Conexión Oscar 2026: ¿Despierta "Los pecadores" el suficiente fervor para inclinar la carrera a su favor?
Querido Teo:
Esta temporada al Oscar 2026 empezó siendo una carrera de dos y así va a terminar también aunque hayan cambiado algunos de los protagonistas ("Hamnet" conmovió pero terminó diluyendo su potencial en términos de Oscar). "Una batalla tras otra" confirmó desde su estreno que los parabienes recibidos eran ciertos y que era la mejor oportunidad para consagrar a Paul Thomas Anderson como colofón a tres décadas de carrera. El pasado fin de semana, y dándose ya la carrera como vista para sentencia, el vital impulso recibido por "Los pecadores" en el Gremio de Actores (Actor Awards), no solo a nivel de premios sino evidenciando un notorio fervor entre los asistentes a la ceremonia, ha equilibrado fuerzas y, en plena votación al Oscar, el plazo de los académicos termina el próximo jueves 5 de marzo, desde luego no se puede negar que hay carrera. Algo de lo que todos salimos ganando de cara a una madrugada de Oscar que se vivirá con gran emoción y con muchos apartados todavía sin dueño lo que va a seguir alimentando un gran número de estadísticas, teorías e intuiciones más o menos fundamentadas.
"Los pecadores" ha aprovechado el “momentum” con una victoria importante en los Actor Awards que, no obstante, hay que poner en su justa medida. El premio al mejor reparto ha coincidido con el Oscar a la mejor película en 15 de las 31 ocasiones en que se ha entregado. Entre los casos en los que no hubo coincidencia, curiosamente, las tres veces en las que el Gremio de Actores apostó por un reparto de intérpretes negros en su mayoría (“Criadas y señoras” en 2012, “Figuras ocultas” en 2017 y “Black Panther” en 2019).
Es por ello que más que la estadística o el hecho de que “Los pecadores” ganara dos premios en los Actor Awards (podría haber mostrado más poderío si hubieran ganado Miles Caton o Wunmi Mosaku) lo que de verdad incita más a pensar en que puede haber “sorpasso” es la conexión emocional generada y ese componente de cariño, reivindicación y respaldo con la que se celebraba durante dicha ceremonia cada mención a la película de Ryan Coogler. Un apasionamiento que ya encumbró a “El discurso del rey” en 2011, “Parásitos” en 2020, “CODA: Los sonidos del silencio” en 2022 y “Todo a la vez en todas partes” en 2023.
“El discurso del rey” y “CODA: Los sonidos del silencio” ganaron tanto el Gremio de Actores como el Gremio de Productores rompiendo las inercias respectivas que tenían hasta ese momento “La red social” y “El poder del perro”. Dos películas que despertaron más admiración cerebral que pasión popular y que no supieron imponerse en unas campañas largas en las que hay mucho de relaciones públicas y narrativas por mucha reverencia que despierten las figuras de David Fincher o Jane Campion.
“Todo a la vez en todas partes” también ganó ambos premios pero en su caso nunca llegó a tener una rival clara (la que más se acercó fue “Sin novedad en el frente tras su respaldo en el Bafta) pero en su caso las dudas no venían por la mayor fortaleza o no de su alternativa sino por el hecho de que muchos pensaban que la Academia no se atrevería a apostar por una película tan arriesgada y rompedora como la de los Daniels que, finalmente, fue capaz de imponerse en el voto preferencial a pesar de que no dejara indiferente a nadie.
El caso de "Parásitos" está en los anales no solo por el hecho de que fuera la primera película extranjera ganadora del Oscar sino por el hecho de que "1917" lo había ganado todo. Ganar el Gremio de Productores (PGA), el Gremio de Directores (DGA) y el Bafta parecía definitorio pero no hubo más que ver como eran jaleados durante la gala el equipo de "Parásitos" para entender que iba a producirse algo histórico. Es verdad que en esta ocasión contaba como baza el hecho de que, por sus circunstancias, la película no era considerada "una película de actores" sino que se sustentara en su proeza técnica. Eso fue fundamental para que la rama actoral aupara a la vía surcoreana la llevara en volandas hasta el triunfo. Un caso que no es comparable al de este año al haber batido "Una batalla tras otra" el récord de nominaciones del Gremio de Actores.
Estas películas encontraron todas ellas un punto de inflexión en su camino hacia el Oscar con el premio al mejor reparto del Gremio de Actores. Una constatación de que la rama más numerosa de la Academia estaba con ellos, los cuales aprovecharon para fomentar esa baza empática de gran familia fomentada por dichos repartos que llenaba de ternura, admiración y respeto cada una de sus interacciones. ¿Acaso no sentimos durante toda la campaña que los repartos de "Parásitos" o "Todo a la vez en todas partes" traspasaban la pantalla como una verdadera familia?
Lo que hay que valor es si realmente “Una batalla tras otra” puede sufrir un desgaste que vaya en paralelo al fervor “in crescendo” de "Los pecadores" pasando a ser la que quede perjudicada en ese duelo. No parece que ese sea el caso de la película de Paul Thomas Anderson que nunca ha demostrado agotamiento. No estamos ante una carrera en la que mientras una va al alza la otra va a la baja ya que, a día de hoy, sus aspiraciones están muy parejas. Con “Una batalla tras otra” se reconocería a un maestro contemporáneo y con “Los pecadores” existiría tanto una reivindicación racial como de género pudiendo ser considerada la segunda película de terror en llevarse el premio.
“Los pecadores” tiene 16 nominaciones mientras que “Una batalla tras otra” tiene 13 evidenciando un tiempo en el que se tiende a concentrar el voto en determinados títulos. Ambas sumarán para sí el premio al mejor guión (Ryan Coogler en original y Paul Thomas Anderson en adaptado) y se disputan de tú a tú categorías como las de actor, actor de reparto, actriz de reparto, dirección de casting, fotografía o montaje. Es por ello que será muy importante ver del lado en el que se caen estos premios para vislumbrar durante la noche de los Oscar si ya podemos tener pistas de cual será el resultado final.
“Una batalla tras otra” tiene a su favor que nunca una película ganadora del Globo de Oro, el Critics’Choice, el Bafta, los gremios de productores, directores, guionistas (dándolo por conseguido) y montadores, y un premio interpretativo en el Gremio de Actores, ha perdido el Oscar. Por su parte, “Los pecadores” se agarra a que nunca una película ganadora en los gremios de actores, guionistas (dándolo también por hecho) y montadores ha perdido la estatuilla. En el caso de una o de otra se romperá la estadística.
Tampoco hay que dejar de lado la composición de una Academia de más de 11.000 miembros que tiene a un 21% de nombres procedentes fuera de Estados Unidos donde la película de Ryan Coogler ha tenido menos visibilidad y calado. En todo caso, será el premio para una película de un Estudio histórico (Warner Bros. Discovery) y para un film que no tuvo que pasar por festivales previos para cimentar su estatus, lo que no deja de ser un correctivo para todos aquellos que van a Cannes, Toronto o Venecia solo con el fin de encontrar a la ganadora del Oscar.
Quizá esta carrera tan larga que nos ha llevado al 15 de marzo haya instado a hablar más de lo debido dando pábulo a teorías locas y poco fundamentadas (pasarán casi dos meses entre las nominaciones y la gala). En todo caso, sí que es verdad que en los Actor Awards quedó patente un fervor pasional que ha ayudado a voltear carreras en el pasado. No sabemos si esta será una de esas ocasiones pero lo que sí se detecta es un germen sembrado a la espera de que brote antes del recuento final que, pase lo que pase, sí que nos va a llevar a que lo que parecía una carrera vista para sentencia haya virado en una de las más emocionantes de los últimos años.
Nacho Gonzalo























