“Call me by your name”

“Call me by your name”

1 Sarcofago2 Sarcofagos3 Sarcofagos4 Sarcofagos5 Sarcofagos (4 votos, media: 4,25 de 5)
Cargando…

Deja tu comentario >>

La web oficial.

El argumento: Elio Perlman, un joven de 17 años, pasa el cálido y soleado verano de 1983 en la casa de campo de sus padres en el norte de Italia. Se pasa el tiempo holgazaneando, escuchando música, leyendo libros y nadando hasta que un día el nuevo ayudante americano de su padre llega a la gran villa. Oliver es encantador y, como Elio, tiene raíces judías; también es joven, seguro de sí mismo y atractivo. Al principio Elio se muestra algo frío y distante hacia el joven, pero pronto ambos empiezan a salir juntos de excursión y, conforme el verano avanza, la atracción mutua de la pareja se hace más intensa.

Conviene ver: “Call me by your name” viene siendo sensación de la temporada desde que se pudo ver en Sundance, Berlín y Toronto. La cinta de Luca Guadagnino es una de las propuestas más naturistas, sensibles y auténticas que hemos podido ver en el cine reciente. La sensación del despertar iniciático llevada de una manera orgánica y perfectamente reconocible para todo aquel que ha vivido ese verano de revolución hormonal y que termina definiendo la personalidad de ahí en adelante. Es lo que le pasa a Elio, un adolescente de 17 años, en sus vacaciones veraniegas en una casa de la Riviera italiana a la que llega un invitado de sus padres, un joven de 24 años estudiante de la cultura griega con aire de despreocupado “bon vivant” que acabará revolucionando a todos los niveles a Elio en un viaje emocional y físico en el que se descubrirá a sí mismo en su manera más auténtica en unos días de chapuzones, verbenas con los amigos, experiencias sexuales y esa cierta sensación de necesario reposo y modorra que da el calor del verano que parece crear un microcosmos de irrealidad respecto a la rutina habitual pero que termina siendo un “carpe diem” y también el momento en el que, con la vida a otro ritmo, uno puede descubrirse más a sí mismo y también los pequeños (y grandes) placeres de la vida que van desde zambullirse en un lago, escuchar música, recorrer en bici un paisaje idílico, disfrutar de una buena conversación o, por supuesto, los más orientados a la compañía cómplice, al amor o al sexo. Este despertar iniciático, melancólicamente idealizado, transcurre casi sin darnos cuenta derivando en un tímido tonteo que termina descolocando a los personajes envalentonados por una pasión que les hace sentirse invencibles el uno con el otro complementándose a través de las dos fases de la juventud que cada uno vive; la iniciática y la de consolidación. Sin la química y naturalidad de Timothée Chalamet y Armie Hammer esta película no hubiera sido posible ya que en ella se sustenta la reparadora e hipnótica puesta en escena de Luca Guadagnino (influido por su maestro y amigo Bernardo Bertolucci), primorosa en estilo y en detalles de cada personaje y cada objeto o sensación que puebla cada escena, y un guión directo pero a fuego lento en el que las iniciales brasas de la atracción van desatando la llama del amor y la pasión en un medido guión de James Ivory en el que se agradecen pizcas de humor y escenas tan lúdicas como costumbristas que ayudan a esa sensación de que somos unos invitados más a esa casa de la Riviera formando parte de su ecosistema. A la película sólo puede achacársele cierta superficialidad pija en algunos momentos y en que la definición de los personajes femeninos no sea tan profunda como la de los masculinos que es donde se pone el foco emocional de la historia siendo ellas meros peones en este tablero. Elio y Oliver son dos personajes que marcarán la carrera tanto de Chalamet, que tira de carisma y desparpajo no dando la sensación de que sea una actuación y aguantando como un maestro los primeros planos y las escenas llenas de matices en las que el desenfreno de su impulso se revuelven con el remordimiento y la frustración, como de un Hammer que por fin ha podido demostrar su habilidad actoral después de que Hollywood se empeñara sin éxito en convertirlo en héroe de acción. A destacar también a Michael Stuhlbarg como el padre de Elio que destila bonhomía y cierta despreocupación durante el metraje para después revelarse en una conversación final con su hijo que redondea la película añadiéndolo profundidad y segundas lecturas (el papel de los padres juega aquí un papel quizás demasiado ilusoriamente liberal y despreocupado) junto a un epílogo que, en vez de ser un pegote, en esta ocasión sirve para cimentar la constatación de cómo esa pasión forjará el futuro de cada uno de ellos con un plano final a cargo de Chalamet que es toda una clase magistral como actor a sus escasos 22 años haciendo sentir en su rostro todo lo que ha vivido el personaje en ese torbellino emocional y romántico. “Call me by your name” es la consolidación tanto en estilo como en narración de un director destinado a seguir contando grandes historias con personajes vulnerables rodeados de un ambiente de pasión por el arte, la carnalidad y la vida. La misma que mantienen entre sí Elio y Oliver y la que habrá que comprobar si sirve de lanzadera o no de cara a la carrera de premios en el caso de que la conmoción gota a gota que deja esta película (tanto de sudor como de jugo de melocotón) siga calando como un clásico contemporáneo sobre la iniciación a la vida, sus placeres y sus dramas y alicientes tan universales y necesarios como el amor, la complicidad y el encontrarse a uno mismo.

Conviene saber: 4 nominaciones al Oscar 2018 (película, actor, guión adaptado, canción) y nuevo trabajo del director Luca Guadagnino (“Yo soy el amor”, “Cegados por el sol”) adaptando con James Ivory la novela de André Aciman.

La crítica le da un NUEVE

¿Compartes?:
  • email
  • PDF
  • Print
  • RSS
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • FriendFeed
  • LinkedIn

Comentarios

Jv - 31.01.2018 a las 17:41

La he visto y me ha parecido una película bien hecha y preciosista. Desde luego el pueblo, la casa, la vegetación son un personaje más. Transmite muy bien el calor y el verano como esa época en que nos relajamos y tenemos tiempo para ser más nosotros y buscarnos mejor, para hacer las cosas que de verdad nos gustan y no las que debemos hacer.

Me habría gustado que pasaran más cosas, al principio tarda el filme en arrancar y ciertamente los personajes femeninos y los padres quedan muy desvaídos y poco creíbles. Una película buena, pero no de Óscar y desde luego no le daría más de un 7 por las carencias y hasta falta de originalidad en la forma de contar la historia. Lo mejor: los actores.

Lcg - 01.02.2018 a las 23:45

Una MARAVILLA! Una JOD*** MARAVILLA! No me pudo gustar más y no puedo estar más de acuerdo con el 9

  • Nombre
  • Correo Electronico
  • Comentario