Conexión Oscar 2014: Balance del Festival de Toronto que lanza a “12 años de esclavitud”

Conexión Oscar 2014: Balance del Festival de Toronto que lanza a “12 años de esclavitud”

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Querido Teo:

Cada vez más el Festival de Toronto gana peso en el circuito de festivales y, por extensión, en la carrera de premios. El que sea un festival no competitivo, a pesar del valorado premio del público, y que a las productoras USA les pille tan cerca, provoca que certámenes europeos como Venecia y San Sebastián lo sufran y vean debilitadas su influencia de cara a aupar o no a las apuestas más destacadas para los Oscar. En total, en 35 años de Historia, en 11 ocasiones el premio del público en Toronto consiguió también la nominación al Oscar. Estas fueron “Carros de fuego” (1981), “Reencuentro” (1983), “En un lugar del corazón” (1984), “Shine” (1996), “La vida es bella” (1998), “American beauty” (1999), “Tigre y dragón” (2000), “Slumdog millionaire” (2008), “Precious” (2009), “El discurso del rey” (2010) y “El lado bueno de las cosas” (2012). De todas ellas sólo ganaron la estatuilla cuatro títulos (“Carros de fuego” en 1982, “American beauty” en 2000, “Slumdog millionaire” en 2009 y “El discurso del rey” en 2011). ¿Qué ocurrirá este año? Con el premio del público que se acaba de entregar a “12 años de esclavitud” no se hace más que certificar que la película es la auténtica favorita al Oscar dentro de las fechas tempranas que son todavía, por supuesto. Toronto parece querer seguir confirmándose con este premio como el primer gran termómetro para testar la temporada de camino al Oscar. “Philomena” de Stephen Frears y “Prisioneros” de Denis Villeneuve han quedado finalistas en la votación popular.

Las fortalecidas

“12 años de esclavitud”

Qué vamos a decir de la película cuando encabeza nuestro oscarómetro desde el comienzo de esta temporada de Conexión Oscar. Tras su paso por Telluride, ha revalidado su condición de favorita a todo en esta incipiente carrera de premios. El drama humano sobre la esclavitud de Steve McQueen conmueve con humildad y poderío ofreciendo un conjunto majestuoso calificado de gran sinfonía. Una cinta con gran carga humanística que refleja con verdad, y sin renunciar a la crudeza y violencia, y a la locura opresiva de una vida que ha sido arrebatada en su lucha por la supervivencia y la dignidad, ese periodo oscuro de la nación más poderosa y adalid de la defensa de los derechos. Toda una experiencia calificada de obra importante y gran logro cinematográfico que, para muchos, es una cinta que está por encima de cualquier premio y que es toda una clase de Historia y de grandeza del buen cine USA. Dentro del impresionante reparto actoral, Chiwetel Ejiofor, Michael Fassbender y Lupita Nyong´o se llevan todos los elogios de esta cinta que pretende ser un clásico moderno y referencia para el futuro para ser elevada a casi un anexo de la Constitución usamericana, en esta propuesta de McQueen en la que, sin renunciar a su estilo, se ha acercado al cine mainstream y más propio de los cánones hollywoodienses, algo que padecieron películas más outsider y minoritarias como “Hunger” y “Shame”. Como dijimos en anteriores artículos, tanto el público como la crítica y los académicos pueden encontrar aquí aquellos elementos de los que se achacaba que carecían “Lincoln” y “Django desencadenado” a la hora de ambientarse en el contexto histórico de la esclavitud. El premio del público conseguido en Toronto 2013 se presume como el primer reconocimiento de los muchos que le van a llegar esta temporada.

“Gravity”

Venecia, Telluride y Toronto. La película de Alfonso Cuarón continúa con su triunfal recorrido festivalero. De manera unánime se alaba su poderío visual y las interpretaciones de Sandra Bullock y George Clooney. Una película que nadie se imagina fuera de las nominaciones al Oscar del próximo mes de Enero. Un regalo hipnótico y hechizante de hora y media que funciona tanto en la acción como en la vertiente más emocional y conmovedora del drama humano. Sin duda, todo un caballo ganador que luce con esplendor en un proyecto arriesgado pero en el que lo mejor de la técnica y de un buen guión se dan de la mano con resultados calificados de sobresalientes.

“The disappearance of Eleanor Rigby”

The Weinstein Company tiene en Toronto un gran campo de pruebas (en el que el año pasado decidió apostar todas sus cartas a favor de “El lado bueno de las cosas” en detrimento de “The master”) y también de amplio mar en el que cazar alguna buena pieza sin distribución. Ha sido el caso de este esperado díptico en el que a lo largo de tres horas (divididas en dos películas) vemos tanto el amor como el deterioro de la relación de una joven pareja, él dueño de un restaurante y ella una chica que decide ponerse a estudiar. James McAvoy y Jessica Chastain protagonizan la película de Ned Benson que ya ha recibido comparaciones con “Blue Valentine” y “Antes del anochecer” y a la que se le ha calificado de hermosa y esperanzadora, sin renunciar a la dureza más cruda en el desmoronamiento de la relación al que asisten casi sin percibirlo los dos protagonistas ofreciendo un gran trabajo. Una película muy esperada que reinventa en el cine el reflejo de una relación de pareja y que, a pesar de ser adquirida por los Weinstein por tres millones de dólares, quedará fuera de la carrera de estos Oscar al confirmarse que será estrenada en 2014.

“Can a song save your life?”

Cogiendo la misma premisa que ya utilizó en “Once”, el director John Carney vuelve por la senda del drama musical a través de unos músicos ambulantes que viven una particular historia de amor entre canciones, pasiones y dramas personales mientras deambulan por ese escenario tan magnífico que es Nueva York. La cinta mantiene el encanto de “Once” y con ciertos toques de “Love actually” le da el empaque necesario para hacerla todavía más accesible y comercial a todos los públicos, contando además con que en este caso son actores más conocidos los que están al frente del proyecto (Keira Knightley y Mark Ruffalo) construyendo unos personajes que logran que el espectador se enamore de ellos. Los Weinstein no están tontos y han pujado por ella junto a otras distribuidoras para hacerse con unos derechos que finalmente han conseguido por siete millones de dólares. Una apuesta muy prometedora que TWC se reserva también para la carrera del año que viene al ya ir cargados de apuestas por este año.

“Philomena”

La película de Stephen Frears es una de las crowd pleaser del año. La historia de este drama humano, que no abandona los golpes de humor del mejor sello british, sobre esta road movie en la que una mujer y un periodista petulante van en busca del hijo que ella dio en adopción cinco décadas atrás. Una propuesta cercana a lo convencional, pero con un encanto que puede con todo. Un guión sólido sobre la culpa y la redención que construye personajes empáticos con alma, e identificables por el espectador, y que destilan una gran química entre sí ante los buenos trabajos de Judi Dench y Steve Coogan. Aunque no salió con premio de Venecia, las opciones de Judi Dench para ganar el próximo Oscar a mejor actriz siguen al alza y el que la película haya sido finalista en Toronto hace pensar que la cinta no se va a quedar en las opciones de su protagonista y que va a estar muy presente y en más categorías de las que se hubiera pensado originalmente.

“Dallas Buyers Club”

La película de Jean-Marc Vallée sobre la historia real de un enfermo de sida que luchó por evitar la condena de muerte fatal a la que le avocaban los médicos, ha gustado en Toronto por su humanidad y verdad. Una de esas películas pequeñas en las que acaba funcionando muy bien el boca-oreja. Una emoción que duele y que mantiene un perfecto equilibrio entre comedia y drama aunque sea demasiado pequeña y personal para aspirar a mejor película. Matthew McConaughey y Jared Leto prácticamente aseguran su nominación tras el paso por Toronto de la película.

“Rush”

El próximo viernes llegará a nuestros cines la nueva película de Ron Howard, un realizador acostumbrado a darnos una de cal y una de arena, aunque no se puede olvidar sus grandes trabajos en “Apolo 13”, “Cinderella Man” y “El desafío (Frost contra Nixon)”, aunque fuera con la olvidable “Una mente maravillosa” con la que triunfara en los Oscar. Aunque no había muchas esperanzas en esta historia sobre la rivalidad en los circuitos de Fórmula 1, y fuera de él, de los pilotos Niki Lauda y James Hunt, la cinta sigue aumentando sus expectativas tras su paso por Toronto. Una cinta trepidante y emocionante gracias también al guión de Peter Morgan, la fotografía de Anthony Dod Mantle y, seguramente, la influencia del excelente documental “Senna”. La cinta consigue interesar tanto a fans de este deporte como a los que no gracias a su combinación adrenalítica y de drama y emoción humana. Se ha alabado especialmente el trabajo de Daniel Brühl, con atención a su conseguido acento austriaco, que le coloca en buena posición para ocupar una plaza en el quinteto de actor de reparto como el mítico piloto que sufrió un trágico accidente que casi le cuesta la vida y que es uno de los motores dramáticos y emocionales de la cinta.

Las debilitadas

“Agosto”

No ha tenido unas críticas tan malas para ponerla en este apartado, pero tampoco buenas. Todos los titulares han girado en torno al inmediato cambio de estrategia de Harvey Weinstein tras la proyección de la película. Finalmente se reculó y Meryl Streep, como tenía que ser, será promocionada como actriz protagonista y no como actriz de reparto por su papel de la matriarca borracha y despótica Violet Weston en la adaptación de la premiada obra teatral de Tracy Letts. La sensación de drama artificial, telefilmero y gritón que se dio en el trailer finalmente parece haberse confirmado aunque, eso sí, la película es de los actores y a eso se ha amparado el director John Welles (al que se le acusa de haberse lavado las manos y así evitar la complejidad de transformar el lenguaje teatral en cinematográfico). Meryl Streep (que no acudió a la premiere por un resfriado) y Julia Roberts lo dan todo poniendo toda la carne en el asador, gritando y sudando, en dos personajes dramáticos, traumatizados, frustrados y con poder maquiavélico, en el que quizás se les vea demasiado poco naturales en la asimilación de las miserias familiares que van pivotando alrededor de sus personajes. Lo que es curioso es que no haya unanimidad en las críticas sobre el trabajo de los secundarios. Muchos pensábamos que Benedict Cumberbatch y Margo Martindale (su personaje ganó el Tony) serían los más favorecidos en esa línea, pero lo que se ha destacado especialmente es el desgarrado trabajo de Julianne Nicholson y la labor de ese robaescenas nato que es Chris Cooper. Por tanto, y tras su primera exhibición pública, y aunque sigue con opciones de colarse en algunas de las plazas de mejor película, las opciones de “Agosto” de cara a la temporada de premios se centran en sus actores cosa que, por otro lado, ha sido siempre su gran baza.

“Labor day”

Aunque tras su paso por Telluride se colocó en buena posición de numerosas apuestas, el nuevo trabajo de Jason Reitman no ha terminado de convencer tras su paso por Toronto. Este drama de emociones y deseos soterrados, que algunos colocan como heredero de la obra de Douglas Sirk (o incluso del Clint Eastwood de “Un mundo perfecto”) alabando el cambio de tercio del director de “Juno”, es calificado de algo forzado e incoherente, aunque son las interpretaciones las que salvan la papeleta. Kate Winslet asumiendo un rol que conecta con los de “Juegos secretos”, “Revolutionary Road” y “Mildred Pierce” y un Josh Brolin que cumple con tino con su papel, destacándose sobre todo que su presencia se siente incluso cuando no está en pantalla. Un drama adolescente y romántico con un punto de ensoñación que para muchos críticos da un conjunto demasiado falso y poco entusiasta para una película que quiere tener largo recorrido en la temporada de premios. Reitman parece haber perdido el favor de la crítica que le encumbró (y le sobrevaloró) en sus anteriores trabajos.

“Mandela: Long walk to freedom”

No parece que la película sobre Mandela vaya a tener mucho recorrido en la carrera de premios. A pesar de que nos llegaron informaciones algo magnificadas sobre su acogida, la verdad es que las críticas no han acompañado. Un biopic al uso y hecho de la misma pasta, ya algo anticuada, de los que se hacían hace 20 años (“Gandhi”, por ejemplo) a través de retazos que van sucediéndose de manera confusa y atropellada, alcanzando la emoción a partir del periodo en prisión del líder sudafricano. Aunque Idris Elba y Naomie Harris hacen buenos trabajos, unas categorías apretadas (y unas críticas poco entusiastas) dinamitan sus opciones.

“El quinto poder”

La película sobre Julian Assange abrió el certamen pero no pudo hacerlo con una mayor sensación de frialdad. La relación entre Assange y su socio en los orígenes de WikiLeaks se come todo el mensaje que se podría haber dado sobre la revolución que originó y el nuevo papel del periodismo en la sociedad del siglo XXI. Además, se habla de que se ofrece un exceso de información que no hace más que confundir al espectador y sobrecargar la película de manera innecesaria, también de manera visual con gráficos y textos en pantalla que dotan a la cinta de un didactismo facilón. Tampoco ayuda que Bill Condon tenga poca personalidad en la dirección. Aunque Benedict Cumberbatch logra hacerse con el personaje, y a pesar de ser uno de los actores del momento, las críticas minan todas sus opciones para tener algún reconocimiento con este papel.

“The railway man”

La tercera película con la que se ha hecho The Weinstein Company en Toronto (por dos millones de dólares) es este drama romántico de supervivencia protagonizado por Colin Firth y Nicole Kidman. Se destaca su conjunto preciosista, que trata con profundidad cómo los hombres de cierta generación hacen frente a profundas cicatrices emocionales reflejadas en la cinta en el cautiverio del protagonista y el largo camino que emprende. Se habla de que no atraerá a las masas, pero se destacan los buenos trabajos de Colin Firth y Nicole Kidman, así como la música de David Hirschfelder. El problema es que algunos la definen como si fuera una miniserie de prestigio anticuada calificando al personaje de Firth como demasiado distante y al de Kidman como mero soporte lacrimógeno. Se destaca la complejidad emocional de la que dota Firth a su personaje y lo desconcertante que es por algunos momentos la película hasta que termina definiéndose. Se estrenará en USA en 2014 por lo que también queda fuera de la carrera de este año y, teniendo en cuenta su acogida, también la de cualquier otro.

Nacho Gonzalo

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