“Un momento en el tiempo (Waves)”

“Un momento en el tiempo (Waves)”

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La web oficial.

El argumento: Dos parejas jóvenes navegan a través del campo de minas emocional que supone madurar y enamorarse por primera vez.

Conviene ver: “Un momento en el tiempo (Waves)” se vendía como un musical adolescente pero primero tenemos que desmentir esto. La cinta distribuida en USA por A24 es un melodrama que pivota en una familia afroamericana de clase media contando de fondo con una banda sonora de lista de Spotify así como los temas compuestos por Trent Reznor y Atticus Ross pero el que la cinta esté envuelta por música casi en todo momento, como ambientación de los sentimientos y desarrollo personal de cada uno de los personajes, no significa que tengamos que estar ante una muesca más en el renacido género. ¿Es “Waves” tan maravillosa e hipnótica como demoledora y tremendista? Si ¿Es un musical? Como hemos dicho que suene mucho Spotify no le convierte en eso. “Waves” es un drama sobre el amor adolescente, tan puro y reparador como imprevisible y doloroso. Toda una experiencia que arrolla a lo largo de un visionado que no deja indiferente ante una propuesta con mucha más hondura emocional y miga psicológica de la que se podría esperar para una tercera película de un director de sólo 31 años y que hasta ahora había explorado el género de terror.

Las comparaciones con “Moonlight” o la serie “This is us” no son casuales por varios motivos, pero la cinta de Trey Edward Shults también entronca en su tono y coralidad simbólica con “Magnolia”, la genial obra de Paul Thomas Anderson de finales de los 90 ya que en la cinta que nos ocupa no se puede destacar a un protagonista por encima de los demás siendo una familia negra de clase media-alta, compuesta por un matrimonio y dos hijos adolescentes (chico y chica), el pivote de la trama y las relaciones de todos ellos. “Waves” es larga e imperfecta, se gusta de la virguería de la puesta en escena de su director para elevar el estatus de lo que en definitiva es un melodrama familiar de pérdida, rabia, fricción y esperanza, pero la experiencia narrativa y visual no puede ser más rotunda con dos partes delimitadas, una centrada en el chico (Kelvin Harrison Jr.), vigorosa y desasosegante tanto en los movimientos de cámara y en el playlist musical, y la en su hermana (Taylor Russell), más reposada y luminosa. Y es que, sin entrar en detalles que irían en contra del descubrimiento del visionado, si en el primer caso asistimos a un amor desbocado, posesivo e instintivo que se enfrenta a la fatalidad del destino en el segundo se nos hace recuperar el aliento con una historia que aún nos hace creer en los demás y en la ternura de una relación incipiente con dos personas que poco a poco se van conociendo entre tonteos, atracción, química y, sobre todo, el hecho de necesitarse el uno al otro como tabla de salvación de un entorno familiar poco halagüeño derivando de la destrucción a la catarsis liberadora.

Magnífico como siempre un Lucas Hedges que da aire en la segunda parte de la película a base de empatía y humanidad y unos padres (Sterling K. Brown y Renée Elise Goldsberry magistralmente medidos ante el torbellino emocional de sus personajes) que, en definitiva, son los que sufren los vaivenes de lo que viven sus hijos en ese momento de tropiezos, caídas necesarias y resurgimientos en los que ya pelean con la autonomía propia de la vida cuando se sale del nido pero todavía necesitando apoyo, consuelo y cobijo. Eso sí, sin pretenderlo ese hogar marcado por la disciplina y el intento de que sus hijos triunfen socialmente puede ser una losa imposible de soportar para ellos que les ahoga y les hace no ser libres por sí mismos. Es especialmente destacado como ambos actores han logrado en cine dos papeles que por fin les hacen justicia a un talento que el primero ha demostrado en televisión (ganando el Emmy por “American crime story: El asesinato de Gianni Versace” y “This is us”) y la segunda en teatro (se hizo con el Tony por su papel de Angelica Schuyler en “Hamilton”).

“Un momento en el tiempo (Waves)”, abrazando la sensorialidad de Wong Kar Wai y la rebeldía de Harmony Korine, es una película que te hunde para después sacarte a flote y con el oxígeno recuperado garantizar debate y reposo ante una realidad que apabulla pero que por su riesgo también garantizará división logrando que todos los actores brillen en conjunto sin eclipsar a los demás en esta tragedia griega contemporánea que, a su vez, respira una enorme verdad. Una cinta que no deja indiferente y que cae de pie a pesar de su ambición temática a la hora de contar algo tan complejo como el amor, el sacrificio y la comprensión de la familia llevándolo a cabo con un equilibrio que lleva a que la historia no naufrague pudiendo ésta haber caído definitivamente en los brazos de lo telenovelero y lacrimógeno con algunas decisiones que se decantan por ello aunque, analizada en su conjunto, la película se revele como una perfecta radiografía de las dinámicas familiares de hoy en día siendo también muy definitorio de ese carácter urbano que tiene  a la hora de mostrar cómo disfruta actualmente la juventud, qué vías de ocio y de comunicación tienen entre sí, los roles que llevan a la masculinidad tóxica y al éxito a través de triunfar en el deporte o ser el más popular del grupo, y en el fondo lo solos que estamos todos a pesar de estar rodeados de tanta gente  a lo largo del día quedando siempre la familia pero también todas aquellas personas y situaciones que pasan por nuestra vida para hacerla mejor. Una pequeña joya que, no obstante, no es proclive al consenso sufriendo el que no haya término medio con ella ante la magnitud y complejidad de estas olas de la vida que nos rompen, convulsionan y cambian nuestro destino de manera irremediable.

Conviene saber: Es el nuevo trabajo del director Trey Edward Shults tras “Krisha” (2015) y “Llega de noche” (2017) que se pudo ver en el Festival de Toronto 2019. “Un momento en el tiempo (Waves)”, que sí que estuvo en el top 10 de la Junta Nacional de Críticos (NBR), ha sido uno de los descalabros de la temporada aunque la actriz Taylor Russell sí que ha conseguido nominaciones en los Gotham como revelación y en los Independent Spirit como actriz de reparto.

La crítica le da un NUEVE

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Comentarios

Rosario - 01.03.2020 a las 16:27

¿Dónde se puede ver esta película?

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