Marilyn y el FBI

Marilyn y el FBI

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Querido diario:

Las imágenes, no, sólo laposibilidad de que haya imágenes de Marilyn Monroe haciendo una felación ha conmovido al grupo de terapia sexual, que teníamos en el ala de los súper-héroes.
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El profesor Xavier, un mutante de Palencia que maneja la silla mejor que Bardem en “Carne trémula”, presidía la reunión y ha tenido que suspenderla del dolor de cabeza que le ha dado. También es que tiene una cabeza demasiado sensible. Se va a pensar en pasarse a La Masa, más obtuso pero resistente.
Cuando he conseguido la atención de todos, ha sido fácil. La película es de unos quince minutos, les he dicho. Luego he continuado. ¿Queréis hacerme creer que alguien podría aguantar quince minutos a MM?
En realidad no se cuantos minutos de los quince son de succión, pero la posibilidad parece tan ridícula en la mente de psicos sexuados, que hemos podido seguir la terapia donde la habíamos dejado. ¿Qué pasa con las erecciones de Iron-Man?.

Al terminar ya me notaba el calambre en las aletas de la nariz, así que he gastado un vale en un electro suplementario. Luego me he tumbado relajado en la celda y mi cabeza ha vuelto a la rubia. Da igual que sea o no sea Marilyn. El supuesto origen de la cinta es lo más relevante de la historia.
El poseedor de la cinta sería un hijo de un miembro del FBI. Si es un montaje, el guionista no es malo, porque el FBI la persiguió muy de cerca durante muchos años, la espió, puso micrófonos y la fotografió.
Hoover, el dueño del FBI, había puesto a sus hombres a perseguir a Marilyn desde que tuvo la primera noticia de que estaba con Henry Miller. La oficina federal de investigación había empezado un archivo sobre Miller desde sus tiempos de universitario, desde que apoyó al barco de ayuda norteamericana para la España enfrentada al golpe de Estado de Franco. Las anotaciones en los memorando del archivo Miller incluyen cosas tan psicopáticas como que, cuando fue declarado inútil para el servicio militar durante la Segunda Guerra Mundial debido a una lesión, el FBI la calificó de lesión antipatriótica.

Que la rubia más hechicera del cine andara con un “rojo” significaba un peligro. El temor se concretaba en la visión de un periodista conservador de entonces: «Los adolescentes adoran a Marilyn. ¡Si ella se casa con un hombre que ha estado relacionado con el comunismo, podrían empezar a pensar que el comunismo tal vez no sea tan malo!»

MarilynMonroeFBI2.jpgEl FBI, la CIA y el Departamento de Estado suponían que era inminente un ataque violento por parte de los comunistas dirigidos desde Moscú. El ambiente que se creó lo resumía el propio Miller años más tarde en uno de sus artículos periodísticos.
“En los cincuenta, todo el mundo de más de cuarenta años creía que el FBI había intervenido su teléfono, y probablemente tenían razón. Lo importante en este caso es que nada de ello era un secreto. Todo el mundo tenía una idea precisa de lo que sucedía pero, como me sucedía a mí, se sentía impotente para reaccionar. Y todavía hoy creo que no puedo transmitir adecuadamente la densidad que tenía la atmósfera del periodo, con tal rapidez lo indignante se había convertido en la norma aceptada”.

A partir de 1955 comenzó a acumularse en Washington un minucioso archivo sobre Marilyn, del que ella jamás tuvo conocimiento.
Como revelaron posteriormente los documentos no secretos, durante aquel año el FBI, la CIA y la oficina del fiscal general se obsesionaron con respecto a sus viajes, y consideraban una prueba de comunismo cualquier afinidad con la cultura rusa. El archivo del FBI sobre Marilyn rastreaba meticulosamente su trabajo en Hollywood, su nueva residencia con los Greene en Connecticut, su amistad con Arthur Miller, sus estudios en el Actors Studio y su solicitud para viajar a ¡Rusia!.
J. Edgar Hoover pidió personalmente que cualquier intento por parte de Marilyn de abandonar el país fuera cuidadosamente controlado: viajes con o sin Miller, y viajes motivados por cualquier cuestión aparentemente personal. El tipo creía sinceramente que su nación podía verse invadida por espías rusos disfrazados de estrellas cinematográficas.

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