Philip Roth, el radiógrafo de la furia sexual masculina

Philip Roth, el radiógrafo de la furia sexual masculina

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Querido primo Teo:

A la edad de 85 años nos ha dejado Philip Roth uno de los escritores más emblemáticos que ha tenido la literatura usamericana durante la segunda mitad del siglo XX. El eterno candidato al premio Nobel de Literatura falleció en la noche de este pasado martes 22 de Mayo en Manhattan de una insuficiencia respiratoria. Ha sido la revista The New Yorker, que le tenía en sus filas como colaborador, la que se ha encargado de dar a conocer este deceso. Con él se va un cronista de la historia estadounidense y también alguien que supo diseccionar como pocos la furia sexual masculina.

Nació el 19 de Marzo de 1933 en Newark (Nueva Jersey) y era el hijo de un matrimonio de descendientes de emigrantes judíos de Europa del Este. Se licenció por la Universidad de Bucknell (Pensilvania) y logró el posgrado en Literatura Inglesa por la Universidad de Chicago en donde llegó a impartir clases de escritura creativa, algo que también hizo en las universidades de Iowa, Pensilvania y Princeton.

El sexo, el deseo, la vejez, la muerte y el judaísmo fueron los temas que marcaron su obra y hay que destacar que él detestaba que le etiquetaran como “judío-americano” ya que consideraba que no escribía judío sino estadounidense.

Publicó su primera novela en 1959, “Adiós, Colón”, pero tendría que esperar una década para que se convirtiera en un autor de culto y en alguien que no sólo conseguía vender libros sino también generar controversia. Fue con “El lamento de Portnoy” en donde plasmaba las obsesiones sexuales de Alexander Portnoy, un joven judío apegado a su madre y con serios problemas a la hora de relacionarse con las mujeres. Con su llamada “trilogía americana” conformada por “Pastoral americana” (premio Pulitzer en 1997) “Me casé con un comunista” (1998) y “La mancha humana” (2000) se consagró como el gran escritor estadounidense de finales del siglo XX. Al margen de este tríptico también hay que mencionar “La conjura contra América” del 2004 en donde relataba una historia alternativa en donde el aviador Charles A. Lindbergh, antisemita y aislacionista, se hace con la presidencia de los Estados Unidos.

Aparte de recibir el Pulitzer fue galardonado con 2 National Book Awards, 2 National Book Critics, 3 PEN/Faulkner Awards, 1 Man Booker International y en el 2012 fue reconocido con el Príncipe de Asturias de las Letras. Ese mismo año anunció su retirada siendo “Nemesis”, publicada en 2010, su última novela, y hace un año salió a la luz “¿Por qué escribo?”, una colección de ensayos escritos entre 1960 y 2013.

El éxito de ventas le convirtió en un objeto de deseo para Hollywood. En 1960 uno de sus relatos, “The contest for Aaron Gold”, se convirtió en un episodio de la emblemática “Alfred Hitchcock presenta”, y ese mismo año “Expect the Vandals” fue llevado por Joel M. Rapp a la gran pantalla en “Battle of Blood Island”   y en 1969 Ali McGraw y Richard Benjamin protagonizaron “Complicidad sexual” de Larry Peerce en donde se trasladaba “Adiós, Colón”, la primera de sus novelas. El mismo actor se convirtió en el rostro de Alexander Portnoy en el film “Portnoy´s complaint” (1972) que realizó Ernest Lehman y que fue un absoluto desatre.

Aunque la obra de Roth tiene ingredientes muy atractivos, como por ejemplo su fuerte carga sexual, el monólogo interior que viven sus protagonistas lo convierte en un material anticinematográfico y sus adaptaciones han gozado de muy poco éxito. Por ese motivo tan sólo siete de sus novelas han tenido su hueco en la gran pantalla. En 2003 Anthony Hopkins y Nicole Kidman encarnaron a Coleman Silk y Faunia Farley en “La mancha humana” de Robert Benton, que apenas tuvo trascendencia a pesar de los ingredientes que manejaba. Algo similar le sucedió a Isabel Coixet cuando dirigió a Ben Kingsley y Penélope Cruz en “Elegy” (2008) basada en “El animal moribundo”. Al Pacino se puso a las órdenes de Barry Levinson en“La sombra del actor” (2014) cuyo germen fue “La humillación” que pasó con más pena que gloria.

La que gozó de muy buenas críticas fue “Indignation” (2016), el primer largometraje de James Schamus, habitual productor y guionista de Ang Lee, y que aquí en España no llegó a pasar por los cines teniendo su estreno directamente en DVD y VOD. Y no se puede decir lo mismo de “American pastoral” (2016) con la que el actor Ewan McGregor debutó en la dirección (hay que decir se vio forzado a ello tras el abandono de Phillip Noyce) y que fue completamente destrozada por la crítica.

Mary Carmen Rodríguez

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