Conexión Oscar: Las 30 mejores actrices protagonistas ganadoras del Oscar (Del 11 al 20)

Conexión Oscar: Las 30 mejores actrices protagonistas ganadoras del Oscar (Del 11 al 20)

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Querido primo Teo:

Continuamos hablando de nuestras favoritas en la categoría de mejor actriz principal. Tras conocer a las diez primeras de nuestro ranking toca hablar de las que ocupan la parte media de la tabla.

20º Ingrid Bergman por “Anastasia” (1957)

La actriz sueca había sido llevada a Hollywood por el productor David O. Selznick para que protagonizase el remake de una de las películas que rodó en su país natal “Intermezzo”. La meca del cine le adoptó, le concedió su primer Oscar por “Luz que agoniza” en el año 1945, a pesar de la Barbara Stanwyck de “Perdición” en una de mis interpretaciones favoritas y es por eso por lo que no he escogido ese Oscar de la Bergman. Fue también nominada por “Por quién doblan las campanas”, “Las campanas de Santa María” y “Juana de Arco”, con la que ya había sido premiada con el Tony. Y al público le encantaba porque, además de su innegable talento y belleza, tenía un encanto natural, ya que renunció a ser moldeada para llegar al estrellato. Pero todo eso cambió en el año 1949, Ingrid Bergman se convirtió en la nueva encarnación de Hester Prynne, la protagonista de “La letra escarlata”, cuando se enamoró del director italiano Roberto Rossellini y abandonó a su marido y a su hija, y su caso llegó a ser tratado en el Senado.

La Bergman se refugió en el cine europeo, además de con Rossellini trabajó con Jean Renoir en “Elena y los hombres” y cuando Rossellini le dejó por otra Hollywood le volvió a abrir las puertas ofreciéndole “Anastasia” de Anatole Litvak. En el film interpreta a una vagabunda amnésica que es tomada por un general ruso (Yul Brynner) ya que, debido a su extraordinario parecido, pretenderá hacerle pasar por la hija del Zar Nicolás II de Rusia, de la que se creía que sobrevivió a la ejecución, con el objetivo de hacerse con 10 millones de libras que estaban depositadas en un banco británico, y su principal obstáculo es la abuela, la emperatriz viuda Maria Feodorovna, interpretada por Helen Hayes en su regreso a la interpretación tras la muerte de su hija. La Bergman está realmente deliciosa y magnética en “Anastasia” y en todo momento dudamos si es una embaucadora o la auténtica hija del último Zar de Rusia, ya que el personaje tampoco está segura de cuál es su identidad.

“Anastasia” se estrenó en Diciembre de 1956 y fue un éxito, y tan solo Bergman y el compositor Alfred Newman fueron nominados, Helen Hayes podría haberlo sido como mejor actriz de reparto. A los 41 años la Bergman recibió su segundo Oscar y el perdón de la industria, no acudió a recogerlo, lo hizo Cary Grant que fue uno de los pocos que le apoyaron mientras fue repudiada. Su principal rival era Deborah Kerr por “El rey y yo”, y las otras aspirantes eran Nancy Kelly (“La mala semilla), Katharine Hepburn (“El farsante”) y Carroll Baker por (“Baby doll”). En 1958, nueve años después del escándalo, Ingrid Bergman participaría en la ceremonia de los Oscar presentando el premio a la mejor película y recibió una ovación atronadora por parte de los asistentes. La intérprete seguiría trabajando en Hollywood y en Europa y en el año 1975 se llevaría su tercer Oscar, en la categoría de mejor actriz de reparto por “Asesinato en el Orient Express”, y volvería a optar a la estatuilla en el año 1979 por “Sonata de otoño” de Ingmar Bergman.

19º Joan Crawford por “Alma en suplicio” (1946)

Joan Crawford en Alma en suplicio

Tras ser declarada veneno para la taquilla, y terminar sus días en la MGM, Joan Crawford fue fichada por la Warner. Se propuso protagonizar “Alma en suplicio”, la adaptación de la novela “Mildred Pierce” de James M. Cain, pero el Estudio quería a Bette Davis, ella rechazó el papel y Michael Curtiz quiso a Barbara Stanwyck. La Crawford consiguió su propósito pero se vio obligada a hacer una prueba de cámara. El director y la actriz se llevaron a matar pero el resultado de este melodrama con tintes de cine negro fue magnífico, con una Joan Crawford en estado de gracia y llevando los abrigos de visón como nadie en plena Gran Depresión. Mildred Pierce es una mujer que no ha dejado de sacrificarse para darle una buena posición social a la víbora de su hija, interpretada por Ann Blyth justamente nominada como actriz de reparto.

La película, estrenada en Septiembre de 1945, fue un gran éxito de crítica y público y revitalizó la carrera de la estrella que en aquel momento ya había cumplido los 40 años. Cuando se acercó la gala de los Oscar la actriz, que dominaba como pocas el arte de la autopromoción, fingió agotamiento y anunció que no podía ir a la ceremonia, y al día siguiente recibió en su cama al presidente de la Academia y a la prensa, sabía que de esa manera iba a ser la portada de los periódicos. Su gran rival era Ingrid Bergman por “Las campanas de Santa María”, aunque tampoco nos podemos olvidar de Gene Tierney por “Que el cielo la juzgue”. Las otras aspirantes eran Jennifer Jones por “Cartas a mi amada” y Greer Garson por “El valle del destino”.

“Alma en suplicio” contaba con otras cinco nominaciones al Oscar, entre ellas las de mejor película, guión adaptado y para sus dos actrices de reparto, además de Ann Blyth figuraba Eve Arden. Crawford volvió a estar en los Oscar con “Amor que mata” en 1948 y “Miedo súbito” en 1943, lamentablemente no lo estuvo por una de sus interpretaciones más icónicas, la realizada en “Johnny Guitar” ni tampoco por “¿Qué fue de Baby Jane?”.

18º Helen Mirren por “The Queen” (2007)

Helen Mirren en La reina

En la anterior entrega te decía que Hollywood es incapaz de asumir que alguien tan absolutamente sexual como Susan Sarandon esté a punto de cumplir los 70 años, pues a Helen Mirren le pasa algo similar. Era la máxima representación de la lujuria interpretando a Milonia Cesonia en “Calígula”, o siendo una adúltera en “El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante”, y lo sigue siendo cada vez que se mira en el espejo. Pero la Mirren tiene dos ventajas; la primera, es una dama de la escena británica, y la segunda, puede disfrazarse. Eso es lo que sucedió cuando la actriz asumió la responsabilidad de interpretar a Isabel II de Inglaterra en “The Queen” de Stephen Frears. El film escrito por Peter Morgan hablaba sobre la crisis de popularidad de la familia real británica tras el fallecimiento de Diana de Gales, y cómo tuvo que ceder la monarca para organizar un funeral de Estado, en lugar de una celebración privada, siguiendo los consejos del primer ministro Tony Blair, interpretado notablemente por Michael Sheen, ante la presión de los medios de comunicación. Mirren realiza una composición tan milimétrica que llega a ser escalofriante, y en ningún momento se convierte en una parodia del personaje real.

“The Queen” fue un éxito tanto de crítica como de público y consiguió 6 nominaciones al Oscar, estando en las categorías de mejor película, dirección, actriz y guión. La crítica encumbró la interpretación de Mirren, que en aquel momento tenía 61 años, como la mejor del año 2006 y no dejó prácticamente nada a sus competidoras. Esa era su tercera nominación tras “La locura del rey Jorge” y “Gosford Park”, ambas en la categoría de mejor actriz de reparto. Su principal rival era Meryl Streep por “El diablo viste de Prada”, aunque yo me quedo con la Judi Dench de “Diario de un escándalo”. Las otras dos aspirantes, merecedoras ambas de su plaza, eran Kate Winslet (“Juegos secretos”) y Penélope Cruz (“Volver”).

El ritmo de trabajo de Helen Mirren no bajó tras ganar la estatuilla, sigue siendo incombustible en el cine, la televisión y el teatro, y el falta el Grammy para completar el EGOT y seguro que se lo propone para conseguirlo. Volvió a ser nominada al Oscar en el 2010 por “La última estación” y se quedó a las puertas de entrar por “Hitchcock” y más recientemente por “Trumbo” y eso que no se perdió ni la apertura de una lata de sardinas.

17º Frances McDormand por “Fargo” (1997)

FrancesMcDormandFargo

En el año 1997 los hermanos Coen lograron con “Fargo” lo que parecía imposible, iniciar una relación de amor con la Academia que culminaría en un acto de ayuntamiento carnal en la edición del 2008 con “No es país para viejos”. “Fargo”, una muestra de cine negro nada convencional y mucho menos academicista sobre la organización de un secuestro que acabó como el rosario de la aurora, se había convertido en un importante éxito de público, teniendo en cuenta que era una producción independiente, y había sido considerada por la crítica como la película del año. Gracias al ruido logró meterse bajo el radar de los premios.

El film nos regaló a Marge Gunderson, la jefa de la policía local, bastante ingenua y embarazada de 7 meses, que asume la investigación de los asesinatos. Un personaje que sobre el papel era un caramelo, que desde luego no fue concebido para ganar premios, pero que gracias al talento de una actriz tan portentosa como Frances McDormand se convirtió en uno de los iconos del universo de los Coen y logró que los académicos se rindiesen ante ella, la actriz ya había sido nominada por “Arde Mississippi”. La McDormand, que en ese momento contaba con 39 años, tenía dos grandes rivales que perfectamente pudieron ganar, a pesar de que participaban en dos películas muy pequeñas, por un lado Emily Watson, que había impactado con su interpretación en “Rompiendo las olas” y por el otro Brenda Blethyn con “Secretos y mentiras”. Las otras aspirantes eran Kristin Scott Thomas (“El paciente inglés”) y Diane Keaton (“La habitación de Marvin”).

“Fargo” logró el Oscar al mejor guión original y el film tuvo otras cinco nominaciones entre ellas las de mejor película, dirección y actor de reparto para un excelente William H. Macy. Actualmente es considerada una de esas actrices de carácter indispensables para cualquier tipo de producción, incluso para aquellas que quieran conseguir cierto empaque como “Transformers: El lado oscuro de la luna”. Volvió a ser nominada por “Casi famosos” y por “En tierra de hombres”.

16º Hilary Swank por “Million dollar baby” (2005)

Hilary Swank en Million Dollar Baby

Salvo para los espectadores de la serie “Sensación de vivir” y los cuatro que pagaron por ver en el cine “El nuevo Karate Kid”, y no todos, sólo los que gozan de una excelente memoria, Hilary Swank era una absoluta desconocida cuando comenzó a ganar premios por “Boys don’t cry” y se llevó a los 25 años su primer Oscar por interpretar a un transexual masculino víctima de la transfobia, dejando a Annette Bening con contracciones en el patio de butacas. Tras eso Hollywood comprobó que la joven actriz no era carismática, ni lo suficientemente guapa ni sexy (aunque para buena parte del sector heterosexual de mi TL tiene su encanto) para convertirle en una estrella y tampoco es un animal interpretativo capaz de rescatar de la ruina un proyecto condenado al fracaso. Tan sólo necesitaba volver a tener la oportunidad de acceder a un buen papel. Y le llegó Maggie Fitzgerald, la protagonista de “Million dollar baby”. Un proyecto que Sandra Bullock se vio obligada a abandonar ya que tuvo que rodar la secuela de “Miss agente especial” y que dos años antes se lo ofrecieron a la directora Isabel Coixet pero ella lo rechazó diciendo: “¿Yo dirigiendo una película de Sandra Bullock?, ¡ahí os quedáis!”. La Swank resultó conmovedora en la piel de una camarera empeñada en ser boxeadora, a pesar de que ya no tenía ni las cualidades físicas ni la edad para conseguirlo, cuya vida quedará destrozada tras un combate.

“Million dollar baby” se estrenó en Diciembre de 2004 con muy buenas críticas y buena respuesta por parte del público y se convirtió en la gran vencedora de los Oscar alzándose con los premios a la mejor película, dirección, actriz y actor de reparto para Morgan Freeman, y tuvo otras tres nominaciones entre ellas la de Clint Eastwood como mejor actor y la de Paul Haggis en el apartado de mejor guión adaptado. La Swank tenía de nuevo como principal rival a Annette Bening por “Conociendo a Julia”, aunque no hay que desmerecer a las otras candidatas, Kate Winslet (“¡Olvídate de mí!”), Imelda Staunton (“El secreto de Vera Drake”) y Catalina Sandino Moreno (“María, llena eres de gracia”) que tenían motivos suficientes para ganar la estatuilla.

Hollywood volvió a fijarse en ella y se dio cuenta de que la Swank no había cambiado, tan solo que ya había cumplido los 30 y tenía un segundo Oscar en su vitrina. La actriz ha seguido trabajando en proyectos de todo tipo, intentó volver a los Oscar con el biopic de la aviadora Amelia Earhart y se estrelló, nunca mejor dicho, y también con “Betty Anne Waters” y “Deuda de honor”.

15º Kate Winslet por “The reader” (2009)

Kate Winslet en El lector

La actriz británica era la Rosa Benito del año 2008, llevaba en la frente la expresión “¡Es mi momento!”. Winslet, que contaba con 33 años, ya acumulaba cinco nominaciones al Oscar por “Sentido y sensibilidad”, “Titanic”, “Iris”, “¡Olvídate de mí!” y “Juegos secretos” y nadie negaba que era una vergüenza que la Academia no reconociese el talento de una actriz capaz de elevar a la categoría de arte cada una de sus interpretaciones.

Tenía dos películas con las que podría lograr dicha recompensa; la primera, “Revolutionary Road”, la adaptación de la novela de Richard Yates, dirigida por quien era su marido por aquel entonces, el oscarizado Sam Mendes, y que suponía su encuentro con Leonardo DiCaprio tras “Titanic”, y la segunda era la versión cinematográfica del libro “El lector” de Bernhard Schlink llevada a cabo por Stephen Daldry. En el primero realizaba uno de los mejores trabajos de su carrera al meterse en la piel de April Wheeler, una mujer de clase media con un matrimonio aparentemente perfecto que no era feliz y quería cambiar de vida con su marido. DiCaprio no se quedaba atrás en su composición. En el segundo interpretaba, y también de manera monumental, a Hanna Schmitz una supervisora de un medio de transporte que inicia a un adolescente en el descubrimiento de los placeres de la carne y que en cada uno de sus encuentros quiere que le lea las grandes obras de la literatura universal. Años después será acusada de estar vinculada a las SS, era una guardiana, y de permitir que 300 judías falleciesen en un incendio, ella asumirá la culpa porque le resultaba más vergonzoso admitir que era analfabeta.

El papel de Hanna fue a parar a Nicole Kidman, después de que Winslet tuviese que descartarlo al coincidirle con el rodaje de “Revolutionary Road”, pero por una carambola del destino la Kidman descubrió que estaba embarazada cuando iban a comenzar “The reader” y la Winslet ya estaba libre de ataduras por lo que pudo hacerlo. Había un problema, Kate Winslet tenía dos grandes trabajos en la carrera de premios y solamente quería promover “Revolutionary Road”, que para eso era un proyecto de la familia. Así que Weinstein decidió proponer a todo el cast en las categorías interpretativas de reparto. Cuando se anunciaron las nominaciones al Oscar (¡qué pena que Twitter aún no era el paraíso para las histéricas!), nos quedamos perplejos al ver que había entrado por “The reader” en la categoría de mejor actriz principal y su trabajo en “Revolutionary Road”, por el que se había conseguido mejores críticas y más premios, se quedó fuera.

A decir verdad ni “Revolutionary Road” ni “The reader” fueron un éxito pero la última consiguió 5 nominaciones al Oscar, entre ellas las de mejor película, dirección, actriz y guión adaptado. Finalmente se cumplió la profecía que dijo la Winslet en “Extras”, “el Oscar me lo llevaré cuando haga una película sobre el Holocausto”. Su gran rival era Meryl Streep, terrorífica en “La duda”. Las otras aspirantes eran Anne Hathaway (“La boda de Rachel”), Angelina Jolie (“El intercambio”) y Melissa Leo (“Frozen River”). Después de ganar el Oscar se llevó el Emmy por la miniserie dirigida por Todd Haynes “Mildred Pierce” y ha participado en todo tipo de producciones, desde la serie “Divergente” hasta “Un dios salvaje” de Roman Polanski, y este año volvió a los Oscar por “Steve Jobs”.

14º Sophia Loren por “Dos mujeres” (1962)

SophiaLoren

A finales de la década de los 50 la Loren ya se había convertido en la representante de la carnalidad italiana e iniciaba su estrellato en Hollywood, había firmado un contrato con la Paramount para cinco películas. “Dos mujeres” iba a ser uno de esos proyectos, con George Cukor como director y con la Magnani interpretando a la madre, Cesira, y la Loren haciendo de Rosetta, la hija. A la Magnani eso de ser la madre de la despampanante Loren, que tenía 25 años pero era tan rotunda que aparentaba más, le pareció ofensivo y se retiró del proyecto. También lo hizo la Paramount y la película pasó a gestarse en Italia, con Vittorio de Sica asumiendo la dirección. Se rebajó la edad de la hija a doce años, que fue interpretada por Eleonora Brown y que no tenía ningún tipo de experiencia. “Dos mujeres”, o mejor dicho “La ciociara”, se basa en la novela “La campesina” de Alberto Moravia y transcurría durante la Segunda Guerra Mundial narrando la historia de Cesira, una joven viuda que se verá obligada a huir de los bombardeos junto a su hija y acudir a su pueblo natal.

Cuando se estrenó el film en Italia en Diciembre de 1960 tanto la crítica como el público se quedaron conmovidos por el trabajo tan descarnado hecho por la Loren, que se alejaba completamente de su vis cómica, pero no se desprendía de su carga erótica ni poniéndose un burka al interpretar a una mujer tan marcada por el horror de la guerra. Es especialmente escalofriante la escena en la que ella y su hija son violadas por un grupo de soldados marroquíes pertenecientes al ejército francés. Meses más tarde la crítica internacional encumbró a la actriz cuando la película se presentó en el Festival de Cannes y se llevó el premio a la mejor interpretación femenina, y también arrasó con casi todos los galardones cinematográficos posteriores. A los 27 años logró que por primera vez la Academia reconociese una interpretación realizada en lengua no inglesa. Su gran oponente, fue Geraldine Page por “Verano y humo”, que fue la que se llevó el reconocimiento de la crítica usamericana, aunque no hay que dejar atrás a una inolvidable Audrey Hepburn en “Desayuno con diamantes”. Las otras aspirantes eran Natalie Wood (“Esplendor en la hierba”) y Piper Laurie (“El buscavidas”).

Tras ganar el Oscar la Loren se convirtió en una superestrella y supo ser muy inteligente al combinar sus trabajos en el cine americano y el italiano, volvió a ser nominada en 1965 por “Matrimonio a la italiana” y por si fuera poco en 1991 recibió el Oscar honorífico. No participó en “Vacaciones en el mar” pero ha sido la madrina de una línea de cruceros.

13º Cate Blanchett por “Blue Jasmine” (2014)

Cate Blanchett en Blue Jasmine

Su publicista tenía tan claro que Cate Blanchett iba ser nominada al Oscar por “Elizabeth” que reservó una cita para un servicio de peluquería y maquillaje para ese día cuando salieron las críticas del film con el que la actriz australiana se dio a conocer en el año 1998. Visión de futuro, sabía lo que tenía entre manos y desde luego que no se equivocó. Quince años después Cate Blanchett ya era una de las intérpretes más respetadas de la industria, había conseguido su primer Oscar en el apartado de mejor actriz de reparto por hacer de Katharine Hepburn en “El aviador” de Martin Scorsese, y a sus 44 años ya acumulaba otras cuatro nominaciones, por la citada “Elizabeth”, “Diario de un escándalo”, “I’m not there” y “Elizabeth: La edad de oro”.

Woody Allen pensó que ella era perfecta para interpretar a la protagonista de “Blue Jasmine”, una arribista y adinerada mujer que después de que su marido sea acusado de estafa tendrá que comenzar una nueva vida en San Francisco en donde le espera la choni de su hermana. Jasmine era un cruce entre Ruth, la mujer de Bernie Madoff, y Blanche DuBois, precisamente la Blanchett estuvo varios años representando “Un tranvía llamado deseo” bajo la batuta de Liv Ullmann. La actriz hizo que “Blue Jasmine” fuese un espectáculo al meterse en la piel de alguien tan patético y enloquecido, y que indudablemente se merecía lo que le estaba sucediendo aunque los espectadores no podíamos evitar cierta compasión, sobre todo al ver su demoledora escena final. Gracias a su interpretación la película se convirtió en un gran éxito, tanto de crítica como de público, y su trabajo fue el más alabado del 2013. “Blue Jasmine” logró tres nominaciones al Oscar, para el guión y sus dos actrices, Sally Hawkins estaba antológica interpretando a la hermana que es tan cateta que es capaz de hacerle una reverencia a su cuñado millonario.

La gran rival de Cate Blanchett era Sandra Bullock por darlo todo en “Gravity” y en la mente del señor Gonzalo la favorita era Judi Dench por “Philomena”. Las otras aspirantes eran Meryl Streep (“Agosto”) y Amy Adams (“La gran estafa americana”). Con más de 45 años Cate Blanchett es una privilegiada ya que se siguen escribiendo personajes para ella y hay alguien dispuesto a financiar esos proyectos. Su nombre es sinónimo de talento y clase. Por “Carol” de Todd Haynes estuvo en los Oscar de este año.

12º Audrey Hepburn por “Vacaciones en Roma” (1957)

Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma

El periodista Joe Bradley se enamoró locamente de la princesa Ann y el mundo de ese ángel terrenal llamado Audrey Hepburn. Inicialmente se pensó en Elizabeth Taylor o en Jean Simmons para el papel de esta aburrida princesa europea que se escapa de incógnito para descubrir la ciudad de Roma y que se enamorará de un hombre que resulta ser un periodista estadounidense. El director William Wyler se quedó impresionado cuando vio la prueba de cámara de Hepburn que era una absoluta desconocida. En aquella joven británica de origen belga vio la mezcla perfecta de encanto, inocencia y talento. Tras hacer papeles muy pequeños en el cine británico llegaría a los Estados Unidos con una oferta para protagonizar “Gigi” en Broadway. “Vacaciones en Roma” tenía como coprotagonista a Gregory Peck, que después de quedarse ojiplático con la Hepburn le pidió a Wyler que rotulasen el nombre de la actriz en los créditos a la misma altura que el suyo. El resultado final es una auténtica delicia en donde la Hepburn encandila con una interpretación tan natural y tan llena de magia que daba la sensación de que para ella también era la primera vez que vivía una aventura.

“Vacaciones en Roma” fue un gran éxito que convirtió a Audrey Hepburn en la nueva novia de América. El film consiguió 3 Oscar, mejor actriz, vestuario y argumento original, entre sus guionistas estaba Dalton Trumbo que tuvo que firmar como seudónimo ya que estaba incluido en la lista negra, y optó a 7 estatuillas, entre ellas las de mejor película, dirección y actor de reparto para Eddie Albert. A sus 23 años la Hepburn ganó el Oscar y el Tony por la obra “Ondine”. Su gran rival era Deborah Kerr por “De aquí a la eternidad”, que fue la gran vencedora de aquella edición, y las otras candidatas eran Ava Gardner (“Mogambo”), Leslie Caron (“Lili”) y Maggie McNamara (“La luna es azul”).

Lo de “Vacaciones en Roma” no era ninguna casualidad, Audrey Hepburn demostró que tenía talento para cualquier género, se ganó a pulso su condición de icono cinematográfico. Estuvo presente en los Oscar con “Sabrina”, “Historia de una monja”, “Desayuno con diamantes” y “Sola en la oscuridad”, que se optara por doblarle en “My fair lady” le costó una más que merecida nominación. Su último trabajo fue interpretando un ángel en “Always” de Steven Spielberg.

11º Liza Minnelli por “Cabaret” (1973)

Liza Minnelli en Cabaret

La hija de Judy Garland y Vincente Minnelli no tardó demasiado en demostrar que había heredado el talento de sus padres, a la edad de 19 años ya había ganado su primer Tony por el musical “Flora: The red menace”, comenzó a tener sus primeros éxitos discográficos y recibió una nominación al Oscar en 1970 por interpretar a una excéntrica adolescente en “El cuco estéril”. Su consagración le llegaría gracias a Sally Bowles y de la mano de Bob Fosse en la versión cinematográfica del afamado musical “Cabaret”. La Minnelli estaba arrebatadora en la piel de esta perdedora que trabaja como artista el cabaret Kit Kat Club en el Berlín de entreguerras y que se enamora de un chico que no tiene su sexualidad muy definida (interpretado por Michael York), y no solo estaba perfecta en las escenas musicales sino que también sabía estar a la altura en sus escenas más dramáticas.

“Cabaret” fue un acontecimiento cinematográfico en el año 1972 y convirtió a Liza Minnelli, que en aquel momento tenía 26 años, en una gran estrella. La película se alzó con 8 de los 10 Oscar a los que optaba, entre ellos los de mejor dirección, actriz y actor de reparto para Joel Grey, el maestro de ceremonias, solamente falló en las categorías de mejor película y mejor guión adaptado, pero competía con “El padrino” de Francis Ford Coppola. La gran rival de Liza Minnelli era Liv Ullmann por su trabajo en “Los emigrantes”. Las otras nominadas eran Diana Ross (“El ocaso de una estrellas”), Maggie Smith (“Viajes con mi tía”) y Cicely Tyson (“Sounder”).

A nivel cinematográfico su carrera ha sido relativamente corta, trabajó con su padre en “Nina”, con Martin Scorsese en “New York, New York” y protagonizó junto a Dudley Moore la exitosa “Arthur, el soltero de oro” ya que decidió centrarse en su faceta musical. Liza Minnelli es un icono del mundo del espectáculo, ha brillado en el cine, el teatro, la televisión y la música. Su trayectoria ha estado marcada por los éxitos y los fracasos y también por los incontables problemas de salud, muchos de ellos derivados de sus adicciones porque tal y como ella ha dicho en más de una ocasión “eso también lo llevo en los genes”.

Mary Carmen Rodríguez

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Comentarios

Nicolas07 - 08.07.2016 a las 21:54

Vamos del 10 al 1 que me muero de ganas de saber quienes estaran y quienes no.

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