Quien lo iba a decir pero a nuestro robotito, estrella de la semana en los cines, le gustan los musicales y concretamente uno. “Hello, Dolly!”, el musical que fue llevado al cine en 1969 por Gene Kelly con Barbra Streisand, es la película que visiona continuamente Wall.E mientras se encarga de limpiar el planeta. Ahí descubrimos que tiene corazón porque se conmueve con las escenas del film basado en el popular musical que aparecen en una secuencia.
La decisión de Andrew Stanton, director del film, sorprendió en su origen. Es la primera vez que en una película de Pixar aparecen personajes de carne y hueso o imágenes de otras películas, pero daba verosimilitud a la acción además de añadir un componente emocional a la historia de este simpático y tierno personaje.
Cuando una película triunfa y esta ha homenajeado a otra, el éxito está asegurado. “Hello, Dolly!” se ha vuelto de poner de moda en Usamérica y algunos productores teatrales ya están planeando llevarlo nuevamente a Broadway.
Esta es una de las escenas con las que disfruta y se emociona Wall.E, un robot con sentimientos que también tiene una bonita historia de amor en la película...
La 42ª edición del Festival de Sundance ha estado marcada por cierta sensación de punto de inflexión y es que este ha sido el último año en el que el mítico certamen que alumbra y catapulta al cine independiente se ha celebrado en las montañas de Park City (Utah). Tras un retroceso de asistentes debido a la pandemia y las complejidades del enclave debido tanto a su posición geográfica como a las condiciones meteorológicas, la organización ha decidido buscar un lugar más acogedor y el mismo será la ciudad de Boulder en el estado de Colorado donde el certamen se celebrará a partir de 2027, en principio por un periodo de diez años, habiéndose impuesto a las dos otras opciones que se estudiaban y que eran las de Cincinnati (Ohio) y Salt Lake City (Utah).
El cambio de fecha a enero (con el fin de alcanzar más visibilidad en la temporada de premios) no ha impedido que la 38ª edición de los premios del cine europeo haya vuelto a caer en las características habituales de estos galardones. Unas galas que quitan años de vida, marcadas por la gelidez germánica y la soporífera densidad tan propia de la institución que preside Juliette Binoche desde 2024, y el hecho de que el palmarés se concentre en un título en concreto acaparando todos los premios principales. Así ha sido en esta ocasión para "Valor sentimental" de Joachim Trier que ha arrasado sumando 6 premios como son los de película, dirección, actor (Stellan Skarsgård), actriz (Renate Reinsve), guión y música. Eso sí, en lo técnico sí que ha habido una alternativa clara como "Sirat" que ha llegado hasta los 5 premios convirtiéndose en la cinta española más laureada con el mismo número de reconocimientos que obtuvieron "Hable con ella" en 2002 y "Volver" en 2006.
La 31ª edición de los premios Forqué ha otorgado la condición de favorita (si no la tenía ya) a "Los domingos" además de confirmar el talento de una Alauda Ruiz de Azúa que ya se llevó los premios a mejor actriz y el premio al cine y educación en valores con "Cinco lobitos" en 2022 e hizo pleno en las categorías de serie con "Querer" en 2024. Una directora que no dudó en agradecer en su discurso a la madurez, respeto y pensamiento crítico de los espectadores que habían ido a las salas y se habían permitido reflexionar y cuestionar a raíz de una película de la que también disipó dudas sobre su posicionamiento en una época en la que parece que no puede quedar nada para la interpretación: "Esta es una película que explora cómo el adoctrinamiento religioso puede distorsionar tu percepción o sentimientos". Daniel Guzmán y Cayetana Guillén Cuervo presentaron una gala con su habitual música verbenera y siempre demasiado larga para los pocos premios que entrega, además de con muchas referencias (tomadas demasiado en broma) a la amenaza de la IA para el sector. Movistar+ volvió a hacer pleno en las categorías televisivas por tercer año consecutivo y Emma Lustres fue la primera primera mujer en llevarse el premio honorífico.