"Esa cosa con alas"
La web oficial.
El argumento: Luchando por procesar la repentina e inesperada muerte de su esposa, un joven padre pierde el control de la realidad cuando una presencia aparentemente maligna comienza a acecharle desde los oscuros recovecos del apartamento que comparte con sus dos hijos pequeños.
Conviene ver: “Esa cosa con alas” es una cinta que se adentra en el duelo y los problemas de salud mental que vive un dibujante padre de familia ante la repentina muerte de su esposa. La cinta se mueve en terrenos lánguidos y metafóricos potenciando su aire deprimente en un drama psicológico con puntos de fantasía y de terror pero que sufre ser tosca, subrayada, pretenciosa y aburrida. Se pasa de literaria en sus diálogos, reflexiones y soliloquios y sólo encuentra algo de interés en su puesta en escena, especialmente su diseño de producción, y en un Benedict Cumberbatch que da la impresión de que ha vivido épocas mejores pero que sigue cumpliendo como un hombre atrapado por sus demonios interiores y por el enorme cuervo que reside en su cabeza (y cobra vida en su apartamento) desde la tragedia. Dylan Southern, acostumbrado a documentales y videos musicales, debuta en el largometraje de ficción con la adaptación de la novela “El duelo es esa cosa con alas” de Max Porter, contando con el propio Cumberbatch como productor como ese padre que lucha entre mantener la estabilidad del hogar en pro de sus dos hijos pequeños o verse arrastrado por esa representación del miedo, el dolor, el delirio y el plantear poner fin a todo a través de esa amenaza metafórica que condiciona su personalidad y sus pensamientos. Una pena que la potencia de la historia y la complejidad de lo que narra, así como el salto sin red del actor dando vida a un viudo al límite, no sea suficiente para sostener una película que se pierde por su densidad y poca capacidad de transmitir algo con sustancia o contundencia más allá de su atmósfera malsana y lúgubre como paso previo a un intento de aceptación, catarsis y liberación que bien puede llegar o no quedando plasmado en la representación poética de a lo que puede llevar el transitar por un dolor extremo.
Conviene saber: A competición en el Festival de Sitges 2025.
La crítica le da un CINCO












