Goyas 2018: La ternura académica de “La librería” y el alma gigante de “Handia” desbancan a la alabada “Verano 1993”

Goyas 2018: La ternura académica de “La librería” y el alma gigante de “Handia” desbancan a la alabada “Verano 1993”

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Querido Teo:

“La librería” ha confirmado en los Goya el cambio de tendencia que marcaron los Forqué y los CEC como antesala de los premios por antonomasia del cine español. Un triunfo que ha ido “in crescendo” (interpretaciones políticas por la situación política y social de Cataluña al margen) desde que la película se proyectó en el Festival de Valladolid, se estreno en salas y terminó convirtiéndose en un pequeño fenómeno en la cartelera de otoño. Todo ello ha terminado haciendo descarrilar a la modesta y sensible “Verano 1993”, la opción española al Oscar y que se erigía desde el Festival de Málaga como la película de la temporada, que ganando 3 Goyas (mismo número que la película de Coixet) acaba teniendo un sabor a derrota. Eso sí, el músculo lo ha sacado “Handia” que, gracias a ser una película pequeña en intenciones pero grande en sentimientos y en valor técnico, ha arrasado con 10 premios dando visibilidad a una película que lo merece y también dando alas a la carrera futura que tengan su equipo de directores y guionistas.

Isabel Coixet se convierte en la primera mujer en ganar dos veces tanto en mejor película como en mejor dirección (su anterior triunfo fue por “La vida secreta de las palabras” en 2006) estando la Academia más del lado del público y la industria que de la crítica (que tenía en “Verano 1993” la película más celebrada del año). Un reconocimiento lleno de emotividad cuando la directora ha homenajeado a su madre cuando ésta le alentaba a seguir interesánose por la cultura cuando ésta le decía a su padre: “Deja a la niña que lea, que de algo le servirá” y también se lo ha dedicado a las personas que siguen llenando las salas de cine y las librería. Eso sí, una vez más se ha demostrado ese chovinismo español que ha impedido que Emily Mortimer y Bill Nighy se llevaran el premio a pesar de estar en la película de la noche. “Handia”, por su parte, se convierte (batiendo a los 9 Goyas de “Un monstruo viene a verme”) en la película con más premios sin conseguir el galardón de mejor película. En las categorías de interpretación no ha habido sorpresas y los premios han sido para Javier Gutiérrez por “El autor” y Nathalie Poza por “No sé decir adiós” como protagonistas y David Verdaguer por “Verano 1993” y Adelfa Calvo por “El autor”. Eneko Sagardoy por “Handia” y Bruna Cusí por “Verano 1993” se han hecho con los premios de revelación. Carla Simón sí que ha obtenido el de dirección novel: “Dedico el Goya a mis padres biológicos y a todos los de su generación que murieron por sida. Quiero dar fuerza a toda la gente con VIH, no debería ser un estigma, no pasa nada”.

Los premios claves de la noche han estado en las categorías de guión, sobre todo con el hecho de que Carla Simón perdiera el premio al mejor guión original (uno de los que parecían más factibles para “Verano 1993”) y en que Isabel Coixet tuviera en el apartado de adaptado el trampolín para alzarse con el triunfo en el que es el segundo año (tras 2004 con Icíar Bollaín y Ángeles González-Sinde) en el que dos mujeres copan el palmarés en las categorías de dirección. Reyes Abades no ha podido ganar un Goya de manera póstuma (ha habido un recuerdo en pie hacía él antes de entregar el premio de efectos visuales) y muy comentados los premios de cortometrajes tanto para los valorados “Madre” de Rodrigo Sorogoyen (ficción), confirmando que habrá largometraje, “Los desheredados” (documental), proyectado en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, y “Woody & Woody” (animación) en un año en el que, tan sensibilizados por los acosos hacia las mujeres, ha chirriado un poco (al margen de su calidad) un premio para una cinta que rinde tributo a un Woody Allen que se encuentra en una delicada situación con la polémica que ha recuperado del pasado uno de los episodios que más tacha la imagen que se tiene del director. La “rebeldía, resistencia y amor” de la chilena “Una mujer fantástica” ha sido la mejor película extranjera de habla hispana, “The square” la mejor película europea y “Tadeo Jones 2: El secreto del rey Midas” la mejor película de animación.

La estrella de la noche ha sido Julita Salmerón que ha subido al escenario (ayudada por Javier Bardem al que ha definido como “el hombre más guapo después de mi marido”) junto a su hijo Gustavo para recoger el premio al mejor documental a “Muchos hijos, un mono y un castillo”, una de las sensaciones del final del año pasado, agradeciendo estar allí a pesar de considerarse entre tanta estrella “una persona insignificante” y “perder seis kilos para la ocasión”. Con su gracia, verbo, ingenio y la experiencia de los años vividos, Julita se ha metido al público en el bolsillo (tanto a los que ya la conocían como a los que no) agradeciendo a todos el cariño y “regalándole” el Goya a su hijo al que por su peso y aspecto ha llamado “monstruito” y preocupada por el hecho de que ya no va a poder salir a comprar con su carrito sin que le paren por la calle.

Tanto ella (como las apariciones de Cristina Castaño y Pepa Charro en sendos discursos feministas y la rutilante representante de actores Paquita Salas presentando actriz revelación) han dado algo de vida a una ceremonia llena de silencios incómodos, chistes sin gracia, humor cáduco y plano sentido del ritmo que ha provocado que la pareja formada por Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla no dejen nada para el recuerdo (naufragando al coger el protagonismo tras aparecer en pequeñas dosis en anteriores ediciones) llegando al esperpento con su sketch de “Actores primarios”, la “Sala de agradecer” con el chiste recurrente de los discursos de Karra Elejalde, o las obviedades reivindicando el papel de la mujer: “Sólo tres señoras han ganado el premio a mejor director. Cuatro si contamos a Álex de la Iglesia, él dice que es una señora”, mencionando a Kevin Spacey y diciendo que había sido borrado de la ceremonia, skypeando con un Carlos Boyero criticando su labor de presentadores y dedicándoles a ellos “cariñosas” palabras (“Es como el parto de un caballo que es una cosa bonita pero que da asco”), o con un repaso a las cinco nominadas concluyendo que en catalán todo suena mejor, que Ernesto Sevilla estuvo poseído como la protagonista de “Verónica” pero que pasó desapercibido por coincidir con las fiestas de su pueblo, que Froilán está viviendo al máximo para poder escribir un libro (o audiolibro) como hace el autor de la película de Manuel Martín Cuenca, o que los Javis tienen suerte de llamarse así y no “los Gregorios”. Todo redondeado con una vomitera de Joaquín Reyes a El Langui y continuos fallos de realización, micrófonos abiertos y enfocando persistentente a una de las operadoras de cámara de la ceremonia.

Sencillamente bochornoso en el que lo único destacable ha sido el paseo por el patio de butacas de Reyes buscano la complicidad de algunos nominados como Emily Mortimer incluso hablando en vasco (“Espera Emily, que Paco Plaza se que ha quedado mortimer”), Antonio de la Torre o los Javis, el guiño a los móviles con la percha del éxito taquillero de “Perfectos desconocidos”, lo que ha permitido jugar con algunos miembros ilustres de la platea como Julita Salmerón, José Luis Perales, Penélope Cruz, José Mota, Emily Mortimer o Javier Gutiérrez. También salvaremos la claridad y fuerza del discurso presidencial (recordando a la convaleciente Yvonne Blake) de Mariano Barroso y Nora Navas (con el consabido recordatorio al gobierno de ese 21% de IVA que sigue haciendo daño a la industria): “Derrotando la superioridad de género derrotaremos el monstruo de la violencia contra las mujeres”, el sketch protagonizado por las musas del cine español (y cómo ayudan a dar ideas a Cuerda, Bayona o Coixet), la sencilla y delicada interpretación por parte de Marlango de las canciones nominadas y el Goya de Honor entregado a una Marisa Paredes que ha dicho a su cabezón: “Por fín nos vemos la cara tu y yo”, y recordando algunos momentos cumbres de su carrera: “He tenido la fortuna de que muchos directores confiaran en mí y ellos de que yo confiara en ellos”, e incluso de su labor como Presidenta de la Academia: “Volvería a repetir el discurso como presidenta en la gala del No a la guerra”.

En definitiva, una ceremonia olvidable como espectáculo televisivo (dando varios pasos hacia detrás que exigen una reflexión), con intentos de parecerse a los Globos de Oro en su punto de reivindicación feminista (el negro se sustituyó por abanicos y habiendo pullas a que en una gala tan de mujeres fueran dos hombres los presentadores) y con un palmarés que principalmente se centra en tres películas en un año de cosecha variada pero que, ante la falta de nombres consagrados y con la aparición de nuevas voces, quedará como un año de transición, de promesas que habrá que ver como evolucionan en el futuro, y de esa necesaria variedad temática y de géneros (que desmonta algunos tópicos de nuestro cine) y que se ha demostrado tanto en las películas nominadas como en las distintas lenguas en las que han estado habladas.

Película: La librería

Director: Isabel Coixet (La librería)

Actor: Javier Gutiérrez (El autor)

Actriz: Nathalie Poza (No sé decir adiós)

Actor de reparto: David Verdaguer (Verano 1993)

Actriz de reparto: Adelfa Calvo (El autor)

Actor revelación: Eneko Sagardoy (Handia)

Actriz revelación: Bruna Cusí (Verano 1993)

Director novel: Carla Simón (Verano 1993)

Guión original: Aitor Arregi, Andoni de Carlos, Jon Garaño y José Mari Goenaga (Handia)

Guión adaptado: Isabel Coixet (La librería)

Música: Pascal Gaigne (Handia)
Canción: “La llamada” (La llamada)
Dirección de producción: Ander Sistiaga (Handia)
Montaje: Laurent Dufreche y Raúl López (Handia)
Fotografía: Javier Agirre Erauso (Handia)
Dirección artística: Mikel Serrano (Handia)
Vestuario: Saioa Lara (Handia)
Maquillaje y peluquería: Ainhoa Eskisabel, Olga Cruz y Gorka Aguirre (Handia)
Sonido: Aitor Berenguer, Gabriel Gutiérrez y Nicolás de Poulpiquet (Verónica)
Efectos visuales: Jon Serrano y David Heras (Handia)
Película de animación: Tadeo Jones 2: El secreto del rey Midas
Película extranjera de habla hispana: Una mujer fantástica (Chile)
Película europea: The square (Suecia)
Documental: Muchos hijos, un mono y un castillo
Cortometraje de ficción: Madre
Cortometraje de animación: Woody & Woody
Cortometraje documental: Los desheredados

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Las películas ganadoras

* Handia: 10 Goyas (actor revelación, guión original, dirección de producción, fotografía, música, dirección artística, montaje, vestuario, maquillaje y peluquería, efectos visuales)
* La librería: 3 Goyas (película, director, guión adaptado)
* Verano 1993: 3 Goyas (actor de reparto, actriz revelación, director novel)
* El autor: 2 Goyas (actor, actriz de reparto)
* No sé decir adiós: 1 Goya (actriz)
* La llamada: 1 Goya (canción)
* Verónica: 1 Goya (sonido)

Nacho Gonzalo

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