“El hilo invisible”

“El hilo invisible”

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La web oficial.

El argumento: En el Londres de la posguerra, en 1950, el famoso modisto Reynolds Woodcock y su hermana Cyril están a la cabeza de la moda británica, vistiendo a la realeza, a estrellas de cine y a toda mujer elegante de la época. Un día, el soltero Reynolds encuentra a Alma, una joven que pronto se convierte en su musa y amante. Y su vida, hasta entonces cuidadosamente controlada y planificada, se ve alterada por la irrupción del amor.

Conviene ver: “El hilo invisible” es un drama romántico elegante y gótico en el que Paul Thomas Anderson depura su estilo de gran maestro contemporáneo bebiendo de la influencia de clásicos como Max Ophüls y Alfred Hitchcock (“Psicosis” y “Rebeca” sobrevuelan en todo momento) pero también ofreciendo un cine rompedor y más directo en su mensaje y equilibrado en su forma y fondo respecto anteriores títulos. Todo centrado en un misántropo y petulante diseñador de moda de la alta sociedad británica que acaba fascinado por una camarera rescatando el mito de Pigmalión y convirtiéndola en su musa; una más fruto de su patológica voracidad, incapacidad de amar e imborrable recuerdo pesadillesco de la mujer que fue todo para él, su madre, anclado en el estilo del pasado y que trata a los demás de una manera despótica. Una cinta compleja y de múltiples capas sobre el arte, la perversión de las relaciones románticas, y que pasea por unos caminos de extraña rareza que le dotan de personalidad y que incluso la llevan por los vericuetos de la comedia negra en esta reformulación del cuento gótico de “La bella y la bestia” pero con un protagonista que no se aleja mucho del personaje emblemático de Bram Stoker a la hora de succionar de sus “víctimas” toda su sangre en forma de belleza y estilo. Una pátina sombría de perversión sobre la obsesión, nuestros temores y fantasmas y como eso se vuelca tanto en nuestra profesión como en nuestra vida compartida con los demás. La cinta es como un todo compuesto por finas y atrevidas costuras (tan elegantes como arriesgadas) que conforman una exquisita propuesta en la que todo parece medido y en la que ni el más mínimo despunte parece forzado o puesto de más. El cine del director es tremendamente absorbente y es uno de los pocos directores del panorama actual que es capaz de ofrecer gran cine pulsando cánones adaptables al espectador de hoy pero con un gran bagaje cinéfilo en su interior que lo lleva a clásicos del pasado. Meticulosidad estética y argumental que se focaliza en un protagonista del que sabemos todo sin necesidad de que se nos cuente, gracias a un preciso guión y la maestría inmersiva con la que Daniel Day-Lewis se sumerge una vez más en un personaje ya tótem de su filmografía en el que cada detalle (desde cómo se peina, cómo desayuna o cómo mira) es preciso cincel de un alma torturada y solitaria a pesar de estar en un mundo siempre rodeado de gente, especialmente por una abnegada y enigmática hermana que borda Lesley Manville más grande por lo que calla que por lo que dice, y una sorprendente Vicky Krieps, a la que sólo su poco nombre y la alta competencia de este año en la categoría femenina ha privado de la nominación al Oscar, siendo su viaje el más interesante de la cinta y el que acaba fagocitando ante su seguridad y determinación en la vida a este cincuentón de aparente seguridad pero frágil personalidad. Una relación que bordea lo tóxico fruto de dos personas incapaces para sentir y que corren el riesgo de hacer permanente daño tanto a los demás como a ellos mismos. Los silencios y evocaciones, fruto de un pasado que condena a los personajes, eleva una cinta en la que la pulcritud del envoltorio, con el equipo técnico habitual del director destacando a la inclasificable música de Jonny Greenwood, es elevado gracias al oficio de Paul Thomas Anderson (aquí también director de fotografía) y la labor actoral en una apuesta de amor sombrío, enfermizo y melancólico que inunda de arte cada fotograma.

Conviene saber: El octavo largometraje de Paul Thomas Anderson ha conseguido 6 nominaciones al Oscar 2018 en las categorías de película, director, actor, actriz de reparto, música y vestuario.

La crítica le da un OCHO

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