In Memoriam: Bob Hoskins, un gruñón versátil y carismático

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Querido Teo:

Nos ha sorprendido la noticia del fallecimiento del actor Bob Hoskins a los 71 años, del que no sabíamos nada desde hace casi dos años cuando se anunció su retirada del cine debido a la enfermedad del Parkinson. Y es que, aunque su gran época ya había pasado, siempre le recordaremos por su titánico trabajo como detective Eddie Valiant en “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” (1988), película en la que demostraba su talento y versatilidad frente a esa maraña de efectos y personajes animados perfectamente sincronizados que convierten a la cinta de Zemeckis en uno de los grandes hitos del cine de esa década. Sólo un año antes había sido candidato al Oscar por “Mona Lisa”, el papel que más reconocimiento le dio al conseguir una nominación al Oscar y un Globo de Oro por interpretar a ese chófer George (entre lo tierno y lo duro) que se enamoraba de una prostituta y que por ella se embarcaba en toda una odisea propia del mejor cine negro en la cinta de Neil Jordan.

Bob Hoskins llegó como favorito al Oscar en 1987 pero se topó con esa fea costumbre de la Academia de saldar deudas pendientes, a veces en el peor momento, en vez de premiar a la mejor interpretación. Ganó Paul Newman por “El color del dinero” en su madurez y en su octava nominación. Hoskins había ganado todos los premios de la temporada empezando por el Festival de Cannes y pasando por la Asociación de Críticos de Los Angeles, Nueva York, Boston y la NSFC, para culminar con el Globo de Oro (volvería a ser candidato en 1989 y 2006 por sus trabajos con Zemeckis y Frears) y el Bafta (premiado en su tercera nominación por una película tras las candidaturas cosechadas por “El largo viernes santo” en 1982 y “Cónsul honorario” en 1984).

Su primer gran éxito vino en la televisión en la serie “Pennies from heaven” (1974) como músico fracasado que creaba sus propios mundos imaginarios herederos del mejor Broadway, interpretación que también le valdría su primera nominación al Bafta. En cine ya le vimos posteriormente en otros trabajos como manager en “Pink Floyd The Wall” (1982), “Cotton Club” (1984), “Brazil” (1985), “Dulce libertad” (1986), “Réquiem por los que van a morir” (1987), “Sirenas” (1990) o “La noche de los cristales rotos” (1991), pero fue su rol de gangster en “El largo viernes santo” en esos primeros 80 el que sirvió para comenzar a etiquetarle en el mundo gangsteril y a darle presencia en pantalla, provocando que estuviera a punto de interpretar a Al Capone en “Los intocables de Eliot Ness” y, cuando finalmente Robert De Niro se hizo con el papel, Brian De Palma le envió un cheque de 20.000 libras y una nota de agradecimiento por las molestias.

Llegaría uno de sus mayores éxitos populares interpretando a Smee en “Hook” (1991). En la película de Spielberg dotaba al personaje de una profundidad y un carisma alejado del texto original y, por supuesto, de la versión animada de Disney construyendo todo un robaescenas clave en la cinta y que formaba un estupendo tándem que hizo las delicias del público familiar junto al Garfio de Dustin Hoffman. Fue el icónico personaje de videojuego en “Super Mario Bros.” (1993) (calificado por él como su peor película, a pesar de que como buen actor británico puso todo el empeño en pantalla) y también su físico contribuyó a que pudiera encarnar a Benito Mussolini en el telefilm de 1985, a J. Edgar Hoover en la película “Nixon” (1995) de Oliver Stone, a Sancho Panza en un telefilm del año 2000 con John Lithgow de hidalgo manchego y dirigido por David Yates, y a los mismísimos Nikita Khrushchev antes de llevar las riendas de la Unión Soviética en la ambiciosa producción europea “Enemigo a las puertas” (2001) de Jean-Jacques Annaud y Juan XXIII en un telefilm de 2003. Hoskins también dirigió dos películas como “El enigma del hechicero” (1988) y “Rainbow” (1995).

Actoralmente volvió a destacar en la intensa “El viaje de Felicia” (1999), donde bajo su tranquila apariencia se encontraba un depredador sexual, el telefilm sobre David Copperfield de ese mismo año, la elegiaca historia de amistad “Last orders” (2001) junto a Michael Caine y Tom Courtenay y que reportó al quinteto actoral nominación en los premios del cine europeo, como cómplice de Jennifer López en la fábula amorosa “Sucedió en Manhattan” (2002), “La feria de las vanidades” (2004), “Beyond the sea” (2004), “Danny the dog” (2005), empresario teatral frente a Judi Dench en “Mrs. Henderson presenta” (2005), como corrupto con el que se topa el Superman televisivo en “Hollywoodland” (2006), prestando movimientos en la animada “Cuento de Navidad” (2009) volviendo a coincidir con Zemeckis, en la feminista “Made in Dagenham” (2010) y como uno de los enanos de “Blancanieves y la leyenda del cazador” (2012). En España fue premiado en la Seminci de Valladolid por “Mona Lisa” en 1986 y recibió el premio Donostia del Festival de San Sebastián en 2002.

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Nacho Gonzalo

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Comentarios

EBER - 01.05.2014 a las 00:44

Adios a una gran parte de mi infancia, era mi actor favorito y a él le debo mi primera experiencia cinematográfica con roger rabbit, nunca te olvidaremos.

Manuel - 01.05.2014 a las 02:27

No creo que sea fea la costumbre de saldar deudas pendientes en los Oscar. Si no fuera por eso leyendas como Paul Newman, Kate Winslet, Al Pacino y Susan Sarandon no tendrían Oscar. Hasta hubiera sido mejor dárselo a Peter O´toole hace unos años por una carrera de papeles extraordinarios que a Forest Whitaker por el único papel destacable que ha hecho y que hará.

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