Cannes 2026: Cristian Mungiu se consagra con su segunda Palma de Oro en un palmarés que premia a los Javis en mejor dirección
Querido Teo:
NEON lo ha vuelto a hacer sumando su séptima Palma de Oro consecutiva del Festival de Cannes en un dominio incontestable que ya empieza incluso a ser más que llamativo o casual. Sí que es verdad que la distribuidora ya había hecho los deberes antes de que empezara el certamen haciendo con seis de los 22 títulos a competición este año ("Sheep in the box" de Hirokazu Kore-eda, "Fjord" de Cristian Mungiu, "Soudain" de Ryūsuke Hamaguchi, "L'inconnue" de Arthur Harari, "Hope" de Na Hong-jin y "Paper tigers" de James Gray) recayendo en esta ocasión el honor en un Cristian Mungiu que con "Fjord", además, pasa a ser el décimo realizador (o undécimo si tenemos en cuenta que los Dardenne son dos) en ganar en dos ocasiones la Palma de Oro del Festival de Cannes. El hecho de que esto haya sucedido cinco veces en lo que llevamos de siglo XXI demuestra que, aunque Cannes pretende iniciar tímidamente un relevo generacional, sigue tendiendo a abrazar a sus consagrados.
1º Alf Sjöberg ("Tortura" en 1946 y "La señorita Julie" en 1951)
2º Francis Ford Coppola ("La conversación" en 1974 y "Apocalypse Now" en 1979)
3º Shohei Inamura ("La balada de Narayama" en 1983 y "La anguila" en 1997)
4º Emir Kusturica ("Papá está de viaje de negocios" en 1985 y "Underground" en 1995)
5º Bille August ("Pelle el conquistador" en 1988 y "Las mejores intenciones" en 1992)
6º Los hermanos Dardenne ("Rosetta" en 1999 y "El niño" en 2005)
7º Michael Haneke ("La cinta blanca" en 2009 y "Amor" en 2012)
8º Ken Loach ("El viento que agita sobre la cebada" en 2006 y "Yo, Daniel Blake" en 2016)
9º Ruben Östlund ("The square" en 2017 y "El triángulo de la tristeza" en 2022)
10º Cristian Mungiu ("4 meses, 3 semanas, 2 días" en 2007 y "Fjord" en 2026)
Desde su visionado "Fjord" emergió como una de las favoritas de esta edición, no solo por su solidez y pertinencia, sino por la capacidad de no tener miedo de plantear debates y reflexiones interesantes (a riesgo de ser cuestionada y malentendida) en una sociedad marcada por el prejuicio, la polarización y en la que buscamos la reafirmación en la burbuja de opiniones y realidades que forman nuestra zona de confort. Una película que lanza preguntas y cuestiona convicciones, en una aparente y fría áspera complejidad, sobre temas que se suelen esconder sobre la alfombra sin entrar de lleno en ellos en una época de dudas, virajes y diatribas sobre la sociedad que se aspira a ser y la manera de legar unos valores anclados en la familia y creencias sociales frente a lo que uno tiene derecho a ser por sí mismo.
"Fjord" plantea un choque para la convivencia entre creencias religiosas, valores culturales y sociales, orígenes étnicos y definiciones identitarias a partir de una familia de inmigrantes de origen rumano, conservadora de creencias evangelistas, cuya forma de ver la vida a la hora de educar a sus hijos choca con el laicismo amparado en la libertad y el progresismo que manda en la comunidad de una pequeña localidad noruega a la que se trasladan y que no deja de ser el país de origen de la madre. Una cinta que pone sobre la mesa los fanatismos de los dogmas de fe en Rumanía en contraposición con el progresismo tolerado de un país que pretende estar en la vanguardia de los valores europeos y ciudadanos como Noruega.
Un enfrentamiento fundamentalista, como toda posición dogmática llevada al extremo por muy loable que pueda ser en origen, conformando una mirada a la Europa que cuestiona al diferente y a las fisuras del estado de bienestar que propone escuchar a los otros y defender un ejercicio de empatía más allá de entre iguales tal y como ha apuntado Mungiu: "¿Me preocupa si me llaman conservador? No, en absoluto. Lo que me importaría sería no generar debates. En este mundo nos estamos encerrando en nuestros grupos y no escuchamos a los otros. ¿Dónde está la empatía? La empatía no vale de mucho si se hace entre iguales; la empatía es real cuando la sientes por gente desprotegida, alejada de ti por creencias o por clase social o por ser de un país diferente".
"Fjord" se hace también con el FIPRESCI de la crítica, no coincidiendo ambos premios desde "Sueño de invierno" (Winter sleep)" (2014) de Nuri Bilge Ceylan. Anteriormente lo lograron "La vida de Adèle" (2013) de Abdellatif Kechiche, "La cinta blanca" (2009) de Michael Haneke y "4 meses, 3 semanas y 2 días" (2007) del propio Cristian Mungiu.
NEON ha encontrado con este premio el trampolín necesario para definir a la que será su gran apuesta en la temporada de premios y, desde ya, la gran candidata para el Oscar a la mejor película internacional teniendo en cuenta que, hasta la fecha, Rumanía solo ostenta la nominación por "Collective" en el año 2021. Mungiu, sin renunciar a sus temáticas y a su personalidad, presenta una apuesta accesible, tamizada y contundente que puede llegar a un mayor público; desde el más de autor hasta otras audiencias que la sustenten para las grandes citas de premios.
Además "Fjord" tiene garantizada una mayor visibilidad con la presencia en el reparto de Sebastian Stan y Renate Reinsve, dos de los actores más respetados del momento dando vida de manera contenida y poderosa a unos padres aparentemente incomprendidos que creen hacer lo mejor por sus hijos, aunque sea mediante métodos equivocados.
Coincidiendo con el anuncio de que Netflix se ha hecho con los derechos de su distribución en USA por unos cinco millones de dólares (imponiéndose en la puja a MUBI y A24), y tras el apoyo de los socios franceses de Le Pacte y de Goodfellas, "La bola negra" consigue todo un hito para España como es el hecho de que Javier Calvo y Javier Ambrossi sigan los pasos de Luis Buñuel ("Los olvidados"), Pedro Almodóvar ("Todo sobre mi madre") y Amat Escalante ("Heli") como los únicos directores españoles premiados en Cannes.
Lo hacen con una película ambiciosa, rotunda y conmovedora expandiendo y conectando el universo de Lorca con tres historias en la España del siglo XX marcadas por el amor, el dolor y el silencio. Es especialmente simbólico que ambos recojan el testigo de un Almodóvar que, a través de El Deseo, es uno de los coproductores de la cinta (al igual que con "Sirat" el año pasado) evidenciando una transición orgánica entre maestro y herederos.
Una puesta en escena magistral, exquisita y apabullante que bordea la obra maestra les ha hecho merecedores de un galardón sustentado en una sensibilidad desarmante y en planos memorables rindiendo tributo a la historia silenciada de un país. La cinta fue toda una revolución en la recta final del certamen (con sus 20 minutos de aplausos en el pase oficial) y, a pesar de cierta división en la crítica internacional, nadie duda de que estamos ante una de las cintas que más recorrido va a tener de las proyectadas en esta edición y que se convierte en la gran baza española en una cosecha histórica que también ha tenido compitiendo por la Palma de Oro a "Amarga Navidad" de Pedro Almodóvar y "El ser querido" de Rodrigo Sorogoyen, cintas que no han podido meter cabeza en el palmarés.
Los Javis comparten un premio lleno de contrastes con Pawel Pawlikowski, maestro del cine europeo que sigue asentando su prestigio con el que ya es su segundo galardón a la mejor dirección tras el recibido por "Cold war" en 2018. Sus planos ya son emblemáticos y característicos del cine contemporáneo, con un elegante y pictórico blanco y negro, lo cual también ha tenido mucho que ver para que "Fatherland", una mirada sobre una Europa fragmentada y desesperanzada a través del viaje del escritor Thomas Mann tras su regreso del exilio, haya sido reconocida en este apartado.
Estaba en el grupo de favoritas pero finalmente "Minotaure" de Andrey Zvyagintsev se ha contentado con la medalla de plata que es el valor que tiene el Gran Premio del Jurado rodando desde el exilio por su rechazo al gobierno de Putin y contando con producción francesa, agradeciendo el director en su discurso en apoyo de los mismos por la valentía de levantar esta cinta.
Un impecable ejercicio de solidez de estética lúgubre en el que la descomposición de la confianza de un matrimonio va en paralelo a las miserias humanas y corrupción sistémica de un estado podrido por la corrupción y convulso por la situación política y social. Una apuesta a fuego lento envolvente y desasosegante que es, además, un remake modélico y con personalidad propia de "La mujer infiel" (1969) de Claude Chabrol.
Ha sorprendido más, teniendo en cuenta que fue proyectada el último día y que sufrió el cansancio de la prensa acreditada, el premio del Jurado para "The dreamed adventure" de Valeska Grisebach. Tras competir en la sección Una cierta mirada con "Western" (2017), la directora alemana debutaba en la sección oficial con la historia de una arqueóloga que trabaja en una pequeña ciudad de Bulgaria en la frontera con Turquía y Grecia y que acaba, pretendiendo ayudar a un viejo conocido, introduciéndose en una espiral de dudoso calado sobre las redes criminales de las afueras de Europa en lo referente al tráfico ilegal de inmigrantes. La directora ha alabado el trabajo de su protagonista, Yana Radeva, en su primer papel en el cine.
Javier Bardem encabezaba todas las apuestas en las predicciones a mejor actor por su trabajo de complejo director de cine, y también padre ausente en busca de redención, en "El ser querido" sumándose posteriormente las opciones de Shawn Arlaud ("Notre salut") o Rami Malek ("The man I love"). El Jurado ha roto quinielas pero se ha mostrado especialmente inspirado con el galardón para Emmanuel Macchia y Valentin Campagne, jóvenes actores protagonistas de "Coward" que, en su debut en el cine, destilan personalidad y química interpretando a dos soldados que, en un entorno de represión y guerra, se enamoran en el frente mientras forman parte de un grupo que intenta animar a las tropas con obras de teatro y números musicales.
El cine de Lukas Dhont sigue teniendo respaldo de un Cannes tras "Girl" (2018), que le valió el premio a la mejor interpretación en la sección Una cierta mirada además de la Cámara de Oro a la mejor ópera prima y el premio FIPRESCI, y "Close" (2022), la cual recibió el Gran Premio del Jurado. El belga es un verdadero hijo del Festival.
El premio a la mejor actriz también ha recaído en las protagonistas de una misma película. Ha sido el caso de Virginie Efira y Tao Okamoto por "Soudain", premio que sabe a poco para un Ryūsuke Hamaguchi que estaba en la mayoría de apuestas como favorito a la Palma de Oro indagando en la condición humana a través de la palabra y conmoviendo con pequeños gestos que pueden cambiar todo un sistema enarbolando el humanismo como vía para ello. Una cinta larga pero reparadora que reivindica a una sociedad que cuide y proteja hasta el final partiendo de la amistad, colaboración y charlas de dos mujeres cuestionando las imposiciones del capitalismo.
El alma de la cinta es sin duda el trabajo de unas actrices que logran una especial conexión dando vida, respectivamente, a la directora de una residencia de ancianos y a una directora de teatro que encontrarán una vía de comunicación y expresión para sanar y acompañar proponiendo una experiencia tan catártica como reparadora. El premio a Virginie Efira le llega convertida en una de las actrices más en forma del cine europeo reciente ya estando en las quinielas para este premio con "El reflejo de Sibyl" (2019) y "Benedetta" (2021) y que este año también presentaba "Historias paralelas" de Asghar Farhadi.
El siempre imprevisible premio a mejor guión ha sido para Emmanuel Marre por "Notre salut", cinta ambientada en la Francia ocupada de 1940 en la que se instaura el régimen de Pétain, el gobierno colaboracionista con la Alemania nazi al que llega un empresario en horas bajas (inspirado en el propio abuelo del director) intentando encontrar una oportunidad. Un ejercicio de revisionismo histórico, anacronismos musicales, fino humor y exceso verborreico que refleja los grises morales de una burocracia y unos círculos de poder que avivan los desmanes del sistema y que convierte a esta cinta en una apuesta áspera y no especialmente accesible más allá de los interesados en el contexto de la época.
La gala de clausura conducida por Eye Haïdaraha tenido un especial protagonismo para Barbra Streisand que, a pesar de que solo ha aparecido en un agradecimiento en vídeo, ha recibido la Palma de Oro honorífica de las manos de una Isabelle Huppert que ha repasado toda su carrera y legado. Por su parte, Tilda Swinton ha sido la encargada de entregar la Palma de Oro, el premio más codiciado y por el que ha tenido sentido toda la competición de Cannes.
El palmarés acoge a todas las películas presentes en la conversación para estar presente en el palmarés, no dejando fuera ningún olvido sangrante aunque a algunos les duela que James Gray se vaya de vacío por sexta vez con "Paper tigers" y otros querían ver el mundo arder con "Hope" de Na Hong-jin, pero sí que se puede achacar cierta falta de riesgo y también cuestionar si el premio recibido por cada película era el más adecuado para sus méritos. En todo caso es el momento de romper esa burbuja de banalidad para que, a partir de ahora, las cintas encuentre su propio lugar en la sala de cine y también emprendan un camino que, desde luego, siempre se allana cuando se pasa por este certamen.
Termina una edición que, quizá con más altibajos, densidad y con menos apuestas con la fuerza y calidad necesaria para convertirse en imperecederas pero sí todas ellas con personalidad y con un intento de ofrecer algo, estando decidida a marcar el pulso del cine de autor europeo dándole un impulso importante de cara a los próximos meses, no sólo en términos de visibilidad y distribución en salas sino también con el propósito de seguir aspirando a que Cannes sea ese faro que empieza a iluminar lo que está por venir en lo referente tanto al mejor cine del año como a las películas con posibilidades de premios. Todo en un año en el que Hollywood ha querido reservarse las cartas de lo que vendrá en la nueva temporada y del que habrá que ver si quiere jugar algún papel en el Cannes de los próximos años.

Sección oficial
Palma de Oro a la mejor película: "Fjord" de Cristian Mungiu
Gran Premio del Jurado: "Minotaure" de Andrey Zvyagintsev
Premio del Jurado: "The dreamed adventure" de Valeska Grisebach
Dirección: Javier Calvo y Javier Ambrossi (La bola negra) y Pawel Pawlikoski (Fatherland) (ex aequo)
Actor: Emmanuel Macchia y Valentin Campagne (Coward)
Actriz: Virginie Efira y Tao Okamoto (Soudain)
Guión: Emmanuel Marre (Notre salut)
Cortometraje: "Para los contrincantes" de Federico Luis
FIPRESCI: "Fjord" de Cristian Mungiu
Una cierta mirada
Película: "Everytime" de Sandra Wollner
Premio del Jurado: "Les éléphants dans la brume" de Abinash Bikram Shah
Premio especial del Jurado: "Le corset" de Louis Clichy
Premio al mejor actor: Bradley Fiomona Dembeasset (Congo boy)
Premio a la mejor actriz: Marina de Tavira, Daniela Marín Navarro y Mariangel Villegas (Siempre soy tu animal materno)
FIPRESCI: "Ben'imana" de Marie-Clémentine Dusabejambo
Premios especiales
Cámara de Oro a la mejor ópera prima: "Ben'imana" de Marie-Clémentine Dusabejambo
Quincena de Cineastas: "L'espèce explosive (Too many beasts)" de Sarah Arnold
Semana de la Crítica: "La gradiva" de Marine Atlan
FIPRESCI secciones paralelas: "La deuxième fille" de Zou Jing
Cinefondation: "Laser-gato" de Lucas Acher
Nacho Gonzalo






































































