50 películas que hay que ver antes de morir: “El puente sobre el río Kwai” (1957), lo honorable no quita lo valiente

50 películas que hay que ver antes de morir: “El puente sobre el río Kwai” (1957), lo honorable no quita lo valiente

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Querido diario:
 
Sessue Hayakawa dirigiéndose a Alec Guinness: “No me hable de reglas. Esto es una guerra… no una partida de "críquet"“.
En 1984, con un retraso casi “vaticano” para la enmienda, la Academia reconoció por fin las injusticias cometidas durante la caza de brujas del senador ultra conservador McCarthy en los años cincuenta. "El puente sobre el río Kwai" era uno de los casos más evidentes.
Durante la cena de entrega de premios de 1957, cuando los Oscar aún no era un espectáculo televisivo, al llegar al premio correspondiente al mejor guión, no se levantó ningún guionista para recibir unos aplausos. El título de crédito lo tenía el escritor francés autor del libro en el que se inspira la película. Pierre Boulle estaba en París en esos momentos, y se enteraría de que había ganado el galardón por la prensa, pero si hubiera tenido que decir unas palabras de agradecimiento, no hubiera podido hacerlo sin delatar que su dominio del inglés no permitía escribir el guión premiado. El autor no era él.

 
Las dos estatuillas necesitaron casi treinta años para encontrar a sus dueños legítimos, los “comunistas” Carl Foreman y Michael Wilson. El primero estaba a punto de morir, pero Wilson llevaba seis años en su tumba.
Este retraso en el reconocimiento fue tan injusto como miserable, porque la situación no sólo era conocida en Hollywood, sino que afectó a cualquiera que mantuviese relaciones con los inscritos en una lista negra no publicada, incluyendo al mismísimo William Holden, el galán de moda en los momentos en que comenzó a concretarse la película. Uno de sus maquilladores lo resumía en pocas palabras…. «Ningún actor que trabaje en la actualidad en Hollywood, tiene un cuerpo más duro o más atlético que Bill Holden. Si le han visto sin la camisa en “Picnic” saben a qué me refiero". Holden fue la aportación de la parte americana a la coproducción con los ingleses, tras superar algunas presiones. La historia nos ha dejado una conversación de 1956, entre Holden y Hedda Hopper, una de las dos columnistas más influyentes de Hollywood.
 
Hedda– ¿No irás a hacer esa película para Sam Spiegel, no, Bill?.
Holden– Bueno, sí. Es uno de los mejores guiones que he leído.
E.– Sí, ¿y sabes quien lo ha escrito?.
H.– Claro. Carl Foreman.
E.– Un maldito rojo.
            H.– No sé nada de sus ideas políticas. Todo lo que sé es que ha escrito un guión magnífico.
E– ¡Bill, no puedes hacerlo! No podemos dejar que esos comunistas vuelvan a poner un pie en Hollywood. Especialmente tú. Tú eres uno de los pilares de la comunidad. Se te respeta como a un sólido y fiel americano. Te lo digo, Bill, no puedes hacer esa película.
 
Alec Guinness en un descanso en el rodaje de "El puente sobre el río Kwai"Holden no se dejó atemorizar por la llamada de la periodista manipuladora, la historia era heroica, el salario de trescientos mil dólares más el diez por ciento de taquilla por “El puente sobre el río Kwai” le convertía en el actor mejor pagado del momento, estaba en la cima y se pudo permitir la enemistad de Hedda Hopper.
Tras el origen del proyecto estaba el hombre que había puesto en pie "La reína de África"  y "La ley del silencio", Sam Spiegel. Hacía treinta años que había desembarcado desde Europa Oriental, superviviente de la revolución rusa. Sus comienzos en el mundo del cine habían ido de fracaso en fracaso hasta ser detenido y deportado por firmar cheques sin fondos para terminar una película que no pudo sacar adelante. resurgió en Hollywood como S. P. Eagle, se ganó la confianza del jefe de la Columbia, montó una productora con John Huston, y cambió su reputación, sin perder sus “habilidades” de buscavidas. Contrataba a los escritores acusados de comunismo porque cobraban mucho menos, no contradecían el peso en las historias que Spiegel se adjudicaba, “quemaba” a los actores con contratos correosos y procuraba por todos los medios protagonizar la autoría de cada película, anteponiendo su nombre en los créditos al del propio director. Desde luego que participaba activamente y viajó hasta Inglaterra para convencer a Alec Guinness.
 
A poco más de diez años del final de la II Guerra Mundial, la historia de “El puente sobre el río Kwai” contenía el espíritu de las reglas de honor de la antigua caballería. Aquellas reglas, rotas desde que el francés Carlos VIII incorporó hombres armados con porras que organizadamente retiraban el yelmo de los caballeros caídos para romperles el cráneo, sobrevivían en un acuerdo tomado por primera ven en Ginebra en 1864. Los militares ingleses pretendían encarnar esos valores insistentemente vulnerados hasta su arrinconamiento actual, y Guinness tenía el aspecto prototípico inglés.
Había empezado a destacar en el cine desde que terminara su participación en la II Guerra Mundial dentro de la marina real. Acababa de convertirse al catolicismo en una lucha permanente contra su sexualidad, después de ser detenido por homosexual en un mingitorio público diez años atrás. Había asombrado al público con sus actuaciones camaleónicas, capaz de asumir cualquier personalidad con la ayuda del vestuario y su facilidad para cambiar de voz, como hizo en “Ocho sentencias de muerte” en 1948, donde hace ocho papeles. Spiegel terminó por convencerle de encarnar a este coronel rígido y arrogante, tan capacitado para reprimirse como el propio actor. El Óscar a su interpretación y el título de Sir en ese mismo año, lo dejaron asentado para el resto de su vida como un secundario de lujo.
 
El auténtico puente sobre el río Kwai que puede ser visitado en la ciudad tailandesa de Kanchanaburi (Foto: El País)A pesar de que el auténtico puente sobre el Kwai atrae a 250.000 turistas cada año a la ciudad tailandesa de Kanchanaburi, a dos horas en coche desde Bangkok, el puente cinematográfico se construyó en un río en plena selva, a cien kilómetros de Colombo, la capital de Sri Lanka.
Allí fue donde sonaron los silbidos de la “marcha del Coronel Boogey”, tal vez la única melodía del cine que saben tararear tres generaciones de espectadores, y que ya había usado Hitchcock en “Alarma en el expreso”.
El puente se levantó en ocho meses, se emplearon 500 obreros, 35 elefantes y 250.000 dólares de los tres millones de la producción. Spiegel quiso realismo, construyendo un verdadero puente por el que pudiese pasar el tren en desuso que compró al gobierno local para destruirlos al final de la película.
La dinamita ya estaba colocada cuando se incendió un camión de combustible y varios miembros del ejército que protegían el rodaje arriesgaron su vida para desviarlo de las proximidades antes de provocar un accidente, que terminó por producirse por otras razones.
 
Los técnicos que manejaban las cámaras disponían de un lugar protegido para no resultar heridos. Cada uno debía enviar una señal cuando estuvieran a cubierto para que se accionaran los detonadores del el equipo de demolición. El tren se puso en marcha. Los técnicos hicieron lo mismo con las cámaras y corrieron a protegerse, pero uno olvidó hacer la señal. El tren recorrió el puente, los detonadores no se accionaron, y no estaba previsto detener el convoy que descarriló al terminarse las vías, y avanzó hasta chocar con un gran generador eléctrico que lo detuvo. Tuvieron que trabajar a marchas forzadas para volver a poner el tren en su sitio para filmar a la mañana siguiente la destrucción, esta vez sin fallos.
Siete oscares la convirtieron en la película del año 1956,aunque la historia tuviera poco que ver con lo que ocurrió en realidad en el Kwai.
 

A las 22:00 de hoy puedes cruzar el puente en TCM (dial 46 de Digital +).

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Comentarios

Messabina - 18.07.2009 a las 14:11

Canciones para un programa de radio que ya no está 🙁

Primera Hora
101 – Canned Heat – Let’s Work Together.
102 – Elliott Smith – Between the Bars.
103 – Mercury Rev – Snowflake In A Hot World.
104 – Madrugada – Majesty.
105 – The Postal Service – Brand New Colony.
106 – Jet Lag – Time Here Runs Too Slow.
107 – The Pogues – Fairytale of New York.
108 – Nick Cave and the Bad Seeds – Dig, Lazarus, Dig!!!.
109 – The Stranglers – No More Heroes.
110 – Serafin – Things Fall Apart.

Segunda Hora
201 – Héroes del Silencio – Entre Dos Tierras.
202 – Radiohead – Bodysnatchers.
203 – Andrew W.K. – Party Hard.
204 – Ladytron – Destroy Everything You Touch.
205 – Woody Allen & New Orleans Jazz Band – After you’ve gone.
206 – sHEAVY – Virtual Machine.
207 – Lou Reed & John Cale – Style It Takes.
208 – Peaches – Boys Wanna Be Her.
209 – Muse – Knights of Cydonia.
210 – SI*SÉ – Mariposa En Havana.
211 – Ours – Sometimes.

victoria - 24.07.2009 a las 17:03

Hola: Alguien podría decirme si existe otra versión de “El Puente sobre el rio Kwai” ?, yo, hasta ahora estába segurísima que no, pero resulta que mi esposo jura y perjura que él ha visto otra, cuando era jovencito (tiene 55 en la actualidad) en blanco y negro…tanto que ya me puso en duda, ¿será cierto?, ¡o ya estará “chocheando”???. Les agradecería enormemente una contestación, porque ya me cansé de discutir con él sobre el particular…

jorge - 13.10.2013 a las 00:10

excelentisima pelicula de los 57`s, yo la vbi en los 60`s
saludos

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