Las listas de Moriarty: Futbolistas que juegan a ser actores (malos)

Las listas de Moriarty: Futbolistas que juegan a ser actores (malos)

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Querido Teo:

En el Reino Unido sólo hay dos cosas que son capaces de ponernos de acuerdo a todos los british: La crítica a la Casa Real y los partidos de fútbol de la selección. Todo a pesar de que he tenido muy buena relación con los Windsor, especialmente con la mujer de uno de ellos con la que tuve el placer (nunca mejor dicho) de compartir algo más que palabras. Pero eso ya te lo contaré otro día más tranquilamente…

Sin embargo, todo lo relacionado con el deporte del balón se me escapa de “los pies” y eso que he hecho esfuerzos por intentar comprenderlo. Sin ir más lejos, la semana pasada decidí bajarme al pub que hay en frente de mi casa a ver el partido que disputaban la selección inglesa y del que dependía su clasificación para el próximo Mundial (bueno, tengo que reconocer que el principal motivo de mi presencia era otro, pero ya sabes que a mí no me gusta hablar de líos de faldas…). El lugar estaba a rebosar de gente que gritaba coléricamente cada acción que ocurría en el encuentro y, a pesar de que no puedo negar que el hecho de poder beber una cantidad ingente de pintas de cerveza solo, sin parecer un psicópata trastornado, me gustó, a mis ojos de neófito del “deporte rey” sólo era capaz de ver cómo 22 hombres en su mayoría tatuados completamente, y con unos looks dignos de ser estudiados, corrían de un lado para otro sin ningún tipo de sentido.

No obstante, y visto lo visto, lo que está claro es que los futbolistas se han convertido en la versión siglo XXI de lo que antiguamente fueron los gladiadores del Imperio Romano, los actores del Hollywood dorado o los cantantes de rock & roll de los sesenta y setenta. Ninguno destaca por su nivel cultural o por su educación exquisita (más bien todo lo contrario), pero cualquiera de sus gestos, modas o comentarios, son imitados por millones de personas a lo largo del planeta. El dinero no supone ningún problema para ellos, por lo que son capaces de gastarse cantidades ingentes en el último deportivo que han diseñado hasta aparecer en el programa televisivo de moda con unos pantalones rotos de alguno de esos diseñadores marcianos. Sobra decir que no hay top model, cantante del momento, o presentadora de TV show con medidas áureas que se les resista y que no estén dispuestas a abandonar a sus parejas por pasar (y contar vía exclusiva) una noche loca con el balón de oro del momento.

Este momento de gloria para el macho balonpédico no ha pasado desapercibido para los todopoderosos magnates de Hollywood y, a falta de la gran película que muestre el mundo del fútbol (la única que quizás pueda salvarse sea “The dammed united”), no hay productor que no se derrita por la presencia, aunque sea sólo unos segundos, de alguna de las estrellas del momento. De un tiempo a esta parte, el nombre de los deportistas compite con los grandes actores (si es que quedan) por ocupar un espacio importante en el cartel del último estreno de moda y su presencia en la película es usada como uno de los principales reclamos para publicitarla.

Les hemos visto poniendo voz a personajes de dibujos animados (gracias a su gran dicción y magníficos dotes de comunicación), realizando cameos torrentianos a diestro y siniestro, incluso lanzándose a carreras como actores, más o menos serias, una vez que cuelgan las botas (los ejemplos de Eric Cantona y Vinnie Jones con unas cuantas películas a sus espaldas son el más claro ejemplo de ello). Si Michael Jordan, Michael Schumacher y Mike Tyson se divirtieron paseándose por los platós, ¿por qué no lo van a hacer los Andrés Iniesta, Iker Casillas o David Beckham?

Andrés Iniesta en “¿Quién mató a Bambi?” (Santi Amodeo, 2013)

Tras su experiencia dando voz (y aspecto) al pirata albino de la cinta de animación de la factoría Aardman, “¡Piratas!”, colaboró con WWF en la reforestación del bosque de Júcar (localidad bautizada como “pueblo pitufo”) en la promoción de la última aventura de los diminutos seres azules. Era lógico pensar que el siguiente paso en su relación con el séptimo arte, era protagonizar un papel en alguna película, y ese momento le ha llegado de la mano de la comedia de enredo “¿Quién mató a Bambi?”.

Aunque su aparición no deja de ser testimonial, y no tiene prácticamente peso en la película, el trailer de la última aventura cinematográfica de Santi Amodeo se ha encargado de recalcarnos su presencia como si la de un resucitado Humphrey Bogart se tratara. El bueno de Andresito no creo que termine convirtiéndose en un alumno aventajado del método Stanislavski, pero seguro que no será la última vez que aporte su energía y vitalidad a algún personaje (modo ironía off).

Película en la que nos gustaría verle: “Los mercenarios 5”

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Pelé en “Evasión o victoria” (John Huston, 1981)

El considerado como mejor jugador de la Historia del fútbol tuvo un papel relevante como prisionero del ejercito nazi en “Evasión o victoria”, compartiendo barracón con un dream team de la época (Ardiles, Bobby Moore, Kazimierz Deyna, Paul Van Himst, Mike Summerbee, Hallvar Thoresen, Co Prins, Werner Roth, etc…).

Basada en la historia real del equipo ucraniano FC Start, que durante la época del III Reich osó derrotar al equipo más potente de Alemania en el recordado como “partido de la muerte”, a pesar de estar bajo amenazas de torturas y arresto en campos de concentración (se dice que alguno de ellos murieron en el cautiverio posterior). Esta versión actualizada de “La gran evasión”, no sólo contó con el papel destacado de los futbolistas sino que estaban comandados por el gran Michael Caine, que hacía un homenaje descarado a Bobby Moore. Entre el once titular del equipo aliado, no podemos olvidar al guardameta que estaba interpretado por un Sylvester Stallone post-Rocky y pre-Rambo, del que dicen las malas lenguas que no ayudó a mantener un buen ambiente durante el rodaje en una ciudad como Budapest, donde el régimen comunista estaba muy latente.

Película en la que nos gustaría verle: En el remake futbolero de “Battle Royale” (con Maradona como co-protagonista)

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Iker Casillas en “En fuera de juego” (David Marqués, 2011)

Desde su debut adolescente en la portería del Real Madrid hace ya más de una década, Iker se ha convertido en el yerno que todo suegro y suegra quiere tener. Su momento de mayor exaltación tuvo lugar durante la celebración de la victoria en el pasado Mundial de Sudáfrica, donde su beso en directo ante millones de televidentes a su pareja periodista le convirtió en portada y en titular de todo tipo de publicaciones y telediarios.

Junto al argentino Martín Palermo y el periodista Jose Ramón de la Morena, Iker se interpretó a sí mismo en esta comedía de enredo donde un representante de chavales interpretado por Fernando Tejero (que ya tuvo un primer contacto con el fútbol en las películas “Días de fútbol” y en “El penalti más largo del mundo”) cree que ha dado el pelotazo de su vida cuando descubre que uno de sus representados es seguido por el Real Madrid.

Película en la que nos gustaría verle: Según algunos sería el ideal para interpretar el remake de “Casi un ángel”, mientras que para otros protagonizaría “El topo”.

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David Beckham en “Quiero ser como Beckham” (Gurinder Chadha, 2002)

El recientemente retirado del circo del balón (técnicamente lleva prejubilado desde que abandonó el Real Madrid) tiene todas las papeletas para ser el primer jugador en convertirse en estrella de Hollywood. Sus años en Los Ángeles y su magnífica relación con Tom Cruise, que ha ejercido de cicerone, le han valido para rodearse y codearse con las estrellas más deslumbrantes del firmamento cinematográfico.

Hasta que llegue ese momento (que parece que está más cerca que nunca porque se rumorea que interpretará al villano de “Kingsman: The secret service”), tendrá que conformarse con dar origen al argumento de la película donde Keira Knightley tuvo su primer papel protagonista. En ella, con el MacGuffin de convertirse en la versión femenina de David Beckham, nos cuentan la relación entre dos amigas adolescentes de culturas muy diferentes en la Inglaterra de los 90. Aunque David es mencionando y visto a través de vídeos, posters, revistas,… durante todo el metraje, hay que esperar a los momentos finales para poder disfrutar de su presencia… aunque sea de espaldas.

Película en la que nos gustaría verle: “007 al servicio de una Spice Girl”.

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Alfredo Di Stefano en “La saeta rubia” (Javier Setó, 1956)

En la España de los años 50, donde casi todo giraba en torno al mundo del fútbol o de los toros, nadie dudó en rodar una película con el gran pelotero del momento, Alfredo Di Stefano, como protagonista y acompañado de uno de sus compañeros de equipo (Jacinto Quincoces) y, un todavía secundario, Antonio Ozores. El actual presidente de honor del Real Madrid se interpretó a sí mismo en otro claro ejemplo de comedia de la época, donde se convertía en el entrenador de unos chavales de barrio y a los que, a pesar de un percance inicial con robo de cartera incluido, convierte en jugadores del equipo “La saeta”.

La rivalidad que mantuvo en el terreno de juego con el blaugrana Ladislao Kubala la continuaron en la salas de cine con el protagonismo de éste último en “Los ases buscan la paz”, donde a modo de biografía narraba todas las peripecias que había vivido (con escapada clandestina de su país incluida) hasta que llegó a jugar con el Barcelona y la selección española.

Película en la que nos gustaría verle: Está claro que, a sus 87 años, Di Stefano ya no tiene energía para volver a actuar, pero no nos extrañe que en no mucho tiempo veamos en la sobremesa de alguna cadena privada, una telenovela basada en su relación con su actual pareja, con su no-boda como colofón.

“El mal nunca duerme, simplemente se echa la siesta”.

James Moriarty

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