“El oficial y el espía”

“El oficial y el espía”

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La web oficial.

El argumento: En 1894 el capitán francés Alfred Dreyfus, un joven oficial judío, es acusado de traición por espiar para Alemania y condenado a cadena perpetua en la Isla del Diablo, en la Guayana Francesa. Entre los testigos que hicieron posible esta humillación se encuentra el coronel Georges Picquart, encargado de liderar la unidad de contrainteligencia que descubrió al espía. Pero cuando Picquart se entera de que se siguen pasando secretos militares a los alemanes, se adentrará en un peligroso laberinto de mentiras y corrupción, poniendo en peligro su honor y su vida.

Conviene ver: “El oficial y el espía” es el retrato de Roman Polanski del llamado caso Dreyfus sucedido en Francia en el siglo XIX y que fue plasmado por el escrito Émile Zola en el artículo “J´accuse”, en el que se denunciaba una sentencia antisemita contra el capitán Dreyfus que fue desterrado a la Isla del Diablo. Fue a raíz del artículo de Zola cuando se conoció el caso en la sociedad francesa en donde se demostró que Dreyfus era un chivo expiatorio del engranaje político y militar de la época. El caso Dreyfus se originó en Diciembre de 1894,cuando el capitán Alfred Dreyfus, quien era uno de los escasos oficiales judíos en el ejército francés, fue llevado a una corte marcial secreta por supuestamente haber entregado información a alemanes. Fue hallado culpable y sentenciado a prisión de por vida en la Isla del Diablo. La situación explotó cuando el coronel Georges Picquart comenzó a darse cuenta del error que se había cometido, dado que el traidor continuaba libre. Picquart intentó probar los hechos, pero en una operación de montaje hecha por sus superiores, fue culpado de crímenes que no había cometido. Finalmente debieron pasar 12 años para que el error fuese enmendado y Dreyfus se reintegrara al ejército con todos los honores correspondientes. Una cinta en la que Polanski aporta su veteranía, oficio y, sobre todo, experiencia sintiéndose en parte identificado ante las acusaciones de violación a menores que ha padecido a lo largo de su trayectoria. Una lección fílmica que es un puñetazo que va desde los sectarios a los prejuiciosos pasando por los dogmáticos y los guardianes de la moral a la hora de mostrar como una acusación, y la forma que le da la prensa y el sistema, puede destrozar la carrera e imagen de una persona independientemente de lo que marque la más lenta y farragosa vía judicial. “El oficial y el espía” empieza con la potencia de la imagen de esos galones despojados en el patio de armas y aborda con entereza e inteligencia el hecho de que el ser humano haga sus propios juicios de valor y condene simplemente dejándose llevar por la corriente, sin tener la información necesaria o sin tener el conocimiento ni facultad para repartir culpabilidades. Es verdad que la historia ha sido más veces llevada a la pantalla, desde el corto de George Méliès en 1899 a la cinta de Ken Russell en 1991 pasando por el largometraje de José Ferrer en 1958, pero es Polanski quién da justa dimensión a la historia reflejando semejante escándalo político. La injusticia social y la lucha por quitar la mancha a un nombre se aborda con equilibrio, dosificando la información, manejando bien la tensión y la trama de espionaje, sobre la fotografía de Pawel Edelman, el diseño de producción de Jean Rabasse, la música de Alexandre Desplat y la habilidad habitual de Polanski para jugar con los espacios cerrados y los silencios dando simbología a los objetos en una trama casi kafkiana sobre la condena a la libertad de pensamiento y el prejuicio por una sociedad que utiliza el odio como división. Rodada con empaque clásico y solidez con una narración reposada que favorece la reflexión y unas buenas interpretaciones de Jean Dujardin, Louis Garrel y Emmanuel Seigner. Cine de espionaje que nos devuelve la maestría y precisión del mejor Polanski casi como un exorcismo personal, desde 1977 sigue teniendo la causa pendiente con la justicia estadounidense por violar a una menor impidiéndole pisar suelo usamericano y viviendo exiliado en Francia, demostrando el poder de reivindicación y narración que tiene el cine para desarrollar una (en aparente) alambicada trama en un didáctico, sencillo y rotundo alegato de justicia.

Conviene saber: Gran Premio del Jurado en el Festival de Venecia 2019 y 4 nominaciones en los premios del cine europeo 2019.

La crítica le da un OCHO

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