Espresso: “La matanza de Texas: El origen”

Espresso: “La matanza de Texas: El origen”

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (6 votos, media: 3,17 de 5)
Cargando…

Deja tu comentario >>

Querido primo Teo:

“La matanza de Texas” es algo más que una película de terror. En el momento de su estreno en el año 1974, la película de Tobe Hooper supuso un auténtico fenómeno demostrando que con pocos medios y bajas pretensiones se podía jugar como nadie con una de las sensaciones que más disfrute dan en la sala de cine, el miedo.

La película que nos ocupa, supuso en su momento una gran revolución, que tal vez sólo haya sido comparable después con “El proyecto de la bruja de Blair”, cinta de bajo presupuesto y de estética casera que ha inspirado algunas de las últimas películas del género como es el caso de la recientísima “Ellos”.
Una de las principales apuestas de este tipo de películas es sugerir el miedo, y no mostrarlo explícitamente abusando del gore y de las vísceras. “La matanza de Texas” y la primera versión de “Halloween” de John Carpenter tienen el honor de haber sido pioneras en esta tendencia que hasta ha llegado al mundo musical ya que la canción La canción “I wanna be your boyfriend, Beat on the brat, Chainsaw” de Los Ramones la compusieron como homenaje a esta película.

La sinopsis de “La matanza de Texas” se centra en un grupo de jóvenes que se trasladan a un cementerio porque han recibido la noticia de que la tumba del abuelo de uno de ellos ha sido profanada. En el camino hacia el lugar, recogen en la carretera a un sujeto con apariencia muy extraña que se corta intencionadamente con una navaja. Poco después tienen que parar para reponer gasolina y cuando se acerca a una casa para intentar conseguirla, el espanto generalizado aumentará cuando se percaten que se encuentran en la casa familiar del autoestopista misterioso. El peor de la parentela es su hermano que sembrará el terror con una motosierra que querrá utilizar para dividir la carne humana en trocitos.

EssMatanzaTexas_EdGein.jpgPero lo que más nos importa es…¿fueron estos hechos reales?. En principio no, aunque si que es verdad que tuvieron como inspiración las andanzas del asesino en serie Ed Gein, que usaba para actuar una máscara de piel humana. Si te interesa la figura de este hombre ya sabes que hace unos años se estrenó una película sobre él titulada, como no, “Ed Gein”.
Cabe señalar que muchos piensan que lo que cuenta la película es verídico debido al desarrollo de la primera secuencia de la película, pero podemos decir que eso no es más que una licencia del realizador para inquietar todavía más al espectador.
Debido a ello, la película ha tenido muchos problemas a la hora de proyectarse en países de medio mundo ya que en el Reino Unido estuvo prohibida hasta su lanzamiento en video y en DVD, en Francia hasta 1984 y además en Alemania, India y Rumania, a pesar de que en este último país después de todo lo que ha levantado Drácula a lo largo de los años ya están curados de espanto.

“La matanza de Texas” ha tenido hasta el momento tres secuelas. “La matanza de Texas 2” de 1986, “La matanza de Texas III: Leather Face” de 1991 y “La matanza de Texas: Una nueva generación de 1994”.
Cuando se aburrieron de secuelas, decidieron en pleno siglo XXI volver al punto de partida con un remake de la película original que se estrenó en 2003 y que contó con la producción de Michael Bay. Esta semana llega a nuestros cines la precuela del remake de la original que se titula “La matanza de Texas: El origen”. En fin, un árbol genealógico de primos segundos y tías abuelas que parece que va a seguir viendo como sus ramas crece en los próximos años ya que la historia de “La matanza de Texas” tiene algo en su esencia que la convierte en un icono constante de todo un genero, el de terror, del que vemos continuas apuestas y vueltas de tuerca semana a semana.

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario