Ya es un asiduo de nuestro país. Cuatro meses después de presentar "Australia", Hugh Jackman ha vuelto a Madrid más peludo y con más garras para promocionar “X Men Origines: Wolverine”, la película en la que vuelve a meterse en la piel de Lobezno, su personaje más popular. Ahora en una precuela de la saga de “X Men” que se adentra en el inicio del personaje.
Hugh Jackman contó que se preparó físicamente, más de lo que es habitual en el hombre más sexy del mundo según la revista People. Por ello, se sometió a una estricta dieta compuesta por pollo, pescado crudo, verduras hervidas y nada de sal. Todo para darle un aspecto fiero al personaje pero más real. Sobre todo en el peinado ya que Jackman confiesa que con la cantidad de laca que utilizaba para las anteriores entregas ponía en serio peligro la capa de ozono.
Jackman llegó a Madrid con su simpatía habitual y luciendo unos brazos que bien podrían ser candidatos a sustituir a las columnas del partenón. Un tío cachas con alma musical como así ha demostrado en Broadway y en la última ceremonia de los Oscar. Además, muy cercano porque no dudó en visitar el centro de Madrid dando un paseo saludando a los fans y fotografiándose ante la puerta de Alcalá. Después Jackman continuó su ruta promocional por otros lugares del mundo, pero ahora le tenemos en pantalla con “La lista” y el próximo 30 de Abril nuevamente como Lobezno luciendo pelambrera.
Tuvo tiempo para pasarse por el programa de Cuatro "El hormiguero" donde también tuvo algún buen momento. Sirvió para que el programa batiera su record de audiencia histórico y es que Hugh tiene un gancho infalible.
Hay una clase de sospechoso que ayuda a la policía sin querer: el que se comporta exactamente como imaginamos que debería hacerlo un culpable. Michael Polly pertenece a esa categoría desde casi el primer momento de "Gone". Su mujer, Sarah, ha desaparecido. Él es director de St Bartholomew’s, un prestigioso colegio privado de Bristol, vive rodeado por una idea muy precisa del orden y parece afrontar la desaparición con una serenidad que a la inspectora Annie Cassidy le resulta difícil aceptar. No se derrumba, no improvisa y no parece dispuesto a permitir que la tragedia desorganice demasiado su vida. En una historia criminal, pocas cosas levantan más sospechas que un hombre que no representa correctamente el papel de marido desesperado.
Con la confirmación de que "La bola negra" será la representante de España al Oscar 2027 se resuelve una de las claves para valorar sus posibilidades de cara al Oscar a la mejor película internacional. Y es que a nadie se le escapa que, con este pasaporte para Hollywood, podría quedar ya al menos casi sentenciada la carrera al Oscar a la mejor película internacional. La película de Javier Calvo y Javier Ambrossi lo tiene todo para convertirse en el quinto Oscar español en este apartado tras "Volver a empezar" (1982) de José Luis Garci, "Belle Époque" (1992) de Fernando Trueba, "Todo sobre mi madre" (1999) de Pedro Almodóvar y "Mar adentro" (2004) de Alejandro Amenábar. Eso sí, este año se va a lo grande porque "La bola negra" tiene ahora mismo el cielo como límite en este momento de la carrera al Oscar y, al menos, tiene el camino allanado para convertirse en la primera película española nominada al Oscar a nivel general.
El cineasta y documentalista chileno Patricio Guzmán ha muerto en un hospital de París a la edad de 85 años tras sufrir un fallo cardiorrespiratorio. Autor de una de las filmografías documentales más importantes de las últimas décadas, dedicó buena parte de su carrera a explorar la historia reciente de Chile, desde el Gobierno de Salvador Allende y el golpe de Estado de 1973 hasta las consecuencias de la dictadura de Augusto Pinochet. Su trabajo, marcado por el exilio y por una constante preocupación por la memoria histórica, alcanzó una dimensión internacional con títulos como "La batalla de Chile", "Nostalgia de la luz", "El botón de nácar" y "La cordillera de los sueños".
No creo que hubiera terminado el primer capítulo de "The Shards" de no saber que detrás estaba "Los destrozos", la novela de Bret Easton Ellis. Un libro que, al margen de la parte criminal, hacía una inmersión interesante en un mundo concreto porque él mismo formó parte de él. El comienzo conduce hacia un lugar frecuentado por la ficción estadounidense: adolescentes a punto de terminar el instituto, chicos privilegiados, padres millonarios, coches caros, casas con piscina, amistades hormonadas y una libertad pagada con dinero familiar y ausencias adultas. Hemos pasado muchas veces por ahí. Algunas, magníficas. Había que esperar un poco para descubrir que Ryan Murphy y Ellis utilizaban ese decorado conocido como quien coloca flores frescas sobre una tumba. El libro exhibía, profundizaba y criticaba.
Me encanta este chico, está como quiere!
Es perfecto.