictiva separación. Ray afirmaba que no la amaba, que simplemente se había casado con ella por capricho. Este realizador era toda una “joyita” y, alcohólico y jugador, terminó sus días completamente arruinado. Harta de una situación sentimental insostenible, Grahame decidió, tras su embarazo, terminar con este matrimonio y obtuvo el divorcio poco después de este rodaje que estuvo rodeado de numerosas broncas entre los dos conyuges.

Gloria Grahame tenía fama de ser una actriz complicada en el set, además de muy temperamental e insegura con su propio físico. Su vida sentimental fue turbulenta, casándose en cuatro ocasiones. Curiosamente su último marido resultó ser Anthony Ray, hijo de Nicholas, del cual terminaría separándose poco tiempo después. Además, fue madre de cuatro hijos.

Tu prima.
Yuna

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