Recordando clásicos: Veronica Lake, la hermosa actriz de conflictiva personalidad

Recordando clásicos: Veronica Lake, la hermosa actriz de conflictiva personalidad

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Querido primo Teo:

«He llegado a un punto en mi vida en que son las pequeñas cosas las que importan. Siempre fui rebelde y, probablemente, podría haber llegado mucho más lejos si hubiera cambiado de actitud. Pero cuando lo piensas bien, has llegado lo suficientemente lejos sin el cambio de actitud. Estoy feliz con eso». (Veronica Lake)

Nacida como Constance Frances Ockelman, el 14 de Noviembre de 1922 en Brooklyn (Nueva York). Veronica Lake (su apellido ficticio hacía alusión directa a sus profundos y penetrantes ojos azules, tan azules como un lago) era de origen germano. Sus inicios fueron como modelo pin-up. Ya como estrella cinematográfica, ostentaba la mala fama de ser una de las actrices más difíciles con las que trabajar, sus compañeros se quejaban constantemente de que era imposible tratar con ella, debido a su rebelde y arisca personalidad (incluso Alan Ladd, con el que colaboraría hasta en cuatro ocasiones, no mantenía una relación amistosa con su co-estrella habitual). Fredric March terminó tan harto de su comportamiento, y de que le dieran tantos minutos en pantalla en ”Me casé con una bruja”, que retituló la película como ”Me casé con una zorra”, y aseguró que no volvería a colaborar junto a ella en ninguna cinta más.

Los Estudios solían emparejarla con Alan Ladd, más por cuestiones de altura (él medía solamente 1´65) que artísticas, protagonizando juntos diversos títulos noirs. Gracias a estas cintas, se convertiría en uno de los rostros indiscutibles del cine negro de los años 40.

“Nunca deseé ser una estrella, nunca me lo tomé en serio. No podía vivir, no podía soportarlo, odiaba ser algo que, en realidad, no era. De haberme quedado en Hollywood habría terminado como Alan Ladd y Gail Russell, muerta y enterrada. Aquella ciudad de ratas los mató y sé que también me habría matado a mí”. (Veronica Lake)

Lo cierto es que Lake era principalmente conocida por su manera de peinarse (con una especie de flequillo ladeado tapándole un ojo denominado “peekadoo”, lo cual le daba una considerable dosis de misterio a su mirada) que causó sensación y por su sensual e innegable belleza. El suyo era uno de los rostros más pérfidos, fascinantes y enigmáticos que ha dado la Historia del cine, poseía una presencia magnética y carismática en pantalla (memorables sus trabajos en ”Los viajes de Sullivan” y ”Sangre en Filipinas”, por citar solamente dos ejemplos). Posiblemente no sería una de las estrellas del añejo Hollywood más dotadas artísticamente hablando, pero la cámara la adoraba y se manejaba de manera solvente en los papeles que le asignaban.

Su trayectoria fue fulgurante, con pocos títulos destacables y terminó de manera precipitada. A finales de los 40 empezó su declive profesional, la Paramount no le renovó el contrato y entre las deudas, divorcios, demandas y una posterior rotura de tobillo en 1959, Lake se vio obligada a retirarse del séptimo arte e ir sobreviviendo como podía, entre trabajos teatrales y televisivos.

Etiquetada como sex symbol, sus escándalos, fracasos comerciales, su indómita personalidad (se especulaba desde su infancia que tenía serios problemas mentales) y su incipiente alcoholismo (fue detenida en numerosas ocasiones por embriaguez y por escándalo público), terminaron por enterrar una carrera que podría haber dado más de sí. La menuda actriz (medía 1´55) acabó totalmente arruinada y alejada del celuloide, se la encontró trabajando de camarera en el Martha Wasghinton Hotel de Manhattan (llevaba una temporada viviendo en hoteles baratos de Nueva York y Brooklyn). En aquel momento, ante el periodista, fingió ser una cliente pero después no tuvo más remedio que reconocer la verdad. Este escándalo le reportó una inesperada publicidad (y le devolvió momentáneamente la simpatía del público por ser una actriz caída en desgracia), que le proporcionó la posibilidad de volver a los escenarios, ejerciendo de presentadora de un programa de televisión de Baltimore y de retomar su actividad interpretativa, con una película de pésima calidad ”Foosteps in the snow”.

Por desgracia, a finales de los 60, su salud física y mental empeorarían y es recluida en un psiquiátrico debido a una paranoia (afirmaba que estaba siendo investigada por el FBI). Temporalmente se recuperó y publicó una autobiografía ”Veronica”, la cual recibió críticas positivas y mucha publicidad. Con las ganancias de esta publicación, Veronica Lake rodaría su film de despedida, ”Flesh feast” de 1970, una cinta de horror de bajo presupuesto. Se trasladó ese mismo año a Reino Unido para casarse con su cuarto marido Robert Carleton-Munro, el matrimonio fue muy fugaz y tres años después volvería a Estados Unidos y sería hospitalizada. Enemistada con su familia e hijos, no recibió ninguna visita. En 1973, fallecería a los 50 años en una cama de un hospital de Vermont, a causa de una hepatitis y una insuficiencia renal, derivadas de su adicción al alcohol.

Veronica Lake fue, lamentablemente, una de las tantas muñecas rotas del Hollywood del sistema de Estudios, un monstruo que se alimentaba de la fama y belleza de sus víctimas y cuando ya no daban beneficios se deshacía de ellas. Lake alcanzó lo más alto durante un escaso período de tiempo (llegó a ser una de las estrellas más taquilleras de su época y era portada de la mayoría de las revistas) pero no ayudaron las malas elecciones profesionales, su problemática personalidad y su repentino cambio de look (se vio obligada a cambiarlo, debido a que algunas mujeres de la sociedad americana de la época, que trabajaban en las máquinas de embalaje e imitaban su peinado, sufrieron accidentes con sus largas melenas que quedaban atrapadas, en ocasiones, en la maquinaria). Se comenta que ese brusco cambio de look propició el inicio de su declive profesional, su legendario peinado se había convertido en su principal seña de identidad como actriz, causando un gran impacto en los espectadores. Esa fue solamente la punta del iceberg.

Tu prima.
Yuna

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Comentarios

javier rodriguez - 09.06.2014 a las 23:33

Me ha gustado mucho el artículo.Creo recordar que en la reciente película “Los Angeles Conficencial”, Kim Bassinger la protagonista llevaba un peinado similar a Veronica Lake, y estaba guapisima.
Me gustaría conocer mas sobre la vida de actrices que tuvieron un final trágico como Lupe Velez, Pier Angeli, Jean Harlow o Rita Hayworth y que no alcanzaron el maximo esplendor que merecian.
Saludos.

Yuna - 11.06.2014 a las 21:26

Hola Javier, muchas gracias. Tendré muy en cuenta tus propuestas. Posiblemente, en breve, te encontrarás con un artículo dedicado a Jean Harlow. Saludos y gracias de nuevo.

Alberto - 13.12.2014 a las 02:20

A modo de dato informativo: la tercera foto en la que aparece Veronica es de 1967.
Saludos.

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