Tina Fey es una de las tipas que más me hace reír en la actualidad. Es la protagonista de la serie "Rockefeller Plaza" y ahora está haciendo el agosto con sus acertadas imitaciones de la candidata a vicepresidente en las elecciones usamericanas del 4 de Noviembre, la republicana Sarah Palin.
Fey, con unos rasgos angulosos y con un parecido más que evidente con la Palin, tuvo este fin de semana uno de sus momentos más espectaculares en el programa Saturday Night Live. Allí se encontraron frente a frente la Palin real y la imitadora.
La aparición de Palin hizo subir los ratings de audiencia haciendo un alarde de sentido del humor prestándose a acudir a uno de los programas más veteranos de la televisión usamericana. Se prestaron a la broma los actores Mark Wahlberg y Alec Baldwin, interpretando este último al portavoz de la Palin ficticia. Tina Fey representaba una rueda de prensa en la que imitó los guiños tan habituales de la candidata a vicepresidente cuando tiene una cámara delante. Después, ya se dio paso a la Palin auténtica que enunció la frase mítica del espacio: “No voy a responder ninguna pregunta, pero voy a aprovechar para decir en directo desde Nueva York , ¡¡es sábado por la noche!!”.
Si algo dejaron patente las nominaciones de los Oscar 2026 es que la ampliación continua en el número de académicos lo que ha terminado provocando es una concentración de voto en unas películas en concreto. Si bien es verdad que, año tras año, se ha ganado en diversidad y en potenciación del cine internacional (que nuevamente vuelve a estar representado en esta edición con dos cintas en la categoría principal) por otro lado cuesta que los académicos vean más allá de unas determinadas cintas que son las que terminan repartiéndose las nominaciones. ¿La consecuencia de una muestra más amplia pero también tendente a más consenso que riesgo? ¿La pereza de unos académicos que votan sin querer con piloto automático influido por unas campañas feroces que bendicen a unos títulos en concreto?
Popular, denostado y reivindicado. Así se resumirían los vaivenes de la carrera de Fernando Estesoque ha fallecido a los 80 años siendo, además de un “showman”, todo un icono del cine de una época, el llamado “destape” o “españolada”, en la que el españolito de a pie, acomplejado pero caradura, iba detrás de las atractivas extranjeras dentro del marchamo temporal de un nuevo cine comercial y costumbrista que bullía tras el Franquismo. A destacar sus colaboraciones con Andrés Pajares formando un tándem muy característico y apreciable por el público de su tiempo.
*Catherine O’Hara ha muerto a los 71 años provocando una gran conmoción por lo inesperado de una perdida sentida. Una actriz tan generacional como demasiado infravalorada. Al menos fue en los últimos años cuando logró alcanzar un estatus más acorde a todo lo que rodea a una figura que desde siempre sí que ha tenido a su lado un gran número de espectadores que le deben mucho, bien fuera a partir de sus recuerdos o de la imaginería popular creada a través de la pantalla. En todo caso, más reconocida o no dentro de los vaivenes propios de una industria caprichosa, Catherine O’Hara siempre ha sido una actriz de comedia mayúscula, demostrándolo tanto en trabajos más conocidos como en títulos propios del circuito de autor, y por eso se le añorará todavía más ante lo abrupto de su marcha justo en un momento de merecido reconocimiento.
Ya es un clásico que las galas de los Oscar den más o menos importancia a las canciones nominadas según el éxito de las mismas. Siempre con la excusa de las restricciones necesarias para ajustar el “timing” de la retransmisión, y siendo una categoría que siempre es la sacrificada cuando hay que ganar tiempo, no sorprende lo que adelanta Variety y que no es otra cosa que el hecho de que en la próxima ceremonia sólo se interpretarán dos de las canciones nominadas al Oscar 2026 tal y como han comunicado los productores de la gala Raj Kapoor y Katy Mullan mediante carta a los académicos de la rama musical.