San Sebastián 2025: La confusión kafkiana según Agnieszka Holland, la gratuidad de la violencia en thriller oriental, desorden alimenticio y emocional y el efectivo alegato feminista de Dolores Fonzi
Querido Teo:
Parece que todavía hay cosas para contar de una figura tan importante como enigmática y difícil de abarcar como es la del escritor y filósofo Franz Kafka. Agnieszka Holland aporta su enfoque dándole una vertiente iniciática y accesible. La jornada en sección oficial se ha completado con trabajos de Yutaro Seki y Hirase Kentaro, Olmo Omerzu y Dolores Fonzi.
"Franz" (Agnieszka Holland) // Sección Oficial
Retrato del emblemático escritor checo del siglo XX Franz Kafka. Un mosaico caleidoscópico sobre la huella que dejó en el mundo, desde su nacimiento en la Praga del siglo XIX hasta su muerte en la Viena tras la Primera Guerra Mundial.
Loable intento de Agnieszka Holland por adentrarse en la intimidad del hombre detrás de la figura de Kafka pero, a pesar de querer salirse del biopic clásico, es una amalgama superficial con todo muy correcto pero con poco más allá de su ambientación. Y es que si bien el desarrollo pretende mantener el interés del espectador nunca termina de llegar a puerto por una estructura fragmentaria y un espíritu iconoclasta que, si bien se sale del biopic tradicional con una sensibilidad referencial y un juego de espejos ambicioso, es un trabajo irregular y alargado. Idan Weiss está estupendo en la juventud del personaje pero la cinta ni nos resuelve enigmas sobre el escritor ni tampoco termina de apostar por ese tono de idealismo imaginativo.
Una mirada accesible que se mueve entre cánones industriales y de autor quedándose a medio camino entre el origen del personaje, casi en modo de detective y analista de la sociedad de su tiempo y de la propia condición humana, y un biopic al uso. Disperso film que, al menos, intenta captar la confusión que poblaba la cabeza de Kafka aunque el problema es que ello acaba transmitiéndose al espectador que asiste con poca pasión a este homenaje digno pero por debajo de todo el legado e imaginario que encierra de una de las figuras más destacadas e influyentes de la cultura del siglo XX.
"SAI: Disaster" (Yutaro Seki y Hirase Kentaro) // Sección Oficial
Cuatro personas llevan vidas normales en lugares distintos sin que sus caminos se crucen nunca. Un hombre misterioso aparece en cada historia, siempre bajo la apariencia de otra persona: un profesor de guardería en un momento, un camionero al siguiente y después un barbero; su identidad cambia constantemente. Entonces llega la muerte. Un detective busca la verdad, acercándose a una revelación...
"SAI: Disaster" toma los ademanes de un thriller setentero pasado por el tamiz oriental en una cinta de muchas capas en las que habla de manera perturbadora de la gratuidad de la violencia en una cinta que pretende generar fascinación pero que, no solo termina provocando sopor, sino que no puede dejar de caer en lugares comunes y dejar la historia poco armada con muchas lagunas en una estructura alambicada que acaba sufriendo los desmanes de un guión poco trabajado. Puede tener algo que ver que sea un remontaje de la miniserie que ambos directores estrenaron en abril de 2025.
Más estética y atmósfera que resultado, más cuando no puede dejar de recordar a cintas como "Memories of murder" (2003) o "Zodiac" (2007) palideciendo con ellas de manera evidente apoyándose demasiado en el rostro de Teruyuki Kagawa como asesino metafórico en un thriller bañado de ambiente malsano y violencia inherente que también evoca a Kiyoshi Kurosawa y que sufre alguno de los males de este tipo de propuestas; que la atmósfera se coma al relato.
"Ungrateful beings" (Olmo Omerzu) // Sección Oficial
David lleva a sus dos hijos de vacaciones al mar Adriático, con la esperanza de mantener unida a su dividida familia bilingüe. Su hija de 17 años, Klára, que lucha contra un trastorno alimentario, se enamora de un chico local, Denis. Cuando lo acusan de asesinato, David se apresura a llevarse a los niños de regreso a casa. La dolencia de Klára se agrava y acaba en el hospital. Lo único que une a sus padres es su necesidad de salvarla. Y los tiempos desesperados requieren medidas desesperadas.
"Ungrateful beings" es una comedia negra que parte de unas vacaciones idílicas en el Adriático y que versa sobre la responsabilidad parental ante el trastorno alimentario de una hija que, a pesar de sus valles y personajes arquetípicos, te mantiene intrigado aunque desaproveche el ir más allá de dar vueltas sobre su concepto. La cinta se pregunta hasta donde puede llegar un padre para conseguir la estabilidad y la felicidad de una hija que prácticamente se deja perder cuando se separa del chico del que se ha enamorado durante unas vacaciones. A pesar de las sombras que rodean al chico siendo acusado de asesinato, ¿hasta dónde se es capaz para mantener viva la llama de la ilusión de cara a una hija que ha encontrado solo en ese chico una razón para vivir y que sin él ve agudizados todos sus problemas?
La película crea una sensación malsana adentrándose también en las fracturas de un matrimonio roto y en el impacto con el que viven la anorexia y la inestabilidad emocional de su hija. ¿Es mejor dejarla seguir creyendo en el amor o cortar por lo sano la mala influencia que para ellos supone ese joven?
Aunque peque de rocambolesca y algo forzada, así como el hecho de frivolizar en cierta manera las causas de la anorexia, su planteamiento parental lleva no solo a generar el debate sino a atraer lo suficiente para sostener una intriga nada complaciente o predecible. Sorprende la inclusión en sección oficial aunque al menos el director esloveno no ha pasado desapercibido generando debate e incomodidad en su mezcla de géneros dinamitando las dinámicas familiares.
"Belén" (Dolores Fonzi) // Sección Oficial
Tucumán, Argentina, 2014. Una joven ingresa en un hospital con un severo dolor abdominal, sin saber que está embarazada. Despierta esposada a la camilla y rodeada de policías, acusada de haberse provocado un aborto. Tras dos años en prisión preventiva, es sentenciada a ocho años de cárcel por homicidio agravado por vínculo. Una abogada tucumana luchará por su libertad con el apoyo de miles de mujeres y organizaciones, quienes se unirán para cambiar el curso de la historia judicial en Argentina.
"Belén" permite que Dolores Fonzi vuelva a sorprender como directora en buen ejemplo de cine judicial combativo en un caso que fue punto de inflexión en lo referente al aborto en Argentina. Una película inspiradora, efectiva y de espíritu contagioso. Camila Pláate está estupenda sufriendo un sistema que arrolla y también como emblema de determinación de la causa que representa su personaje cuando es acusada de practicarse un aborto al acudir a un hospital por fuertes dolores entrando como paciente y saliendo juzgada y condenada sin muchas más preguntas.
No inventa nada pero entretiene una barbaridad y termina emocionando tanto por la lucha de esas mujeres como por la persistencia y ganas de hacer despertar a la sociedad en la que viven. Una cinta que alterna momentos de gran dureza (el incendio en la cárcel) con otros de humor bañado de audacia pero también amargura (la entrevista en televisión o la manera de conseguir un expediente judicial) así como ternura, dignidad y convicción. A ello contribuye un reparto de mujeres que está estupendo destilando fuerza, personalidad y naturalidad.
"Belén" se adentra en la presión de los medios, en los desmanes de una sociedad patriarcal y en la burocracia de un sistema judicial que no se preocupa de tener inocentes en las cárceles hasta que se alce la voz siendo la propagación de los pequeños gestos los que pueden hacer cambiar el mundo frente a la injusticia. Un modélico drama judicial para dar altavoz a las mujeres que en 2014 se manifestaron para hacer valer su derecho a abortar, algo que no fue legal en Argentina hasta 2020. Un episodio que real que se erigió como relato colectivo de la llamada "ola verde".
Sin llegar a la contundencia de "El secreto de sus ojos" (2009), y reconociendo que es predecible y que no arriesga en su planteamiento, es un alegato político potente, reivindicativo y necesario, que respira pertinencia siendo capaz de alternar feminismo y, sin sutilidades pero tampoco demagogia, ser una accesible y contundente cinta que tira de valentía y sororidad en su sed de unión, lucha y resistencia a la hora de que un grupo de mujeres con las ideas firmes se enfrenten a los propios cimientos del sistema.
Nacho Gonzalo





















