En una encuesta sobre los diálogos más recordados en la historia del cine hecha por el American Film Institute al comenzar el siglo XXI, la frase «¡Vamos, alégrame el día», ocupó la sexta posición. Corresponde en realidad a una de las secuelas del personaje, “Impacto súbito”, cuya penetración en la memoria de los espectadores es muy profunda.
Harry fue prohibido en Finlandia hasta 1972 y censurado en Portugal y Noruega, al considerar que justificaba y convertía en héroe a un agente que vulneraba la ley en aras de una justicia personal. En cambio, en Filipinas se proyectó la película en la Academia de policía, para el adiestramiento de las nuevas promociones.
Muchos críticos contemporáneos del filme la calificaron de historia fascista porque hacía pensar que un vengador con motivos es más justo que un sistema legal defectuoso. Hasta el éxito de Harry, el modelo para los espectadores eran policías nacidos en el cine negro, Sam Spade o Marlowe, testigos de todo tipo de miserias, pero defensores incorruptibles del sistema.
Para los espectadores actuales Harry es un tipo de héroe más aceptable en un mundo donde el cine, como muchos otros medios masivos de comunicación, ya no siente la necesidad permanente de formar la moral de su público. El papel que ocupó Harry, el sucio en la historia del cine fue el que dejó vacante el cine negro, y que es similar al que ocupó el cine negro respecto al de gángsteres. El declive del cine negro durante los años sesenta, se debe en parte a esa moral intachable de la mayoría de sus protagonistas, que fueron resultando menos creíbles a la vista de lo que ocurría en el mundo de la gente que hacía el cine.
Los años cincuenta y sesenta fueron los del “sueño americano”, pero los acontecimientos sociales, políticos y culturales del final de la década, resultaron un mal despertar.
La oleada de violencia en Usamérica, el descrédito de los tribunales y el aumento escandaloso de crímenes no resueltos, reforzaron una antigua convicción: lo que no puede arreglar la justicia, lo arreglan las armas. El disparar primero y preguntar después pasó al cine junto al icono de la pistola Mágnum 44 de Harry.
Cuando nace el personaje toda California vivía atemorizada por un asesino en serie apodado "Zodiac Killer" (el asesino del zodiaco), que mató a cinco personas entre diciembre de 1968 y octubre de 1969. Lo buscaron cientos de agentes del Departamento de Policía de San Francisco, pero nunca lograron encontrarlo. De hecho el caso se archivó definitivamente en abril de 2004. No es coincidencia que el psicópata de la historia se llame como el signo del zodiaco con peor fama: Escorpión.
El mundo del western sin mas ley que la pistola se trasladaba a la gran ciudad y Eastwood volvía a ser el pistolero de los spaghetti que le habían hecho popular. El director Don Siegel apostó por Clint desde el primer momento, pero lo cierto es que antes rechazaron el papel varias estrellas. Frank Sinatra triunfaba como el detective privado de Miami Tony Rome, y aceptó encarnar a Harry, pero un accidente le rompió la muñeca y la operación más el proceso de rehabilitación no le permitían sujetar con firmeza la enorme Mágnum. Se lo propusieron a Steve McQueen, por su popular “Bullit”, y a Paul Newman, que triunfaba con su detective Harper, pero lo rechazaron por diferentes motivos.
Cuando Harry encontró a Clint Eastwood puso la condición de trasladar la acción de Seattle a su San Francisco natal con la participación de su productora Malpaso, y fue una decisión muy importante para el futuro del actor.
Nadie imaginaba que Eastwood, con esa “cara de palo” que le reprochaban los críticos, fuera a conseguir el status de gran estrella gracias a Harry Callahan. El “Motion Picture Herald” lo proclamó doce meses después del estreno, el actor más rentable de la temporada, y lo fue durante dos años consecutivos.
Se trataba de un relevo generacional, porque el hasta entonces dueño indiscutible de las taquillas, John Wayne, que había figurado nada menos que 25 veces en la famosa lista del Top Ten Money Making Stars, cedía el liderazgo. Wayne fue por última vez el actor más taquillero el mismo año en el que nació Harry.
Es evidente que el éxito de la película no se asienta únicamente en la interpretación de Eastwood. El peso del argumento descansa más en el psicópata que Siegel dibuja como un ser repulsivo, inteligente y capaz de un sadismo infrecuente hasta ese momento en las pantallas, que incluso utiliza con habilidad los resquicios de la propia ley contra Harry. El papel fue a parar de rebote a Andrew Robinson. Un rostro totalmente desconocido para el cine pero con una formación dramática sólida, un neoyorkino pacifista a ultranza y con un fuerte rechazo interior a las armas.
En los primeros días del rodaje, cada vez que tenía que disparar, su rostro expresaba tal desagrado que Don Siegel decidió retrasar sus escenas. Envió a Robinson a una escuela de tiro pero ni el entrenamiento ni su formación le fueron suficientes para superar la aversión, y puesto que continuaba expresando desagrado cuando disparaba, hubo que modificar los planos, evitando que se pudiera apreciar con detalle su cara en esos momentos.
El retrato que hace Robinson del asesino fue tan realista que impactó a la sociedad usamericana al extremo de que hubo gente que lo identificaba tanto con su personaje que sufrió reacciones de antipatía en su vida privada, y también atravesó una crisis de trabajo por el mismo motivo que le costó superar.
Harry marcó un antes y un después y desde entonces, es rara la película del género que no tenga violencia explícita, métodos de investigación irregulares, y cierta comprensión por la ley del ojo por ojo. El espectador comenzó a aceptar que si el asesino emplea sadismo y bestialidad, el “bueno” no deje de serlo por responder con medios similares o superiores. Las revisiones han comprendido el efecto del tiempo y una crítica posterior de José Luís Guarner la resituaba como «hoy probablemente menos fascista que pesimista». Y tal vez desencantada y un punto nihilista.
Esta noche puedes verla a las 22:00 en TCM (dial 46 de Digital +).
Canciones para un programa de radio que ya no está 🙁
Primera Hora
101 - Adam Green - I Wanna Die.
102 - The Cure - Lullaby.
103 - Psychick TV - Godstar.
104 - The Black Heart Procession - Tropics of Love.
105 - Question Mark And The Mysterians - Can't get enough of you baby.
106 - Young Marble Giants - Credit In The Straight World.
107 - Beasts of Bourbon - Cocksucker.
108 - Maximilian Hecker - Polyester.
109 - Aimee Mann - Save Me.
110 - Stevie Ray Vaughan - Pride And Joy.
Segunda Hora
201 - Piano Magic - Disaffected.
202 - Vic Chesnutt - Warm.
203 - Redd Kross - Dancing Queen.
204 - Daniel Johnston - Casper The Friendly Ghost.
205 - The Postal Service - Clark Gable.
206 - Mina - Una Casa In Cima Al Mondo.
207 - Tori Amos - Cornflake Girl.
208 - Death in Vegas - Dirge.
209 - Nina Nastasia - A Dog's Life.
210 - The Singles - Summer.
laylal
16 años atrás
Messabina, gracias por enviarnos estas selecciones de canciones! y por acordarte de un programa de radio que ya no está....qué triste, qué triste, de verdad. No hay ninguno que lo pueda sustituir. Cada vez que escucho a Elio Castro (RNE), y a Juan Zabala, me siento rabiosa de que haya desparecido el gran programa de cine, aunque contenta por ellos porque unos grandes profesionales como ellos pueden trabajar hoy en día. Ahí donde están, demuestran lo grandes que son.
John Sugar no solo resuelve desapariciones: ha aprendido a comportarse como un ser humano contemplando a los detectives del cine negro. La segunda temporada confirma que las películas no son un adorno cinéfilo, sino la verdadera patria emocional del personaje interpretado por Colin Farrell.
Hay actores que entran en una película y actores que entran en la memoria. Manolo Solo pertenecía a los segundos. No necesitaba que su nombre encabezara un cartel, que el personaje estuviera escrito para su lucimiento ni siquiera que la cámara se demorara demasiado en él. Le bastaba aparecer. Una mirada, un silencio, una manera de pronunciar una frase podían alterar el pulso de una escena. Y así, casi siempre desde un lugar secundario, terminó convirtiéndose en una de las presencias imprescindibles del cine español de las últimas décadas. Su muerte, a los 62 años, a causa de un cáncer deja esa sensación extraña que provocan los actores que parecían destinados a estar siempre ahí: en la película importante, en la escena difícil, al lado del protagonista, haciendo que un personaje que quizá apenas ocupaba unas páginas del guion adquiriera una vida propia. Manolo Solo nunca necesitó ser la estrella para comportarse como una. Su extraordinaria virtud consistía precisamente en no necesitarlo.
Glen Hansard ha muerto a los 56 años en un fatídico accidente de moto ocurrido de madrugada en las calles de Lucan, un suburbio al oeste de la ciudad de Dublín, y que ha terminado con la vida, la carrera y la creatividad de uno de esos músicos criados entre calles, paseos y conversaciones regadas con una buena pinta y con mucho de melancolía existencialista. Una sensibilidad a flor de piel y un carácter honesto y cercano, según los que trataron con él, es el que ha atesorado este músico y cantautor irlandés que tocó la gloria con "Once" (2007), ganando el Oscar a la mejor canción, dejando para el recuerdo una historia y una banda sonora inolvidables. Falling slowly es uno de esos temas que están tocados con una varita teniendo la capacidad de trascender la pantalla para convivir con nosotros para siempre.
Shanghái, 1993. El dinero vuelve a circular, la Bolsa despierta, los restaurantes se llenan y una generación entera descubre que quizá sea posible inventarse una vida nueva. La ciudad avanza con una mezcla de vértigo, deseo y peligro, mientras sus calles se convierten en el escenario de una fiebre del oro moderna. Y allí hay un chico llamado Wong Kar-wai. Por fin podemos terminar la producción televisiva más atractiva surgida de China en los últimos años: "Blossoms Shanghai", una serie que no se limita a retratar una época, sino que parece decidida a resucitarla ante nuestros ojos.
Canciones para un programa de radio que ya no está 🙁
Primera Hora
101 - Adam Green - I Wanna Die.
102 - The Cure - Lullaby.
103 - Psychick TV - Godstar.
104 - The Black Heart Procession - Tropics of Love.
105 - Question Mark And The Mysterians - Can't get enough of you baby.
106 - Young Marble Giants - Credit In The Straight World.
107 - Beasts of Bourbon - Cocksucker.
108 - Maximilian Hecker - Polyester.
109 - Aimee Mann - Save Me.
110 - Stevie Ray Vaughan - Pride And Joy.
Segunda Hora
201 - Piano Magic - Disaffected.
202 - Vic Chesnutt - Warm.
203 - Redd Kross - Dancing Queen.
204 - Daniel Johnston - Casper The Friendly Ghost.
205 - The Postal Service - Clark Gable.
206 - Mina - Una Casa In Cima Al Mondo.
207 - Tori Amos - Cornflake Girl.
208 - Death in Vegas - Dirge.
209 - Nina Nastasia - A Dog's Life.
210 - The Singles - Summer.
Messabina, gracias por enviarnos estas selecciones de canciones! y por acordarte de un programa de radio que ya no está....qué triste, qué triste, de verdad. No hay ninguno que lo pueda sustituir. Cada vez que escucho a Elio Castro (RNE), y a Juan Zabala, me siento rabiosa de que haya desparecido el gran programa de cine, aunque contenta por ellos porque unos grandes profesionales como ellos pueden trabajar hoy en día. Ahí donde están, demuestran lo grandes que son.