"Blue moon"
La web oficial.
El argumento: En la noche del 31 de marzo de 1943, el legendario letrista Lorenz Hart se enfrenta a su dañada autoestima en el bar Sardi’s mientras su antiguo compañero creativo Richard Rodgers acoge la noche inaugural de su exitoso musical "Oklahoma!". Antes de que la noche acabe, Hart se habrá enfrentado tanto a un mundo que ya no valora su talento como a la aparente imposibilidad del amor.
Conviene ver: Richard Linklater dirige a su actor fetiche Ethan Hawke (es su novena colaboración conjunta) en "Blue moon", cinta que se basa en la historia real del letrista Lorenz Hart, responsable de la letra de la emblemática canción que da título a la película y de tantos otros temas como My funny Valentine o The lady is a tramp que han perdurado de esa época, cuya carrera quedó destrozada por culpa de su dependencia del alcohol y sus propios traumas, siendo lo más notorio su ruptura con el compositor Richard Rodgers (tras una colaboración de 25 años desde que ambos se conocieran en la Universidad de Columbia en 1918 y en la que crearon un inagotable catálogo al que dotaron de elegancia y popularidad) quien alcanzó la gloria gracias al musical “Oklahoma!” junto al libretista Oscar Hammerstein II y que sería el inicio de una dupla que triunfaría más adelante con musicales grandiosos como “El rey y yo” y “Sonrisas y lágrimas”. Es precisamente en la noche del estreno del aclamado musical de Broadway, primer éxito de la nueva pareja artística, allá por la primavera de 1943, y en el restaurante Sardi’s de Nueva York como escenario, donde transcurre la acción de “Blue moon”, una cinta que tiene un tono teatral y un estilo narrativo ininterrumpido, cuyo objetivo es profundizar en la compleja personalidad de Hart en plena crisis creativa y personal, encarnado por un excelente Ethan Hawke, explorando su egolatría, autocrítica, frustraciones y soledad ante la sensación de que su mejor tiempo ya ha quedado atrás, más cuando la enfermedad hace mella y sus contradicciones son más acusadas.
La historia de una noche de éxito a través de los ojos del perdedor que ha visto el tren pasar, cuya carrera quedó destrozada por culpa de su dependencia del alcohol y sus propios traumas, rompiéndose su relación con Rodgers tras una colaboración de 25 años desde que ambos se conocieran en la Universidad de Columbia en 1918 y en la que crearon un inagotable catálogo de canciones entre las que está el tema que da título a la película, casi una analogía agridulce de la melancolía, el amor y la soledad (como las propias canciones de la pareja) a través de un hombre dolido y resentido por ver al otro triunfar mientras él se siente traicionado y apeado de una gloria de la que se creía merecedor. A todo ello contribuye un guión medido y profundo, obra del propio Linklater, sostenido en 100 minutos de teatro dialogado a través conversaciones en un bar desde un punto de vista observacional que nos lleva a un viaje tan fascinante como doloroso sobre el amor, el arte, la lealtad, la vida, la fina línea entre la gloria y el fracaso y la consecuencia del olvido fruto del paso del tiempo. Una noche reveladora y de caída de telón para una relación artística pero también para el devenir de una persona que ha basado en ello toda su existencia y definición y que ahora deambula con heridas en su alma entre sueños rotos.
“Blue moon” es una película deliciosa y conmovedora, pieza de cámara que todavía se engrandece por su atmósfera nostálgica y amarga como esa última copa antes de dejar la noche atrás, ofreciendo uno de esos trabajos interpretativos que engrandecen el oficio por todo lo que supone de alma y sentimiento para todo un regalo que Linklater ha brindado a su actor fetiche (tras doce años de espera para que llegara el momento apropiado para éste como un buen vino que tiene que alcanzar el punto exacto) y que Hawke, acompañado por unos estupendos Margaret Qualley, Bobby Cannavale y Andrew Scott, resuelve con encomiable y emocionante magisterio a la hora de mostrar, a través de los ojos del menudo y despechado Hart, un hombre solo con el corazón roto, tan seguro de sí mismo pero profundamente vulnerable, el patetismo y la amargura del ocaso de una vida que todavía no está dispuesto a asumir.
Conviene saber: Mejor interpretación de reparto en el Festival de Berlín 2025 y proyectada en Toronto, Telluride y Nueva York.
La crítica le da un OCHO











