Las motos y el cine

Las motos y el cine

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (Sin votaciones)
Cargando…

Deja tu comentario >>

Querido diario:

MI amigo, el Venas, está muy mal después de fracasar en el homenaje a “La gran evasión” que hacemos todos los años. El psicópata que se cree Steve McQueen fue trasladado a una clínica de baja seguridad y todavía no ha ingresado nadie que cubra su puesto. El Venas se autopropuso para no dejar de celebrar la evasión y se ha espanzurrado contra la verja de seguridad.

Ya le he dicho que en realidad ha sido el año de más homenaje porque el mismísimo Steve McQueen intentó ejecutar él salto de más de 15 metros por encima de la alambrada, y fracasó. Como compensación, los responsables de la peli accedieron a la petición de McQueen de interpretar el papel de uno de los soldados alemanes que persiguen a su personaje en moto, de manera que, ataviado con el uniforme de nazi, se persiguió a sí mismo una vez que la secuencia estuvo terminada en el departamento de montaje. Además, en la escena en la que pone un obstáculo en la carretera para conseguir la motocicleta, él mismo interpretó al soldado alemán que se cae de la moto.

La persecución en motocicleta fue introducida en el guión por sugerencia de McQueen, ya que no estaba en los hechos reales que cuenta la peli. De hecho, McQueen aceptó el papel poniendo como condición que él mismo pudiera interpretar las escenas de persecución en motocicleta.
El actor se aficionó a la moto desde muy joven y su esposa recuerda cuando eran novios y Steve se presentó en su casa para comenzar la vida juntos. Todo lo que llevaba era transportable sobre su Harley-Davidson: una bolsa de ropa, el casco viejo y una señal de parada de autobús que utilizaba para hacer pesas.


Quería mucho a aquella moto que le llevó a hacer un viaje en uno de los impulsivos y aventureros prontos que tenía, en los que desaparecía de su casa. Dos días después de la fecha prevista para el regreso de aquel viaje, su esposa recibió un telegrama diciendo “Te quiero, cariño. Envíame dinero”.
Steve había ido a Cuba en los días que Castro y su guerrilla intentaban alzarse con el poder. Dio con sus huesos en un calabozo. Desaparecer dos semanas y enviar un escueto telegrama pidiendo dinero molestó bastante a su futura esposa. Su petición fue respondida con una negativa. Para poder volver a la Gran Manzana tuvo que deshacerse de todos sus objetos personales, incluida su motocicleta.
Ya le he dicho al Venas que hay otras motos de cine más relajadas, incluso algunas bastante sexy, y que mientras no entre en La Clínica algún psicópata del actor, cambiamos el homenaje motero….Le he puesto a escuchar este mp3 mientras le subía el goteo del suero para darle un poquito de marcha….

Motosdecine.mp3

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario