Conexión Oscar 2026: El peso de la estadística para coronar a Paul Thomas Anderson o el "momentum" de reivindicar al género de terror
Querido Teo:
Ya no hay vuelta atrás y no podemos darle más vueltas a nuestras apuestas finales. Este domingo conoceremos realmente si la Academia sigue el peso de lo marcado a lo largo de todos estos meses, y acaba coronando a Paul Thomas Anderson con "Una batalla tras otra" tras tres décadas de carrera, o se propone reivindicar el género de terror y representar a una Academia más rupturista bailando al son de "Los pecadores". En todo caso el triunfo quedará en la vitrina de Warner Bros. Discovery lo que no deja de ser un premio simbólico en el que sería la 19ª estatuilla para el Estudio en la categoría de mejor película.
"Los pecadores" llega con el récord absoluto de nominaciones en los Oscar (16), circunstancia que no parece que le haya desgastado tras estos casi dos meses desde las nominaciones. El "momentum" ha estado de su lado avivado por unos gurús USA que han querido vender emoción (seguramente para generar "clicks") y por lo sucedido en el Gremio de Actores (Actor Awards) a cuatro días de que se cerrara el plazo de votaciones.
Lo cierto es que, siendo cierto ese fervor a favor de "Los pecadores", el fenómeno puede estar circunscrito más a un ámbito localista. No hay que olvidar que la Academia, con un 21% de sus miembros de fuera de Estados Unidos, es una institución más global (para empezar sí que nominó a los cuatro actores de “Valor sentimental” al contrario que en el Gremio) y eso puede inclinar la balanza del voto preferencial a favor de "Una batalla tras otra", cinta que no ha evidenciado muestras de agotamiento.
"Una batalla tras otra" triunfó en los gremios de productores, directores, guionistas, directores de fotografía y montadores. Nunca una película en estas circunstancias ha perdido el Oscar y es que, hasta ahora, solo lo habían conseguido dos cintas ("Bailando con lobos" y "Slumdog millionaire"). "La lista de Schindler", "Forrest Gump" y "Argo" ganaron en todos los gremios mencionados pero fallaron en el de fotografía. Huelga decir que las cinco películas se hicieron con el Oscar con clara comodidad.
Al margen de mejor película una de las incógnitas de la noche llega en el apartado de mejor actor en el que el duelo entre ambas cintas también juega su papel. Con un Timothée Chalamet ("Marty Supreme") desbancado de su condición de favorito (pero al que tampoco conviene descartar categóricamente para la victoria) Michael B. Jordan (“Los pecadores”) ha encontrado en el Actor Awards un importante trampolín aunque nunca un actor protagonista haya ganado el Oscar teniendo solo este premio en su haber. Peor lo tendría un Leonardo DiCaprio ("Una batalla tras otra") que, aun así, no necesita haber ganado nada anteriormente para aprovecharse de su estatus y de estar a lomos de la película del año.
En todo caso, más allá de las apuestas, disfrutemos de una de las carreras al Oscar más abiertas de los últimos años. No se dice por decir ya que además de la emoción implícita en mejor película tenemos a tres de las cuatro categorías interpretativas abiertas. Todo ello, además de lo que podamos vivir en apartados como dirección de casting, fotografía o montaje (que bien podrían marcar el devenir de la noche) o el duelo entre Noruega y Brasil por el Oscar internacional.
En todo caso gane "Una batalla tras otra" o "Los pecadores" son dos películas contundentes que, además de la calidad de sus propuestas, nos interpelan sobre el mundo de ansiedades, dudas caos y dudas en el que estamos inmersos. Es momento de vivir y disfrutar de esta pasión común que hace girar todos los años la magia de los Oscar ya desde un escenario que, como definen sus responsables en Vanity Fair, arroja este año más que nunca ademanes de santuario.
Nacho Gonzalo




















