Conexión Oscar 2019: Cinco razones por las que “Green book” es la auténtica favorita al Oscar

Conexión Oscar 2019: Cinco razones por las que “Green book” es la auténtica favorita al Oscar

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (2 votos, media: 4,50 de 5)
Cargando…

Deja tu comentario >>

Querido Teo:

En este momento de la carrera, y eso que todavía no ha empezado por mucho que llevemos dos meses y medio intentando sacarle jugo a una fruta todavía más verde que el melocotón “Call me by your name” cuando lo recolectaron, todo parece estrecharse en tres películas que parecen haber abierto brecha frente a las demás desde que pasaron por el Festival de Toronto. “Roma” de Alfonso Cuarón es la cinta que ha enamorado a la crítica, “Ha nacido una estrella” de Bradley Cooper es el fenómeno popular que puede aupar los números de la ceremonia, y “Green book” la opción de consenso que deslumbró por su tino y eficacia ganando el Premio del Público de Toronto. Por las siguientes razones lidera el oscarómetro desde hace unas semanas siendo para nosotros, entre tanto ruido y predicciones al tuntún, la auténtica favorita al Oscar.

Una película amable y sin enemigos

En un tono muy parecido al de “El discurso del rey” o “The artist”, y si apuramos también la épica de la misión de “Argo” y la fábula de “La forma del agua”, todas estas películas se hicieron con el Oscar sin necesidad de ser la mejor de la cosecha de ese año. Supieron conectar con el público y superando diversos hándicaps, en el caso de la cinta de Tom Hooper que todo el mundo hablara de la calidad de “La red social”, o en el de la película de Ben Affleck que se considerara una losa que no tuviera la nominación de mejor director, llegaron en forma a la recta final de la carrera haciéndose con el Oscar tirando de consenso y sobre todo de un aliciente emocional que marcaba la diferencia frente a películas más ásperas, oscuras o crípticas. “Green book” no es el colmo de la originalidad, siendo factible esa comparación que la asemeja a dos ganadoras como “Paseando a Miss Daisy” y “El discurso del rey”, pero la historia de esa alianza improbable entre un italiano lenguaraz y un pianista de jazz negro con aires de dandy sabe apretar todos sus resortes para hacer una apuesta tremendamente efectiva y divertida, digna heredera del cine de Frank Capra, que garantiza la risa, la emoción y la concienciación sobre los estigmas de una época a partes iguales. Frente a una nueva (y demasiado “hollywoodiense” para los tiempos actuales) versión de “Ha nacido una estrella” (cuya segunda parte hace perder enteros a la cinta), y una cinta mexicana naturista y cotidiana amparada por Netflix, “Green book” supone una vía muy apetecible.

El factor de Peter Farrelly

Cuando Peter Farrelly presentó la película en el Festival de Toronto supo iniciar su temporada de premios con una sabia humildad que hacia caer en la cuenta al público asistente que esa era su primera presencia en un gran festival. Y es que la mitad de los hermanos Farrelly se especializó desde mediados de los 90 en una serie de comedias muy populares en taquilla y que crearon escuela de cara a la transgresión actual del género (véase “Algo pasa con Mary”), quedando fuera de proyectos con radar de cara a los premios. Esta es la primera oportunidad de uno de esos nombres que ha dado mucho a la industria del cine USA y que puede encontrar un respaldo en forma de palmada en la espalda por saber llevar a cabo un guión tan efectivo como inteligente con niveles de alta comedia clásica, jugando con el choque de caracteres de dos personajes tan diferentes y la emoción de la historia real en la que se basa. Como ocurrió con Guillermo del Toro es una forma de agradecer los servicios a la industria de un determinado nombre tan necesario y relevante pero también anclado a un determinado género que se había quedado hasta el momento sin el merecido reconocimiento a nivel de premios por el desdén con el que se suele mirar al cine de fantasía o a la comedia en sus más variadas gamas.

El peso del Festival de Toronto

Nunca hay que apostar en contra de las ganadoras del Premio del Público del Festival de Toronto. En los últimos 10 años, 9 de las películas ganadoras se hicieron con la nominación al Oscar ganando el premio tres de ellas (“Slumdog millionaire”, “El discurso del rey” y “12 años de esclavitud”) y aunque no se hicieron con el Oscar se quedaron muy cerca los dos casos más recientes, “La la land” y “Tres anuncios en las afueras”. Sin el excesivo favoritismo que alcanzó la primera, ni las críticas que despertó la segunda a la hora de reflejar a determinados personajes o temas como el racismo y la violencia, “Green book” fue una película que puso en el mapa el propio Festival frente a la angosta cosecha de esta edición y mientras todo el mundo ponía el foco mediático en las cintas de Bradley Cooper, Barry Jenkins, Alfonso Cuarón, Damien Chazelle o Steve McQueen, el público puso en el radar a una cinta que gracias a ello ha ganado el estatus de contendiente de peso y estar en la conversación aunque su estreno no vaya a producirse hasta este próximo viernes 16 de Noviembre en suelo USA.

Un dúo en estado de gracia

Si el éxito de una película radica en su guión y sus actores ésta es buena muestra de ello. “Green book” no necesita de muchos personajes ya que sustenta la trama de la misma en la relación que se establece entre un rudo italoamericano de clase trabajadora (Viggo Mortensen) que se convierte en el chófer de un refinado pianista afroamericano (Mahershala Ali) en la década de 1960 en el sur de Estados Unidos. Una road movie sobre una improbable amistad de dos personas que se van conociendo a sí mismos y también al país que les rodea marcado por la diferencia de clases y los prejuicios raciales. Los dos actores están soberbios y, aunque son coprotagonistas, las estrategias promocionales postularán a Viggo Mortensen como protagonista y a Mahershala Ali como actor de reparto para asegurar la doble candidatura y la doble posibilidad de premio. El primero nunca ha estado mejor, sacando a relucir una agradecida vis cómica oculta hasta ahora, y el segundo aporta una clase matizada en un personaje que ve como la amistad acaba minando esa coraza que se ha autoimpuesto para no sufrir ante su exposición en el mundo real refugiándose hasta entonces en su arte y en su esquiva personalidad. Aunque ya fuera el segundo premio en sólo tres años, cuesta mucho no ver de nuevo a Mahershala Ali con el Oscar ante una interpretación exquisita e impecable que pone las cosas muy difíciles a otros contendientes como Richard E. Grant, Sam Elliott o Timothée Chalamet. Con una recuperada Linda Cardellini como tercer vértice, no por cantidad pero sí por calidad la película puede tener mucho que decir de cara al Gremio de Actores (SAG), uno de los trampolines más importantes en la carrera.

Una victoria corta pero sólida

En lo que llevamos de década sólo una ganadora del Oscar ha llegado a los 5 premios (“The artist” en 2012) cimentando una época de igualdad e indefinición que ha premiado a cintas modestas y sin pretensiones frente a esos arrases que hacían que una película monopolizara la ceremonia. No obstante, y a pesar de que “Spotlight” sólo necesitó hacerse con el premio al mejor guión original para justificar en cierta manera el de mejor película, un film necesita tener algo de colchón a la hora de cimentar el premio más importante del cine. Partiendo de la base de que es improbable que la cinta supere las 5-6 nominaciones, ante su escasa vistosidad técnica, premios como los de actor de reparto y guión original, que sí que podrían ser opciones factibles, serían un buen botín para rematar con el premio a mejor película siempre que, además, Viggo Mortensen no se una la fiesta si finalmente optan por él en vez de por Bradley Cooper en mejor actor. En todo caso, la cinta podría salir del teatro con 3 Oscar (película, actor de reparto y guión original) que iría muy en consonancia con el perfil de ganadora del nuevo milenio.

Nacho Gonzalo

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario