"Ciudad sin sueño"
La web oficial.
El argumento: Toni, un chico gitano de 15 años, vive en el asentamiento irregular más grande de Europa, a las afueras de Madrid. Orgulloso de pertenecer a una familia de chatarreros, sigue a su abuelo a todas partes. Pero los derribos se acercan a su parcela y su abuelo se niega a marcharse, sea cual sea el sacrificio. En oscuras noches sin electricidad, mientras las leyendas de su infancia cobran vida, Toni debe elegir: enfrentarse a un futuro incierto o aferrarse a un mundo que se desvanece.
Conviene ver: “Ciudad sin sueño” se adentra en la realidad de la Cañada Real, barrio a las afueras de Madrid, en forma de western poético y crepuscular en pro de la resistencia y que se mueve por terrenos de docuficción a la hora de colocar la denuncia social pero también presentar un conflicto generacional entre los resignados y los más jóvenes que quieren pelear por su futuro en un mundo encapsulado en el tiempo en el que sus vecinos viven desde hace cinco años sin luz ni agua y marcados por el frío, el abandono y el prejuicio. El director Guillermo Galoe vuelve a un lugar que ya conoció en el cortometraje de ficción “Aunque es de noche”, ganador del Goya 2024, apostando por una autenticidad vibrante en un conjunto impreso de desesperanza en el que lo único que queda es la capacidad de los olvidados, aquellos que están en los márgenes, para seguir aguantando confluyendo el choque generacional entre los que quieren permanecer porque es el lugar en el que viven y los que quieren buscar nuevos destinos e ilusiones alejados de estigmas y de una pobreza congénita. Todo ello a través de la mirada de un adolescente de 15 años que sigue a su abuelo chatarrero mientras es testigo de un mundo que se desmorona a su alrededor tan lejos y tan cerca del centro de una capital que les da la espalda y del que se pretende con este trabajo que la mirada pueda ser devuelta. Un trabajo en el que vibra esa anarquía entre mayores, niños, animales y casas destartaladas que confluyen en una sinfonía sin efectismos ni complacencias. Cine social sin subrayados pero que también se pierde en un ecosistema atmosférico que le hace perder a la historia cualquier conflicto narrativo que estimule al espectador más allá del retrato observacional de un lugar y de un tiempo que respira elegia sacando belleza de la lucha por la dignidad y por la resistencia de la condición humana. La visibilidad de los márgenes encuentra foco y poesía pero termina siendo insuficiente más allá del relato antropológico y de la atmósfera que consigue.
Conviene saber: En la Semana de la Crítica del Festival de Cannes 2025 y en la sección Perlas del Festival de San Sebastián 2025.
La crítica le da un SEIS












