“Se que, en teoría, la palabra es algo secundario en el cine, pero el secreto de mi obra es que todo se basa en la palabra. Debo comenzar por lo que dicen los personajes. Debo saber lo que dicen antes de verlos hacer lo que hacen. Lo que sucede es que cuando se filman los elementos visuales, las palabras quedan oscurecidas. El ejemplo mas clásico es La dama de Shanghai. La escena del acuario tenía tanta garra visual, que nadie atendía a lo que se decía. Y lo que se decía era, a pesar de todo, el meollo del filme.” (Orson Welles a Cahiers de Cinemá)
Todos tenemos una deuda con la RKO por no ceder a la presión de la prensa amarillista del ciudadano Hearst, y darle a Orson Welles el control completo de "Ciudadano Kane", la película de las películas. No es de extrañar que el joven genio se hiciera sumo sacerdote de los adoradores de Shakespeare y Kafka, del melodrama trágico y del absurdo dramático, cuando después de terminar su obra maestra absoluta se encontró en Hollywood con una oposición casi universal en vez de con los mecenas que le habían prometido. Orson pasó de ser “enfant terrible” a terrible a secas, haciendo el recorrido de triunfo absoluto a descalabro total en un tiempo record, no superado por nadie desde entonces. Las alabanzas de prodigio se transformaron en rumores de manirroto, la peor calumnia que puede colgar Hollywood. La prensa de Hearst comenzó a llamarle “la barba”, Orson se la dejó crecer para un personaje y disimular su papada, porque ninguna figura pública norteamericana había usado barba desde el asesinato del zar Nicolás, y si en cambio Marx, Engels y Lenin o Trotsky.
En realidad Welles hizo siempre las películas más baratas del cine de su tiempo, y no sólo consiguió hacer “Macbeth” con miserias, sino que fue Orson el que puso dinero de su bolsillo, aceptando los papeles menos atractivos para terminar “Otelo”, “Falstaff”, “Mr. Arkadin” y “Fake”. No hay director en toda la historia del cine al que el cine le haya costado tanto dinero.
La calumnia máxima fue perpetrada por Pauline Kael, una crítica eminente del New Yorker, que escribió un libro para demostrar que Orson no hizo “Ciudadano Kane”, sino que se aprovechó de una conjunción casi mágica de un guionista menor, Herman Mankiewicz, y el estado de gracia de otros profesionales.
Welles se convertiría en un personaje temido por los Estudios, que dejaron de financiarle los proyectos por lo caóticos que podían llegar a resultar. No les compensaba la garantía de calidad artística si estaba cargada de polémica.Welles comprendió enseguida lo que pasaba, en cuanto su siguiente película, “The magnificent ambersons” fue montada, terminada en su ausencia y estrenada en un programa doble junto con “La fogosa mexicana ve un fantasma” de Lupe Vélez.
En 1947 Orson no tenía ningún interés por lo que pudiera ofrecerle Hollywood, hacía un año que había terminado "The stranger" un film de temática fascista y su gran proyecto en ese momento era un montaje espectacular de “La vuelta al mundo en 80 días” para el teatro. “Pero, de la noche a la mañana, quebró y me encontré en Boston el día del estreno, sin poder sacar los vestuarios de la estación porque debíamos 50.000 dólares. Sin ese dinero, no podíamos comenzar. Por esa época yo ya estaba separado de Rita; ni siquiera nos hablábamos. Yo no tenía la menor intención de hacer una película con ella. Desde Boston me puse en contacto con Harry Cohn, que era entonces director de la Columbia, y que estaba en Hollywood; le dije: Te tengo preparada una historia extraordinaria si me envías 50.000 dólares a cuenta por telegrama dentro de una hora, y te firmare un contrato para hacerlo. Cohn preguntó: ¿Que historia?. Yo estaba llamando desde la taquilla del teatro; al lado había un muestrario de libros de bolsillo, y le di el titulo ,de uno de ellos : La dama de Shangai, le dije. Compra la novela, y yo haré el filme. Una hora después recibíamos el dinero. Mas tarde, leí el libro y era horrible; de manera que me senté y escribí a toda prisa una historia. Llegue a Hollywood para hacer el filme con un presupuesto muy pequeño y en seis semanas de rodaje. Pero quería mas dinero para mi teatro. Cohn me preguntó por que no empleaba a Rita. Ella dijo que le gustaría mucho. Le di a entender que el personaje no era simpático, que era una mujer que mataba y eso podría dañar su imagen de estrella ante los ojos del público. Rita se empeñó en hacer el filme, y en vez de costar 350.000 dólares, se convirtió en un filme de dos millones. Rita cooperó mucho.”
Rita Hayworth llevaba dos años, desde el éxito de "Gilda", sin cruzarse una mirada con Orson, y sin embargo fue ella quien le pidió a Harry Cohn que la permitiese ocupar un papel pensado para una actriz sin luz estelar en una película de relleno.
Welles repudió los primeros diez minutos de la película porque le sabían a producto enlatado hollywoodiense, pero su genio aparece concentrado en tres grandes escenas: el encuentro en el acuario, la metáfora de los tiburones y la lucha en el laberinto de los espejos, que es uno de los ejemplos de fuerza más audaces y brillantes de todo su cine. Ante la densidad narrativa de la película el dueño de Columbia desafió al que pudiera defenderla diciendo: «le daré 1.000 dólares a cualquiera que pueda explicarme la historia». Comenzó a retocar el filme hasta retrasarlo cerca de un año, y luego estrenarlo como segunda película de un programa doble, prácticamente sin publicidad. “La dama de Shanghai” fracasó en taquilla y desapareció en pocos meses. La personalidad de Welles junto con el reconocimiento de los cinéfilos europeos en los años sesenta, la resucitaron.
Esta noche puedes verla antes de morir por los efectos del verano a las 22:00 en TCM (dial 46 de Digital +).
Canciones para un programa de radio que ya no está 🙁
Primera Hora
101 - Tim McGraw - My Next Thirty Years.
102 - Trisha Yearwood - How Do I Live.
103 - Toby Keith - I Love This Bar.
104 - Brooks & Dunn - My Maria.
105 - Dierks Bentley - What Was I Thinkin'.
106 - Faith Hill - Breathe.
107 - Sara Evans - Suds in the Bucket.
108 - Garth Brooks - Friends in Low Places.
109 - Alan Jackson - Remember When.
Segunda Hora
201 - Tim McGraw - The Cowboy In Me.
202 - Martina McBride - Concrete Angel.
203 - Kenny Chesney - I Go Back.
204 - Shania Twain - That Don't Impress Me Much.
205 - George Strait - Amarillo By Morning.
206 - Reba McEntire - Fancy.
207 - Jo Dee Messina - Bring On The Rain (With Tim McGraw).
208 - Lucinda Williams - Learning How To Live.
209 - Carrie Underwood - Before He Cheats.
John Sugar no solo resuelve desapariciones: ha aprendido a comportarse como un ser humano contemplando a los detectives del cine negro. La segunda temporada confirma que las películas no son un adorno cinéfilo, sino la verdadera patria emocional del personaje interpretado por Colin Farrell.
Hay actores que entran en una película y actores que entran en la memoria. Manolo Solo pertenecía a los segundos. No necesitaba que su nombre encabezara un cartel, que el personaje estuviera escrito para su lucimiento ni siquiera que la cámara se demorara demasiado en él. Le bastaba aparecer. Una mirada, un silencio, una manera de pronunciar una frase podían alterar el pulso de una escena. Y así, casi siempre desde un lugar secundario, terminó convirtiéndose en una de las presencias imprescindibles del cine español de las últimas décadas. Su muerte, a los 62 años, a causa de un cáncer deja esa sensación extraña que provocan los actores que parecían destinados a estar siempre ahí: en la película importante, en la escena difícil, al lado del protagonista, haciendo que un personaje que quizá apenas ocupaba unas páginas del guion adquiriera una vida propia. Manolo Solo nunca necesitó ser la estrella para comportarse como una. Su extraordinaria virtud consistía precisamente en no necesitarlo.
Glen Hansard ha muerto a los 56 años en un fatídico accidente de moto ocurrido de madrugada en las calles de Lucan, un suburbio al oeste de la ciudad de Dublín, y que ha terminado con la vida, la carrera y la creatividad de uno de esos músicos criados entre calles, paseos y conversaciones regadas con una buena pinta y con mucho de melancolía existencialista. Una sensibilidad a flor de piel y un carácter honesto y cercano, según los que trataron con él, es el que ha atesorado este músico y cantautor irlandés que tocó la gloria con "Once" (2007), ganando el Oscar a la mejor canción, dejando para el recuerdo una historia y una banda sonora inolvidables. Falling slowly es uno de esos temas que están tocados con una varita teniendo la capacidad de trascender la pantalla para convivir con nosotros para siempre.
Shanghái, 1993. El dinero vuelve a circular, la Bolsa despierta, los restaurantes se llenan y una generación entera descubre que quizá sea posible inventarse una vida nueva. La ciudad avanza con una mezcla de vértigo, deseo y peligro, mientras sus calles se convierten en el escenario de una fiebre del oro moderna. Y allí hay un chico llamado Wong Kar-wai. Por fin podemos terminar la producción televisiva más atractiva surgida de China en los últimos años: "Blossoms Shanghai", una serie que no se limita a retratar una época, sino que parece decidida a resucitarla ante nuestros ojos.
Canciones para un programa de radio que ya no está 🙁
Primera Hora
101 - Tim McGraw - My Next Thirty Years.
102 - Trisha Yearwood - How Do I Live.
103 - Toby Keith - I Love This Bar.
104 - Brooks & Dunn - My Maria.
105 - Dierks Bentley - What Was I Thinkin'.
106 - Faith Hill - Breathe.
107 - Sara Evans - Suds in the Bucket.
108 - Garth Brooks - Friends in Low Places.
109 - Alan Jackson - Remember When.
Segunda Hora
201 - Tim McGraw - The Cowboy In Me.
202 - Martina McBride - Concrete Angel.
203 - Kenny Chesney - I Go Back.
204 - Shania Twain - That Don't Impress Me Much.
205 - George Strait - Amarillo By Morning.
206 - Reba McEntire - Fancy.
207 - Jo Dee Messina - Bring On The Rain (With Tim McGraw).
208 - Lucinda Williams - Learning How To Live.
209 - Carrie Underwood - Before He Cheats.