“Lo que esconde Silver Lake”

“Lo que esconde Silver Lake”

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La web oficial.

El argumento: En su apartamento de urbanización prototipo de Los Angeles, Sam anda por la vida muerto de aburrimiento. Ningún aliciente hasta ese día en que descubre a una nueva vecina sexy, deslumbrante, inquietante, misteriosa y, de repente, desaparecida. Y aún hay mayores rarezas esperando a Sam, porque por el barrio anda suelto un asesino de perros…

Conviene ver: “Lo que esconde Silver Lake” es la apuesta molona y desvergonzada de David Robert Mitchell. En su tercera película como director, tras “El mito de la adolescencia” e “It follows”, ha reventado de modernidad un cine habitualmente aborregado por la densidad y el clasicismo, no dejando de ser una buena noticia que el nuevo cine USA valiente y transgresor saque cabeza. “Lo que esconde Silver Lake” es una de las bizarradas más locas del cine “indie” reciente pero termina conquistando sobre todo por su frescura genuina llena de referencias a la cultura pop de cómics, cine y música a cargo de un protagonista excitado por su sensual vecina y de la que va en su búsqueda cuando ésta desaparece tras una noche juntos conformando un thriller paranoico y excitante por un Los Angeles que nos lleva directamente al marco heredero del cine negro con estética pop ochentera y noventera y con claras referencias a “La ventana indiscreta” de Alfred Hitchcock, “Terciopelo azul” de David Lynch, así como a directores como los Coen, Richard Kelly o la literatura de Thomas Pynchon pasando por el clasicismo del mito de la “femme fatale”, los movimientos hippys, y una generación “millennial” en busca de encontrar su hueco y adicta al consumo cultural en diversos formatos, y es que el protagonista no deja de tener imágenes de películas clásicas en proyección en todo momento en ese apartamento tan asfixiante como símbolo de la burbuja del surrealismo que hay a su alrededor. Perfecto Andrew Garfield, en uno de sus trabajos más redondos y matizados, como un ni-ni (ni estudia ni trabaja) en permanente estado de emporrado y salido sexualmente en un papel realmente complejo en el que tiene que combinar su aire de pánfilo con la determinación de su aventura quijotesca y musical por un Los Ángeles “noir” y psicotrópico.

Conviene saber: A competición en el Festival de Cannes 2018.

La crítica le da un SIETE

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